Las 120 familias gallegas afectadas por la
paralización de las adopciones en Etiopía han de seguir esperando a que los
ministerios de Asuntos Sociales de España y del país africano se pongan de
acuerdo. Si hace unos días el Ministerio de Asuntos Sociales aseguraba que la
carta que el país africano exigía al Gobierno español para desbloquear las
adopciones ya obraba en poder de Exteriores para su tramitación, ahora este
ministerio afirma que Asuntos Sociales aún no la redactó. Afirman que la
misiva, tal como la piden las autoridades etíopes, sería contraria a la
legislación española, que impide que operen en el extranjero entidades que no
estén al mismo tiempo acreditadas en España y en el país en el que se tramiten
las adopciones. Actualmente, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales está
estudiando la redacción de un texto que encaje en el ordenamiento español y que
satisfaga la solicitud etíope, según dijo ayer a La Voz el Ministerio de
Asuntos Exteriores. Todo esto se contradice con la información que Asuntos
Sociales hizo llegar a la Consellería de Familia y a la Federación Española de
Ecais, al asegurarles que el documento obraba en poder de Exteriores el 28 de
abril.
Lo que sí parece cierto es que la Embajada española en Addis Abeba ya inició
contactos con las autoridades etíopes con el objeto de dar una solución a los
expedientes en curso. En esa mesa de negociación, las autoridades etíopes
habían sugerido la posibilidad de que el Gobierno de Madrid confirmase en una
carta la acreditación en España de las Entidades Colaboradoras de Adopción
Internacional (ECAI) que están esperando acreditación en Etiopía. Así se
planteó la solución, pero fuentes ministeriales afirman ahora que «si sólo se
tratase de una carta, ya estaría resuelto el problema», pues al Gobierno «le
interesa solucionar cuanto antes este asunto». Asuntos Sociales invitaba ayer
al optimismo. Fuentes del ministerio aseguraban que las negociaciones «van por
muy buen camino» y «en breve» se desbloquearán los expedientes en curso, que
afectan a 400 familias españolas (120 gallegas) desde hace un mes.