Era un día de la semana del mes de octubre, creo que era lunes o martes, el caso era que cuando estaba hablando con mi Madre y con mi hermano Benjamín. De pronto, ellos no me entendían algunas palabras que yo decía y bromeaban diciendo que como siguiera así me iban a llevar al médico. Y así fue, seguía hablando mal, pero yo no me daba cuenta y el miércoles me llevó mi Madre al médico.
La doctora que me miró me dijo que la contase algo… un cuento; el de caperucita roja. Y ahí fue cuando me di cuenta que yo hablaba mal. Nos digo que teníamos que ir al Otorrinolaringólogo y que pidiésemos cita para el viernes.
Al día siguiente cuando fui al trabajo me encontré más inseguro al hablar y me dijo uno de mis jefes que fuera al hospital, gracias a Dios que otro de los jefes era mi Padre y antes de terminar el trabajo me llevó al hospital junto a mi Madre.
Llegamos sobre las cinco y fuimos a urgencias y estuvimos sentados como unas tres horas hasta que se oyó por el megáfono mi nombre, cuando entré me preguntó sobre miles de cosas hasta preguntas de tipo ¿Quién es el presidente de España? O sea preguntas tontas, me hizo hacer una cosa que repetiría unas cinco mil veces más esa noche, nos hizo esperar otro poco más de tiempo pues querían estar seguros de que a mí no me pasaba nada, y después de una hora me volvieron a llamar para hacerme un escáner y más pruebas.
El caso que estuvimos hasta las tres de la mañana y todo para que nos dijeran que tenía que estar ingresado durante unos días pues querían hacerme más pruebas y no disponían de las máquinas necesarias.
Me subieron a la séptima planta y me llevaron en silla de ruedas hasta una habitación en la que había un abuelito, me quité las lentillas y las metí en dos vasos y se las di a mis Padres. Luego me cambié de ropa y me metí en la cama y les di dos besos a mis Padres y ellos me dijeron que no me preocupase que mañana iban a venir.
Fueron unos días muy duros llenos de realización de pruebas de arriba para abajo menos mal que en esos diecinueve días vinieron mucha gente a visitarme y a darme ánimos y ha decirme que estaban orando por mi. Me acuerdo que una mañana que no estaba mi familia, vino un amigo de cuando yo estaba en el coro, y a parte de darme ánimos, me ofreció una figurita tallada en madera por él mismo, en el que estaba yo con una guitarra y en su base ponía “Cantaré a mi Señor”, la verdad es que era muy bonito, y hubieron algunas personas que me regalaron postales, una ovejita o hasta el libro de los Salmos en pequeño, peluches, y un libro de crucigramas, por no decir de los e-mails, que me traían de la gente que estaba fuera de España, me hicieron descubrir que no me encontraba solo, que había mucha gente que estaba a mi lado, para lo que sea, y a todos ellos muchas gracias por que fueron un apoyo para mí. En verdad de todas pastes de España, Londres, Paris, Italia, África y hasta Canadá hubo un clamor pidiendo por mi pronta recuperación. El caso que cuando me hacia alguna resonancia o pruebas de todo tipo relacionadas con el celebro decían que todo estaba en perfecto orden. Hasta que me hicieron una prueba algo más dolorosa la Punción, consistía en que clavaban una aguja en la mitad de la columna vertebral y absorbía un líquido que se encontraba allí. Me la tuvieron que hacer dos veces para hacer análisis y descubrir algo nuevo.
Los días se me hacían cada vez más largos y sobre todo me costaba poder coger la cuchara o el tenedor ya que a causa de las punciones había perdido estabilidad. Casi todos los días me hacía análisis parecían mis brazos dos coladores hasta veinticinco tubos me llagaron a sacar una vez pasó algo gracioso me habían puesto encima de la cama un papel que ponía ayunas a partir de las doce, el caso que vinieron a verme el pastor y su hermano David ladiv, y el pastor le dijo a mi Padre que esos momentos estaba cenando un bocadillo de jamón y tomate, que si no le daba pena comerse un bocadillo delante de su hijo y se empezaron todos a reírse. Le explique que el ayuno empezaba a partir de las doce y que yo ya había comido. La verdad es que fue muy divertida esa visita pues me dijo que ¿qué tal con mi compañero? Y la verdad le respondí en voz baja, que muy mal pues no me dejaba dormir mucho. Ya que a partir de las once venían sus familiares y amigos y se quedaban hasta las tantas o hasta que entraba una enfermera para echarles y una vez que nos quedábamos solos empezaba a roncar fuertísimo. Fueron días muy difíciles tanto para mí como para mi familia pues también hubo algunos días que se tuvieron que quedar conmigo a causa del suero.
Pasaron por mi habitación como unas tres Personas ingresadas, la primera era un señor mayor que apenas podía moverse, luego un joven que era un poco menor que yo, y luego estaba aquel señor que no dejaba apenas dormir, el joven me acuerdo que sufría de ataques epilépticos y casi siempre decía que lo pasaba muy mal y ojalá ya no le pasase más, pues se le notaba en la mirada que lo pasaba muy mal. Él tenía una tía que le iba mucho a visitar y le escribía poesías, una vez mi Madre le dijo que si le venía ese don, podía escribir sobre mí, ella aceptó muy ilusionada con la cabeza y se fue, y cuando vino al día siguiente traía consigo la poesía que había hecho para mí, me acuerdo que estaban, mi Madre, mi Tía y mi Prima Conso, y cuando fue mi Madre a leerla se le caían las lágrimas, y no podía seguir, o sea que se la pasó a mi tía pero también empezó a llorar y al final logramos terminarla de leer a trozos era un show venos llorar en medio del Hospital, el caso que ponía esto:
A tu hijo se le fue el habla,
Por ver tanta injusticia en el mundo,
Y falta de amor en las almas,
Dios está curando esta
tristeza,
Y te lo devolverá de su reino,
Sonriente, cantor de milagros,
Y conocedor de Ángeles
que como,
A él la virgen les guarda.
Niños que ya sois grandes,
Pero vuestro corazón no resiste,
El mundo negro y quiere vestirlos,
De blanco
.
Por ellos sufren las Madres,
Y ocultan sus lágrimas de creer,
Que pierden sus hijos,
Cuando lo que dieron a luz,
Fueron Ángeles.
Abel se llama y en la Biblia,
Está escrito su nombre,
Por las ofrendas tan altas.
No te olvides de Manuel,
Ese niño de ojos tristes,
Y compañero de cuarto.
Con todo afecto
Marisol Lozano
Me encantó la Poesía pero sólo hubo una cosa en la que chocaba y era en la frase que decía “Y conocedor de Ángeles que como a él, la virgen les guarda” yo creía en la virgen, como Madre de Jesús, pero el único que me guarda es el Señor, yo en cierta manera la podía entender ya que ella era muy católica pero bueno, en realidad era muy buena persona, Dios la bendiga a ella y a Manuel…
Después de unos diecinueve días me dieron el alta médica y lo único que descubrieron era, que estaba muy bajo del Ácido Fólico y de la vitamina B12, y además unos de los problemas que habían era de que mi organismo no absorbía la B12 entonces en vez de dármela oral, me la tenían que dar por vena así durante un tiempo luego hacerme análisis y si me daba negativo, me tendrían que dármela durante toda mi vida, menos mal que pasaron los día y aunque me tuvieron que hacer más pruebas los de Digestivo ya no estaba ingresado y el resultado de la B12, salió positivo aunque más adelante tenía que hacerme otro para ver si seguía igual.
Había perdido aparte del habla, las estabilidad tanto como en el cuerpo como en las manos, no podía ni escribir, ni tocar el piano y la guitarra, o sea que tenía que empezar desde el principio, y me costaba mogollón dirigir a mis manos tato, a la hora de escribir como a la hora de tocar.
Me acuerdo que fueron pasando los meses y aunque había notado una mejoría seguía todo igual. Una semana antes de mi cumpleaños el 13 de Febrero me regalaron mis Padres y mi hermana Sara, dos Agapornis de África, de mejillas negras, eran hermosísimos y muy salados, pero por las mañanas a las 8:00 empezaban a piar. El caso que cuando me ponía a practicar con el piano, cerraban sus ojitos y era cuando estaban un poco callados, era muy divertido verlos.
Al domingo siguiente fue al culto y me dejaron paso para dar gracias por las visitas, oraciones, llamadas etc. Con mi voz a trompicones. Después del Culto se me acercó una señora, a la que no conocía de nada, y me dijo; “No te preocupes, el Señor hará la obra completa en ti, ayer a la madrugada el Señor me despertó para que orase por ti, ten fe”
Unas de las pruebas en la que lo pasé bastante mal fue en la Gastroscopia, ya que me puse malísimo tosiendo, vomitando, hasta la cabeza se me infló y los ojos los tenía llenos de sangre, menos mal que ya pasó y no encontraron nada raro.
Por las tardes yo iba a Rehabilitación y al logopeda ya que aun seguía un poco inestable y aun no hablaba bien, se me pasaba enseguida ya que sólo era media hora, en la que lo pasaba bien.
Ahí me encontraba con Juanra que tenía el cuello rajado por
que le encontraron un tumor benigno era uno de mis mejores amigos. Luego
estaba Fran que había tenido un derrame cerebral, este era un poco
más grande que nosotros ya que tenía como unos 37 años,
pero era una persona que todos los días nos elogiaba a mis Padres
y a mí, diciendo que éramos una personas bellísimas,
y siempre nos poníamos rojos como un tomate. Después estaba
Gerardo que era una persona que era un poco retrasado mental, pero siempre
era el que ponía la nota final de risa, siempre con chistes o imitando
a gente famosa, era una persona muy especial.
Cuando íbamos a la reunión de Jóvenes, me sentía muy mal, pues podía ver como gente le cantaba a Dios y oraban en voz alta, mientras que yo ni tan siquiera podía levantar mi voz en alto ya que ni se me entendía. Veía también como una persona estaba callada mientras todos le alabamos, y de pronto sentí en mi corazón que desearía tener la voz de esa persona para poder alabarle y exclamar en voz alta que Él existía y que sigue haciendo milagros.
Fueron pasando los días y me metí en Internet para haber si podía encontrar algún software de Logopedia, pero estaban en construcción, o me salía error. Hasta que me harté tanto que decidí hacer mi propio programa de armonía y ritmo, y lo llame AbelArmoni, una vez terminado se lo enseñe a Natalia que era así como se llamaba mi profesora de Logopedia, y la verdad es que le asombró bastante, y además le dije que estaba intentando ponerlo en Internet pero sólo me daba para cinco mega bites o sea, que tuve que quitar la parte de armonía que era la parte que más ocupaba y al final sólo pude poner la parte de ritmo, entonces Carmen me dijo que haber si le podía dar la dirección para que ella pudiese practicar, y al día siguiente le di un papel que ponía:
http://es.geocities.com/logopediawed
Una vez que entres en la página te encontrarás
con 3 cosas entre ella está, RitmoAbel.ppt
haces un clic sobre el y te aparecerá una pantalla en la que te dirá
algo así, si lo quieres abrir o guardar, le das a guardar y cuando
se te halla guardado en tu ordenador lo que tienes que hacer es abrirlo.Una
vez abierto tienes que ir a la pestaña de arriba que se llama Presentación,
inmediatamente después se despliega un cuadro y das en Ver Presentación,
y ya se podrá ver la presentación en grande.
A veces me sentía muy solo, ya que venía algunas veces a mi
vida, una tristeza muy grande cuando veía a alguien cantar, o escuchando
un CD, y cuando le decía a mi familia que echaba de menos cantar,
no me daban ánimos. Hasta que les preguntaba si iba a poder cantar
bien alguna otra vez, que ya si me los daban, pero no era lo mismo, necesitaba
a una persona comprensiva, llena de fe que me levantara de lo profundo del
pozo en que yo me encontraba.
Echaba de menos tantas cosas, como poder escribir ya bien, conducir, o hasta pintar que era una de mis mejores cualidades y por supuesto echaba de menos tocar el piano y la guitarra, pero tenía fe que dentro de no mucho tiempo iba a poder disfrutar de esas cosas, y no como antes sino apreciando lo valiosas que puedes llegar a ser en mi vida.
Pasaban los días, y se acercó el mes de abril, y tocaba el festival cerca de Madrid, yo fui como últimamente, pero iba a ser la primera vez que mis amigos de otras comunidades me verían como hablaba, los cuatro días que estuvimos fueron muy duros ya que había gente que me daba ánimos, la mayoría, y dos o tres personas que se metieron conmigo o burlándose de mi forma de hablar o incomodándome diciendo mi nombre con tono de burla, pero también es verdad que ellos no sabían nada, no le di mucha importancia, pero en el fondo me entristeció. Lo bueno que tuvo este Festival fue que hubo algunas cosas que se me quedaron tatuadas en mi mente, lo primero fue en el culto de jóvenes, en el cual un líder dijo así;
Dios creo tiene a los jóvenes como predilección por los jóvenes, como Jacob a hijo José, que le tuvo en gran estima, y le regaló una túnica de diversos colores, así Dios hizo con nosotros, nos vistió con túnicas de colores, para que a lo lejos como a José le pasó, que a la distancia le vieron, así mismo el mundo nos ve a lo lejos. Y nos decía que ojalá tuviésemos sueños como José, y que tuviésemos visión y nos pusiésemos en acción, que precisamente el Lema del Festival era: “de la visión… a la acción…Cumpliendo la Gran Comisión” Luego la otra cosa que más me hizo que pensar era lo que dijo un misionero, y era, que cuando cayésemos y venga Satanás a señalarnos, debíamos mirarnos nuestro dedo y decir, yo soy una obra única en el mundo, no hay otro dedo igual en el mundo y señalar a Satanás y decirle que somos una obra única y que Dios ya ganó la batalla por nosotros, y Dios en su infinita misericordia nos restaurará, por que quien teniendo por ejemplo un vaso único en el mundo si se le rompiese no lo tira a la basura por que no es como un vaso de plástico que hay miles iguales en el mundo , sino que lo restaura por que es una obra de infinito valor, ya que no hay otro como aquel vaso, pues así Dios hace con nosotros.
Al final del Festival hicieron una danza de celebración, se me puso la piel de gallina, la que dirigía la coreografía era una mujer, que en Latinoamérica era como Isabel Gemio aquí en España, se convirtió en mitad de su carrera artística, por medio de su manager, era también cantante y dos veces tuve la oportunidad de poder hacerle los coros, cuando cantó en la iglesia Madre, ella cantaba muy bien y era de esa música salsera, su nombre era Jailene Cintrón.
A los dos días, cuando terminó el Festival, llamó a mi hermana Sara, Jaelin. Le dijo que estaba formando en la iglesia un grupo de danza, y si no le importaría formar parte de ello, también le dijo que en el Festival, se había enterado de lo que me había pasado y como estaba un poco inestable, me vendría bien la danza, como medio para recuperar movilidad y más agilidad.
Cuando me lo dijo mi hermana, no me lo podía creer, alguien se había fijado en mi, quizá, ahora no puedo cantar, pero le quería servir en lo que sea, ya que de momento no podía servirle en el coro, ni tocando en mi iglesia local. Le dijo que el próximo sábado fuéramos que nos iba a hacer unas pruebas.
Cuando llegó el sábado nos hizo subir a la cuarta planta y nos enseñó dos o tres pasos de los que hicieron en el Festival. Yo aun me notaba un poco torpe a dar los pasos pero ella nos iba mirando ha ver que tal lo hacíamos, ella se puso en frente de nosotros y nos dijo que lo estábamos haciendo muy bien.
Al rato nos hizo sentarnos y nos dijo que en los próximos días que quedemos no se iban a enseñar danzas, sino que primero estaríamos llenando de conocimientos sobre este ministerio que empezábamos, y además íbamos a conocer a una mujer de Latinoamérica que para Jailene había sido de mucha bendición, ella nos daría una charla sobre la danza…
Al Domingo siguiente vino Jaqueline, que era así como se llamaba la amiga de la que nos había hablado Jailene, ella nos dio unos pequeños talleres de mucha bendición, y tras terminar la reunión, Jailene, nos dijo que al domingo siguiente, iba a ser nuestra primera actuación delante de la Iglesia, y pusieron un CD y nos dijeron que primera clase práctica iba a ser Danza Espontánea, cada uno cogió mantos, estrimers, panderos, y yo me cogí unas banderas. Me sentía un poco enrojecido cuando me miraban y la verdad, es que se me daba muy bien, y además con el problema que tenía de estabilidad, se me hacía muy difícil manejar las banderas. El caso que se quedó para el martes para ensayar el baile del domingo, y el sábado por la mañana.
Llegó el martes y tras el taller que compartió Jaqueline nos enseñó la música que íbamos a danzar, y justamente cuando empezó a decir lo que teníamos que hacer yo me tenía que ir para el Logopeda pues ya eran las ocho y diez pasadas y yo entraba a las nueve menos cuarto.
Cuando llegué a casa, mi hermana me dijo que me habían dejado las banderas para ir ensayando, y al día siguiente tras limpiar la parte de arriba y hacer mis ejercicios del Logopeda, me cogí las banderas y me bajé el radiocasete y puse el CD de Aline, y intenté mover las banderas al ritmo de la música, en el patio de mi casa. Estuve ensayando toda la mañana hasta que por fin me salió medianamente bien, deseaba ya que fuese sábado para ensayar con la música y afianzar mejor los pasos.
Llegó el sábado y ensayamos la canción, Javier, que era así como él se llamaba, me enseñó algunos manejos de las banderas. El Señor había puesto en mi corazón, hacer como una carta de agradecimiento para Jaqueline, y firmarla todos y dársela el martes próximo que era la última vez que la íbamos a ver, ya que el miércoles se iba. El caso que decidimos entre todos comprarle como una especie de pañuelo en punta con flecos y dárselo junto a la carta.
Ya era domingo y estábamos todos como unos flanes, antes de que saliéramos a danzar en el culto, oramos y nos hicieron subir, y allí Jaqueline y Jailene nos ungieron con aceite nuestras manos y nuestros pies. Llegó la hora de la verdad, salimos de los bancos y empezamos a girar las banderas Javier y yo luego empezaban cuatro chicas a danzar con el pañuelo y luego entraban cuatro chicas más con strimers. Quedó todo muy bonito y tras acabar Jaqueline nos dijo que nuestras caras no eran las nuestras sino las de los ángeles.
Jaqueline nos comentó que se iba el miércoles por que era el cumple de Jailene, y nos nosotros decidimos junto a Jaqueline en comprarla una tarta y dársela el mismo martes que íbamos para despedirnos de Jaqueline y dejar perfecto un baile nuevo que nos estaba enseñando.
Al día siguiente nos teníamos que ir
al hospital, al digestivo, y allí nos dijeron que yo era celiaco
y que tenía unos parásitos en el estómago y en el intestino
y a causa de eso, me habían absorbido la vitamina B12, por lo cual
me mandó unas pastillas y una dieta que tenía que seguir para
el resto de mi vida, es decir tenía que decir adiós a las
cosas que contenían Gluten:
Pan, Tartas, Hamburguesas, Pizzas, Trigo, Cereales, Arroz, Pastas, Caramelos,
Café, Queso de bola etc.
Y un montón de cosas más, también me dijo que para dentro de dos años me volvería a hacer otra Gastroscopia, pero bueno ya por fin sabía que había sido, ahora tenía que hacer de tripas corazón para no comer esas cosas.
Al día siguiente empecé a tomar las pastillas que me habían mandado para intentar matar a los parásitos del intestino y del estómago, y empecé a seguir la dieta rigurosa que seguiría ya el resto de mi vida. Luego a la tarde mi hermana y yo, nos fuimos a la iglesia para des pedirnos de Jaqueline, y antes de decirnos adiós Jailene le ofreció el manto y la carta que decía así:
Iglesia Evangélica Salem
<((><
Queremos darte las gracias de todo Corazón por enseñarnos en estos pocos días, el privilegio que tenemos de poder danzar para el Rey de Reyes, y queremos que sepas Jaqueline que has sido de mucha bendición para nosotros, y que desde estos días en los que nos has enseñado tantas cosas, estás en nuestras oraciones y nuestro corazón, gracias por sernos Luz en esta etapa que comenzamos hoy, y esperamos que allá donde vayas nos puedas llevar en tu corazón.
Un Abrazo Fuerte de tus Hermanos,
La verdad que se emocionó mucho, pero una vez con las dos cosas le dijo a Jailene, “Tú no te creas que también te vas a ir sin nada en las manos”, y contó de siete para abajo y apagaron las luces y entraron una tarta con cuatro bengalas, ella se mocionó mucho hasta dio un chillido, pues toda la tarde nos decía que mañana era se cumple, pero nosotros decíamos ah vale, o sea, que no le dábamos mucha importancia, y después de eso la madre de Tania, le ofreció un collar y unos pendientes, y empezamos a cantarle cumpleaños feliz, la verdad es que fue un día muy emotivo.
Al Sábado siguiente fuimos a la casa de Jailene, para pasar la mañana ayunando y orando todos los del el ministerio de Danza, luego comeríamos en su casa y después ensayaríamos una danza para el próximo Sábado que había una boda y le íbamos a regalar una pequeña danza, cuando Jailene nos puso la canción, sentí en mi corazón un latido, era hermosísima, hablada de que vivía sólo por Él y sólo Él era su paz, su camino a seguir, no tenía palabras sólo le decía a los demás que era una canción muy bonita.
Llegó el día de la boda y agarré las banderas plateadas y con un poco de nervios di lo mejor de mí ante tal canción, que decía el coro:
“Por que yo no merecía
tu perdón,
Por que yo no merecía tu amor,
Fuiste Tú el que moriste en una cruz,
Para darme la salvación”
Quedó muy bonita la danza, y tras terminar la boda, felicité a los novios y les ofrecí un regalo, en nombre de mi familia y el mío propio, no podía ir al convite por que era celiaco, pero bueno el tiempo que estuve allí me lo pasé muy bien.
EL 21 de Junio, quedamos otra vez en la iglesia, para ensayar otros bailes, para el Retiro, la iglesia, y Castellón, si Castellón, donde se reunían todos los años como unas cinco mil personas, no había pedido Elías Montenegro, la persona que llevaba todo el tema que si podíamos danzar un día, en realidad nos lo pedía para dar una sorpresa a Moisés ladiv, nuestro pastor, la verdad que era una fabulosa idea, a veces me preguntaba, que ¿Qué cara que se le pondría a vernos entrar mientras el empieza a cantar, y nos viera danzar?
Al día siguiente era domingo, y en la alabanza nos pidieron danzar, yo esta vez cogí el estrimer, y con él empecé a danzar en la iglesia.
Nos iba a tocar una semana bastante dura, ya al próximo
sábado íbamos a danzar en el retiro y estuvimos ensayando
los miércoles, sábados y jueves, nos íbamos a vestir
de militar para la canción nueva de René Somos, nuestro grito
era:
“Somos Guerreros, lo somos”
La danza nos salió muy bien y gente se convirtió
a Cristo, fue un día de victoria, al finalizar oramos y nos hicieron
una foto:
Aquí es cuando hicimos Somos, en el retiro.

Y aquí cuando danzamos por primera vez, en la iglesia de Madrid.

Nos iba a tocar unos días muy duros de ensayos, y de reuniones, pues nos habían invitado a danzar en la iglesia de Madrid, y en Castellón, y todavía no habíamos preparado ni la mitad de las coreografías. Pero estaba todo en sus manos pues Dios hasta ahora no nos había abandonado, cada día se me daba mejor hacer los movimientos, yo sabía que si yo estaba ahí era por que Dios, en su perfecta voluntad, me busco un lugar en que ponerme para que a parte de danzar para el Señor, pudiese día a día irme rehabilitando, me sentía muy contento pues iba, hablando cada vez mejor, apenas podía creérmelo, Dios estaba obrando restauración en mi vida.
Fueron pasando los días, y se iba acercando el Campamento, que esta vez iba a ser en Cambrils, en Tarragona, fueron unos días de mucha meditación en su palabra, algunos días quedamos Milca, Tania, mi hermana y yo para ensayar lo de Castellón. Los días se pasaron enseguida, y llegó el día de la Danza, y Milca se hizo un esguince en el pie jugando a fútbol, y sólo danzó en tres, pero fue una sensación muy bonita. El Señor, como dice Jailene, se boto aquel día.
Cuando se acabó el campa y fuimos a Torrevieja, nos quedaban tan sólo 15 días de vacaciones. Me acuerdo que un día fuimos al culto un domingo, y en ese culto hablaron sobre los dones de Sanidad y Milagros, y al finalizar dijo el pastor que sentía orar y ungir a los que sufren enfermedad, pasando estos al altar. Yo quería pasar pero no pasaba nadie, mi madre me tocó por atrás y en sus ojos pude ver, que o cogía esa oportunidad o quien sabe, si seria la última. Me levanté y caminé hacia el altar cerré mis ojos y mientras el pastor me ungía se repetía en mi corazón, que si no ocurría nada yo iba a seguir confiando en Él, pasara lo que pasara.
Mi corazón le decía una y otra vez que si hoy, Él obraba un milagro en mí, quizá mi vida se iría a olvidar tarde o temprano, lo que Él hizo en mi vida, y quería que cada día que pasara pudiera ver, que estaba perfeccionando la buena obra que empezó en mí, y así fue, Él en su infinita fidelidad, quiso no hacer el milagro en ese momento, e hizo día a día que me diera cuenta que cada día que pasaba, Él me estaba transformando y renovando.
Ayer me enteré de una noticia bastante triste para mí. Ricardo uno de los chicos que se venía con Oscar, Marcos y conmigo, cuando íbamos al Insty. Le habían detectado cáncer de huesos. Cuando me enteré mi corazón le invadió de pronto una tristeza y me repetía en mi mente, que le guardase de todo mal y le sanase, que al menos tenga de nuevo la oportunidad de poder oír de Jesús, ahora se que si Dios me puso en medio de ellos no fue en vano, y les pude ser luz en ese periodo que estuve con ellos. OH Dios guárdale, guárdale… me repetía.
Al domingo siguiente nos tocaba danzar en la iglesia, me acuerdo que tras terminar el culto saludé a mi madre, y me dio un collar en forma de pergamino, donde ponía, Abel Rubio Celiaco, y atrás ponía Intolerable al Gluten, Trigo, Centeno, Avena y Triticale, era muy bonito. Me lo habían comprado por si alguna vez me ponía enfermo y me tenían que hospitalizar, pues muchos doctores y enfermeros aun no sabían lo que ser celiaco. Era muy bonita, era de plata pero un trozo en brillante y el otro en mate, me acerqué a mis Padres y les di las gracias. Yo era de esas personas a las que no les gustaba lleva anillos, collares ni pulsera etc. Pero esto era importante y tenía que hacer un gran esfuerzo.
Me acerqué a Tamar Ladiv, La directora del coro, y la dije con voz un poco temblorosa, y con mucho nerviosismo:
-Hola Tamar, me gustaría comentarte algo,
¿puedo ahora?
-Si ¿Qué es?, contestó en seguida
-Mira es que la semana pasada hablé con mi profesora de Logopeda,
y la comenté si sería bueno volver al coro ya que he recuperado
algo de armonía y ritmo, y me dijo que si, y aparte, que sería
un complemento mejor para mi rehabilitación de la voz. Y me preguntaba,
si no te importaría que fuese sólo a los ensayos.
-OH, si cuando quieras.
-Ah vale, muchas gracias.
Poco ha poco me estaba dando cuenta que estaba recuperando lo que en un pasado tuve que dejar, el coro, tocar en mi iglesia, y Dios me estaba ofreciendo de nuevo la oportunidad de servirle en su iglesia, me sentía por dentro con una alegría muy fuerte, gracias mi Dios...
Ahora, cada vez que pasaba con el bus o con el coche, para ir a mi casa, como siempre me quedaba mirando por la ventanilla, aquellos campos de maíz, color oro viejo, y me repetía en mi mente, que paradoja esos campos de maíz que siempre veía, y el maíz y el arroz, son los únicos cereales que podía comer.
El viernes pasado fui al Neurólogo, y me dijo que lo que tía era la enfermedad Celiaca, y que al cabo de seis meses, con la dieta que debía seguir rigurosamente, se me iba a estabilizar el intestino y el estomago, en conclusión todo el cuerpo iba a estar como antes, pero eso de la voz me dijo que no creía que fuese hablar como antes sólo un poco mejor de lo que hablaba ahora. Salí del hospital un poco triste, pero mi Madre me dijo con cariño, “No te preocupes, Dios si quiere puede hacer un milagro”, por un momento sentí un alivio y me propuse dejar todas mis cargas sobre Él, como hace ya varios años me profetizó mi pastor a mi en un campamento, y me decía, que sea lo que Dios quiera.
A veces después de comer solía irme a mi habitación a leer la Biblia, y solía conectar mi portátil, y poner mi música la que yo componía y a veces guardaba en el portátil. De vez en cuando escuchaba una canción cantada por mí, antes de lo que me pasó, dejaba de leer, y cerraba mis ojos y decía en mi corazón a Jesús, Dios mío, dame otra vez la oportunidad de poder alabarte.
Casi todos los días aparte de hacer mis deberes del Logopeda, cogía mi Biblia y me ponía a leer en voz alta, a veces con ritmo, otras con palo para poder así, ir practicando la vocalización mientras leía la Biblia.
Llegó el domingo, y nos tocaba danzar en la iglesia de Madrid, íbamos a hacer una danza nueva y muy bonita, que tras terminar los hermanos dieron un fuerte aplauso al Señor. Cuando terminó el culto mucha gente, nos decían que había sido de mucha bendición. Uno de ellos fue Miriam Ladiv. Ella para mí si que había sido de mucha bendición, ya desde pequeño, cuando ella estaba de responsable de nosotros en el coro pequeño de la iglesia Salem, y aun cuando yo estaba crecido, ella seguía preguntándome sobre mi salud y también muchas veces se ponía a hablar conmigo. Me hacía muchas veces gracia cuando se acercaba ella con su hijo de unos nueve años más o menos, y me preguntaba por mi salud, y seguidamente le decía a su hijo, “Mira este es Abel, nuestras oraciones no son en vano, ya está mucho mejor”. Me alegraba saber que igual que ellos mucha gente seguía orando por mi vida. Sólo me queda darles muchas gracias a todos ellos, que algunos hasta sin conocerme elevaban una oración a mi Padre Celestial por mi sanidad, gracias…
Era seis de octubre, y me encontraba un poco decaído, hasta mis compañeros del Logopeda me decían que ese día estaba un poco serio. La verdad es que me encontraba algo abatido, puesto que hacía un año desde que me pasó el problema en la voz. En mi mente, recordaba que algunas veces me había reprochado el porqué le dije al Señor, que hiciese algo en mi y desde aquel día me aconteció numerosas cosas en mi vida, y aunque antes lo veía todo negro, ahora pensaba que si no me hubiese pasado nada no estaría ahora experimentando la mano de mi Dios, Todopoderoso. Y a Él, le debía las gracias por que estaba siendo fiel hasta momento.
Llegó el fin de semana, y como siempre fui
al logopeda por la tarde. Cuando regresaba me subí al autobús
y decidí sentarme por el medio, me di cuenta que detrás de
mí habían dos chicos, hablando con voces un tanto graciosas,
como si estuviesen imitando a un humorista o algo por el estilo, de repente
me dice uno, poniendo dos pilas, que se había encontrado del suelo,
en el asiento de al lado de la ventana, toma esto es para ti, me lo dijo
con una voz muy graciosa, e hice una mueca de sonrisa, pero le dije gracias
pero que no las quería, entonces me quité el abrigo y me coloqué
en el asiento de al lado de la ventana, cogiendo las pilas y dejándolas
en el suelo. Dijo un de ellos en alto, se está riendo,
-a si pues se va a enterar, coge papeles del suelo Javi
Me empezaron a tirar bolas de papel, hasta que me harté y les dije que me estaban empezando a mosquear. Y me puse atrás del todo, pero ellos siguieron tirándome bolas de papel. Hasta que uno me tiró una pila yo la cogí y tirándola contra un asiento para que sonase les dije, que me estaban hartando. De pronto se echaron a reír y empezaron a insultarme llamándome tartamudo, gafotas, etc. A mi eso fue en realidad lo que más me dolió. Mientras por fin el autobús llegaba a mi casa uno de los chicos le dijo al otro que, qué era lo que le había dicho, dijo que le había amenazado con pegarle, entonces se pusieron a decir en alto cuando bajes te vamos a dejas sin gafas, yo empecé a decirle a Dios que yo no quería peleas, pero que si ellos empezaban, yo me tendría que defender, yo se que dios, nunca nos deja en vergüenza. Cuando fui a bajar metí mis gafas en la mochila por si acaso y me puse el abrigo. Decidí bajar y hacer oídos sordos a lo que me decían, y aunque aun seguían insultándome y tirándome bolas no bajaron, llegué a mi casa contento de que no se hubiesen puesto las cosas feas, pero triste por que recordé cuando la gente se metía conmigo sin ningún motivo.
Era sábado, y ese día iba a ser muy especial. Como todos los meses quedamos un día al mes, para hacer el ayuno, pero esta vez nos iban acompañar los del coro. El caso que pusimos el ayuno en las manos de Dios, primeramente con una oración, luego compartió algo Tamar que me hizo pensar. Era sobre:
El lenguaje del amor, que habían 5 tipos
- Contacto físico,
abrazos, besos etc.
- Afirmación, elogios, hablar bien de ti.
- Regalos, ofrecer obsequios.
- Actos de servicios, hacer favores
- Tiempo de calidad, pasar tiempo contigo
Nos decía que debemos aprender a saber el leguaje que los que estan a nuestro alrededor tienen, por que a lo mejor a ti te gusta que te estén continuamente abrazan o besando, pero a lo mejor a otro, se siente que le aman si pasan tiempo con el etc. Me sirvió a entender más a cada uno de mi familia, y como debía comportarme.
Se acercaban las navidades y ya, había pasado como un año y dos meses desde lo que me pasó. A mi me gustaba tener los regalos de mis padres y hermanos con antelación, por eso no faltaban ni tres semanas para dicha fecha y ya tenía todos los regalos. Pero pensaba en hacer este año algo original, no solamente dar los regalos y nada más. Entonces se me ocurrió comprar, en el corte ingles, cinco cajitas ya adornada, y meterlas dentro una especie de pergamino que ponía: "Te deseo unas felices fiestas, te quiero decir lo que a lo mejor me cuesta expresar con palabras, y es que Te Quiero. Perdóname todos mis errores, te apercio mucho y deseo porde serte un buen Hijo/Hermano.
De esa forma antes de dar los regalos, primeramente les daría las cajitas, y al final cuando ya todos hayan dado sus regalos dar lo míos, espero que le gusten ah,
! Feliz Navidad ¡
Parece mentira, otro año pasó y entramos al 2004, que pasará,
que es lo que tiene Dios para mi vida, que sorpresas viviré o tal
vez
pruebas
, pero da igual sea lo que sea, yo intentaré estar,
firme en la roca.
"Velad, pues, porque no sabéis
a qué hora
ha de venir vuestro Señor.
Pero sabed esto, que si el padre de familia
supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría,
y no dejaría minar su casa.
Por tanto, también vosotros estad preparados;
porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis".
S. Mateo 24:42-44
