Las autoridades etíopes comunicaron el 28 de abril que se había cerrado la adopción de menores por vía libre a todos los países, incluida España. Sin embargo, las adopciones a través de Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional (ECAI) continúan estando permitidas. En España sólo existe una entidad acreditada para tramitar expedientes de adopción con Etiopía. Es la Asociación de Iniciativa Pro-Infancia (IPI), situada en Cataluña. La entidad no acepta en este momento peticiones de adopción de otras Comunidades Autónomas, debido al gran número que ya tiene en trámite. Sin embargo, se ha acreditado a otras cuatro entidades cuya apertura es inminente. Dos estarán en Madrid, una Galicia y otra en Valencia. El coordinador de adopciones en Etiopía de la IPI, Santiago Llensa, asegura que la decisión de ese país «es totalmente injusta, ya que la vía libre para adoptar es muy válida».
-¿Cuál es la diferencia entre la adopciión por libre y por ECAI?
-Cuando una familia empieza con los tráámites burocráticos y finalmente obtiene
el certificado de idoneidad, puede elegir entre adoptar por vía libre o a
través de ECAI. En el primer caso, la familia se encarga de todo el proceso, es
decir, contacta con el país, normalmente con alguna persona de referencia, y
ésta le ayuda a hacer la adopción desde allí. En las ECAI, en cambio, lo hacemos
todo nosotros: damos información a las familias sobre el país, les ofrecemos
soporte psicológico, les danos garantías legales, preparamos la logística del
viaje y hacemos un seguimiento posterior a la adopción. Ambos procedimientos
son muy válidos. En el caso de la vía libre, se trata de un proceso muy bonito
porque las familias participan activamente todo el tiempo. El problema es que
las actuaciones desde Etiopía no son demasiado éticas.
-¿Cuándo se empiezan a detectar irregullaridades en las adopciones por libre?
-Irregularidades han existido siempre, desde que hace dos años y medio se
permitieron las adopciones en Etiopía. Sin embargo, a partir de abril el
gobierno empezó a preocuparse por el tema. Es sabido que en Etiopía hay tres o
cuatro personas que hacen de contacto para las familias que quieren adoptar.
Ellos se encargan de todo, pero no garantizan la legalidad de todo el proceso.
Pueden producirse separaciones deliberadas de hermanos, documentaciones no
reglamentarias, etcétera. Igualmente, hay orfanatos que no ofrecen garantías
legales y por ese motivo las ECAI no trabajamos con ellos.
-¿Qué consecuencias ha tenido para la IIPI la prohibición de las adopciones por
libre, ahora que es la única entidad que pueda tramitar los expedientes?
-Nosotros no hemos notado un aumento dee la demanda ahora, porque la demanda de
niños etíopes simpre ha sido muy elevada. Etiopía es el tercer país, después de
Rusia y China, de donde proceden más niños adoptados. Hace cosa de un año y
medio tuvimos que empezar a limitar los expedientes, porque en una semana
teníamos diez demandas y sólo podíamos atender dos. Desde entonces, la entidad
no acepta nuevos expedientes de adopción de otras Comunidades Autónomas; del
resto de España, sólo acepta solicitudes de niños de más de 5 años.
-Si hay familias de otras Comunidades españolas que quieren adoptar un bebé etíope, ¿cómo puede hacerlo?
-Hay otras cuatro ECAI a punto de abrirrse en Madrid, Valencia y Galicia, y eso
ayudará mucho porque se descentralizarán las adopciones etíopes desde Cataluña.
De todos modos, los orfanatos con los que trabajamos no tienen un número
ilimitado de niños. Estamos en una situación en la que las peticiones de
menores superan al número de niños para adoptar, sobre todo de bebés. En 2004
las familias españolas adoptaron a 220 niños etíopes y nuestro país es el
tercero, después de Estados Unidos y Francia, en adoptar a pequeños de esta
procedencia. Aun así, nuestro objetivo no es buscar niños para padres, sino
padres para niños.
-¿Se han detectado irregularidades comoo éstas en otros países?
-La mayoría de los países en riesgo suffren irregularidades en los procesos
adoptivos por la vía libre. De hecho, excepto China, donde está muy controlado
por el propio gobierno, el resto de países no funcionan como deberían. De todos
modos, no podemos pedirle a un gobierno como el etíope que tenga un control
exhaustivo de las adopciones, porque no es potente y bastante tiene con
sobrevivir.