Un total de 31 familias andaluzas se han mostrado
disponibles para acoger temporalmente a cualquier menor de hasta siete años que
lo necesite en situaciones de emergencia en las que el menor tenga que ser
separado de sus padres y requiera una protección inmediata, informó ayer la
Junta de Andalucía. Añadió que su principal objetivo es ofrecerles un ambiente
familiar durante un período de seis meses, evitando su ingreso en un centro
residencial, recordó en un comunicado la Consejería para la Igualdad y el
Bienestar Social. Una vez pasado estos meses la Junta optará, en función del
bien superior del niño, por ofrecer a estos menores todas las garantías de
protección a través de cualquiera de las modalidades de acogimiento. Para
asegurar su manutención, cuidado y educación, así como para remunerar la
dedicación de las familias, la Junta les subvenciona con un mínimo de 650 euros
dependiendo del número de acogidos.