La
Generalitat quiere ser más exigente en las adopciones. "Ninguna norma
nueva, sólo aplicar las existentes con más rigor", indica Rosa M. Bertran,
directora del Institut Català de l´Acolliment i de l´Adopció (ICAA). La razón
es que la excesiva permisividad está favoreciendo una cierta frivolización de
un proceso en sí sembrado de dificultades, como es la adopción de un hijo en
otro país. Si en Francia se rechaza al 20 por ciento de padres solicitantes, en
Catalunya sólo entre al 2 y al 3 por ciento.
"Hay demasiada confusión", señala Bertran. "Por un lado, no se
puede ir a buscar un hijo por solidaridad.
Eso
no tiene nada que ver. Hay que ir a buscarlo para quererlo y cuidarlo, no para
hacer un favor a nadie.
Y por
otro, no todo el mundo ha de ser padre sólo porque tenga derecho. Empezamos a
recibir solicitudes de parejas en las que uno al menos está gravemente enfermo.
Y reclaman su derecho a adoptar a un niño, al margen de sus expectativas de
vida y enfermedad. La situación es tan extrema que estamos ultimando un acuerdo
con Salut para que ellos dictaminen sobre la situación de estos casos". (...)
Los niños adoptados presentan, lógicamente, más problemas que los biológicos.
En general, han tenido menos cuidados durante la gestación y en sus primeros
meses de vida, sin contar con los problemas de salud y hábitos que pudieran
sufrir sus padres biológicos. Aunque, según la Generalitat, apenas se han
registrado cinco o seis casos con problemas de salud ocultos que hayan sido
denunciados por sus nuevos padres, se han empezado a ofrecer servicios para
ayudar a los adoptantes a detectar trastornos que no aparecen en los informes
de los pequeños. La Fundación para la Asistencia, Docencia y Estudio de las
Discapacidades (Faced) ha organizado unos cursos destinados a futuros padres
para detectar los problemas más graves, e incluso ofrece servicios por internet
para ayudarles a diagnosticar dificultades cuando están en el país de adopción
y acaban de ver a la criatura que les han adjudicado. La Faded defiende sus
servicios ante el alto número de niños con problemas de salud (asma, mala
audición, anemias, desórdenes neurológicos, trastornos de crecimiento o de
desarrollo madurativo) que
llegan. Se basan en la experiencia clínica de sus especialistas, así como en un
informe presentado ante el Senado por el doctor Gonzalo Oliván, responsable de
los servicios de Pediatría y Adolescencia del
Instituto Aragonés de Servicios Sociales, que califica de muy elevado el riesgo
sanitario de estos nuevos ciudadanos.
El Institut Català de l´Acolliment i l´Adopció sostiene que a todos los candidatos
a padres se les informa suficientemente sobre esas dificultades añadidas en sus
futuros hijos. "Pero falta realismo",
admite su directora. "La seguridad en el proceso no existe. Cuanto mejor
van las cosas en un país, menos niños se dan en adopción a extranjeros".
Según consta al ICAA, los problemas más frecuentes que se
observan en estos hijos son de piel, desnutrición y consecuencias de la falta
de estimulación que han tenido. "Y hay que tener en cuenta, y se lo
decimos a todos, que los niños que van a adoptar han sufrido
abandono y carencias importantes, físicas y psíquicas, y que no son como los de
aquí", indica Rosa M. Bertran. "Por eso les recomendamos que vayan a
verlo y, lo que no vean claro, que no lo acepten sin más,
que busquen una consulta, que se muevan".
Los responsables de adopciones no se sienten muy cómodos con este gran incremento
de las adopciones internacionales. Temen cierto esnobismo solidario. "No
son actos de solidaridad. Se trata de hacerlo hijo tuyo, porque cuando crezcan
no serán esa muñequita de ojos rasgados ni ese
morenazo divertido, sino adolescentes con problemas de adolescentes probablemente
con una carga superior de dificultades", describe la directora del
instituto. Los niños del boom adoptivo empezarán pronto a ocupar esa edad
difícil. Por eso, en previsión de lo que se viene encima, el Institut Català de
l´Acolliment i l´Adopció, así como las entidades equivalentes de Madrid y
Andalucía, están poniendo en marcha un nuevo servicio postadopción. Tratará de
ayudar a las familias ante las dificultades específicas
relacionadas con la adopción (por ejemplo, la búsqueda de los padres biológicos
al hacerse mayores de edad) y pretende ser también un foro de debate, un lugar
donde hablar.