Hace ya varios años, Dios me regaló el don de cantar, también con el tiempo me enseñaba a expresarme mejor, ya que era una de las cosas que más me costaba y me sigue costando.

Yo casi todos los meses cantaba con mi hermana Sara, en la iglesia de Mejorada, las canciones que Dios me daba, pero no todo dura eternamente, yo me sentía muy bien con mi hermana cuando adorábamos al Dios vivo desde el mismo altar de la iglesia, mas no era lo mismo, cuando cada vez que pasaban los meses, mi hermana empezó a sentir el llamado del Señor en otra dirección y decidió dejarlo y ayudarme tan sólo en lo que necesitase. Al principio me sentía muy sólo pero poco a poco fui sintiéndome más seguro en el Señor, y lo que en un principio me preocupaba tanto, se fue disipando cuando adoraba a Jesús de Nazaret, por todo lo que Él había hecho en mi vida, y por todo lo que estaba por hacer, yo sé que Él terminará la obra que empezó en mí, lo sé. Hasta en algunas ocasiones canté en la iglesia de Madrid cuando celebraban algún concierto de jóvenes, hay me ponía yo con mi guitarra y esperaba a que Dios pudiese tocar los corazones a través de las canciones que cantaba, y también pudiese tocarme a mí de una forma nueva.

A nuestra iglesia vino un matrimonio joven que se llamaban David y Rosa, David Ladiv había venido como responsable para poder ayudar al crecimiento y edificación de los miembros de tan pequeña iglesia, sabía tocar el piano y daba clases en el conservatorio de Madrid, pero como en nuestra iglesia no teníamos piano, él puso uno y luego más tarde compró la iglesia otro piano mejor, con la colaboración de una persona, que no sabemos quien fue, pero al que estoy muy agradecido.

Como ya os conté él fue, el que me dijo que si tocaba el piano y desde esa misma semana empecé en los cultos a tocar cuando se me daba tal oportunidad. Poco a poco me daba cuenta que Dios había contestado a mis oraciones, Él me había dado lo que en un tiempo pasado le pedía con tanta pasión, ya podía decir que Jehová me había dado la oportunidad de tocar el piano en los cultos, la oportunidad de compartir las canciones que Dios me había regalado desde mi juventud, y todo esto solo era el principio para empezar a ver con los ojos de la fe.

En mi vida empezó una inquietud por grabar en un disco, algunas de las canciones que cantaba con mi hermana Sara en la iglesia.

- Por fin mi primer CD. Es decir, mi primer CD casero, en el cual puse toda mi ilusión, y muchas horas metiendo en el ordenador sonidos, melodías con los instrumentos y más tarde las voces... Más tarde tuve la oportunidad de conocer a aquel matrimonio, que vino a nuestra iglesia y como el marido se le daba muy bien estas cosas de la música se ofreció en ayudarme en lo que fuera, y me dijo que le grabase algunas canciones para hacer la música para el CD y escoger algunas para aquel proyecto que empezaba a hacerse realidad.

Yo ni me lo creía se iba a hacer realidad, ahora quedaba lo difícil esperar en Dios, y confiar que Él va a hacer la obra y Él era el que la iba a terminar.

Jehová me dio el privilegio de poder cantar y bendecir a los hermanos de otras iglesias, también Él me dio lo que desde niño le pedí, y no me cansaré de decirlo a los cuatro vientos que Jesús vive, que Él resucitó, que Él tiene el poder de calmar la tempestad, el poder de sanar y curar, aunque muchas veces tengas que esperar sin ver resultados, pero el fin, es estar firme en la Roca, y mirar ha aquel faro que con su luz, desde lo más alto podrás salvar tu vida si la sigues, solo hay que mirar a esa luz en lo alto de la montaña, mucha gente no la quiso mirar, y aun siguen perdidos por esos mares que pueden ahogar a las personas, sólo queda seguir esa luz en la noche, sólo así te podrás salvar, a ti y a los que contigo están.

Y tan sólo me queda recordar, que aunque esté pasando pruebas, como dice la canción:

el Señor me ayudará,
me dará una salida para poder soportar,
me extenderá su mano amiga,
y me dirá por donde andar,
multiplicará mis fuerzas,
y me consolará.

Yo creo en un Dios de poder, y hoy tú si aun no lo has experimentado sólo tienes que creer que Dios va a obrar en tu vida y Él lo hará, aprende a confiar más en Dios, Él viene a tu encuentro, Él viene a sacarte de las llamas del horror, tal vez del horno de fuego en el que estás metido, no te preocupes, Él proveerá Él te dará una salida.

Tan sólo queda confiar en Él.



“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis,
ni tengáis miedo de ellos,
porque Jehová tu Dios, es el que va contigo;
no te dejará, ni te desamparará.”

Deutoronomio 30:6

IX

Camina con ÉL, no te fallará




 

 

enlace a paguina de inicio
Subir
Abel Rubio Hidalgo
AudioLibro
1