El portavoz del comité nacional de la Asociación de Juristas Francisco
de Vitoria, Manuel Torres, consideró ayer que el matrimonio entre gays es
perfectamente constitucional y expresó sus «reservas» respecto a la posibilidad
de adopción por parte del colectivo. «Quizá haya que profundizar en los
estudios que han de hacer los especialistas a fin de ver si puede -la adopción
por parte de gays y lesbianas- causar algún perjuicio o no al menor, que es lo
que ha de primar al respecto», señaló el jurista, tras inaugurar en Palma unas
jornadas de trabajo que finalizarán hoy. A su juicio, la adopción por parte de
personas del mismo sexo es un tema «más polémico» que el de los matrimonios
sobre los que, insistió, tienen perfecto «encaje» constitucional, en concreto
en el artículo 32 de la Carta Magna, en el que no se excluye esta opción.
«El
debate sobre que podamos adoptar se ha llevado mal»
«Es el tema más escabroso». Estas son las primeras palabras que
pronuncia Antoni Esteve cuando se le pregunta por la posibilidad de que los
gays y las lesbianas puedan adoptar hijos. Escabroso o no, el proyecto de ley
aprobado ayer en el Congreso de los Diputados contempla la adopción por parte
de este colectivo. A partir de junio, tanto él como sus compañeros en la
asociación Ben Amics tendrán el derecho de hacerlo. «Los colectivos en contra
utilizan argumentos intencionalmente erróneos para que este asunto no se debata
como debe ser», continúa. Y es que, para el ecologista, no hay falacia mayor
que apelar al bien del niño: «Evidentemente, nosotros también creemos que lo
más importante son los niños, pero esos derechos no contemplan que tengan que
tener padre y madre, si no una protección donde poder crecer». (...) «Desde hace muchos años nos
dejan adoptar como familias monoparentales. No es un requisito ser
heterosexual». De esta forma, muchas parejas homosexuales ya tienen a su hijo
en casa. Si lo pueden hacer a título individual, «¿por qué no como pareja?»