(...) La adopción internacional tiene
buena acogida en Galicia, en parte por el rigor legal exigido para la
prohijación nacional. Un estudio de la Fundación María José Jove señala que el
año pasado se aprobaron 158 expedientes más de adopción de niños extranjeros
que en el ejercicio anterior. La adopción de niños gallegos puede superar este
año las cifras del 2004 si se confirma la tendencia registrada en el semestre
que acaba de concluir, período durante el que fueron prohijados 28 menores,
según datos de la Dirección Xeral de Familia. Durante el año pasado se
certificaron, de acuerdo con las mismas fuentes, 53 adopciones de pequeños
nacidos en la comunidad, cifra desde luego muy inferior a las 1.200 solicitudes
que por término medio se tramitan cada año, muchos de cuyos firmantes optan
finalmente por la prohijación internacional como solución a sus deseos de
formar o ampliar familia. La vía de adopción de niños extranjeros acaba siendo
el recurso de muchas parejas gallegas que deciden dedicar sus esfuerzos y
recursos a pequeños desamparados, habida cuenta del tiempo -un promedio de seis
años si se desea un bebé- que deben esperar para ver cumplidas sus
aspiraciones. Aunque la idea original de muchas de estas familias es adoptar a
un menor nacido en Galicia, tal objetivo está sólo al alcance de un puñado
indeterminado de solicitantes, debido a la desproporción existente entre la
oferta y la demanda.
Llevarse a casa a un niño gallego requiere buenas dosis de compromiso y
paciencia, pues a los seis meses que legalmente deben transcurrir entre que se
presenta la solicitud y la concesión del certificado de idoneidad, debe
añadirse un tiempo que también varía en función de la lista de espera, de los
menores susceptibles de ser adoptados y de los criterios de selección. C.A.M.,
una mujer coruñesa de 35 años, lleva tres en espera de un bebé. Pese a esa
tardanza no se plantea renunciar, aunque sabe que le quedan, al menos, otros
tres años: «Quizá sean más -matiza-; pero la decisión está tomada y no me
echaré atrás». ¿Y la adopción internacional? «La descarto porque pienso que
mientras haya niños en nuestro entorno que nos necesitan debemos hacer lo
posible por ayudarlos. Además -prosigue-, prefiero no saber de quién voy a ser
madre». El procedimiento de adopción nacional no permite seleccionar las
características del niño, mientras que algunos países aceptan que los futuros
padres puedan elegir el sexo, la edad o el color de ojos del pequeño... «A mí
eso me suena más a mercado, con todos los respetos», concluye C.A.M.
El número de bebés dados en adopción anualmente suele ser escaso, alrededor de
una veintena, y es por ellos por quienes más interés muestran los demandantes.
De hecho, a medida que se van haciendo mayores, encontrar nuevos papás no es
sencillo (...).
¿Qué ocurre con los niños que no
encuentran padres adoptivos? Según la Dirección Xeral de Familia, en Galicia
existen alrededor de mil menores en esta situación, con una casuística muy
diferenciada: desde los que no son adoptados por razones de edad, hasta
aquellos a cuyas familias no se les ha retirado la patria potestad, o los
grupos de hermanos cuya manutención exige demandantes con alto poder económico.
Y los hay con esa capacidad dispuestos a ello, pues este año fueron entregados
cinco hermanos a una misma familia. La Consellería de Familia se ocupa de la
educación y el cuidado de estos mil pequeños en los 95 centros y casas de
familia distribuidas por la Administración en toda la comunidad, y en las que,
según distintas fuentes, no les falta de nada, excepto el calor y el afecto que
proporciona la convivencia en el seno familiar.
¿Por qué hay tantos niños en esa situación y no se les procura una salida
rápida y se acortan los tiempos de espera? La respuesta está en la legislación.
A.L.P., que obtuvo la custodia de una niña de diez meses hace ahora siete años,
cree que ese es el principal escollo que debe superarse para agilizar y
facilitar las adopciones y, sobre todo, para reducir el número de menores sin
hogar. «A Administración debería reflexionar -señala esta mujer- sobre a
porcentaxe de nenos outorgados en adopción, que é ridícula se a comparamos coa
dos pequenos que non atopan acollida. Hai que primar os seus dereitos sobre os
dos adultos, aínda que sexan familiares directos, pois do contrario os nenos
crecerán sen familia que os acolla».