El número de adopciones en la Comunidad se mantiene estable desde 2000 en torno a los 500 niños por año aunque se observa diferencias entre los procesos nacionales e internacionales. Mientras los primeros casi se han duplicado (de 68 casos en 2000 a 122 en 2004), los segundos presentan una tendencia estable después del descenso de 2001 y que coincidió con el cierre de Rumania -uno de los paises preferidos- a la recepción de expedientes. Desde ese año, las cifras se mueven con oscilaciones alrededor de los 350 menores traídos del extranjero cada año.
La evolución de este fenómeno es diferente en la Comunidad con respecto al
total de España, donde las adopciones internacionales crecen. En 2004, el
incremento fue de 1.590 expedientes (un 40%) con respecto a 2003, hasta
concluirse un total de 5.541 procesos. La explicación que aportan las ecais
(las entidades no lucrativas que tramitan las adopciones internacionales) es
que la Comunidad fue de las primeras en subirse al boom de las adopciones. Una
vez alcanzado un nivel estable, son otras autonomías las que han hecho que las
estadísticas estatales se disparen. Frente a ello, los datos muestran un aumento
sostenido de las adopciones de niños españoles. Si en los años noventa las
listas de espera estaban cerradas y sólo se contabilizan unas decenas de
expedientes de este tipo (53 en 1997), en los tres últimos años la acogida de
pequeños abandonados en España se mueve por encima de los 120 casos en la
Comunidad (en torno al millar en España). El presidente de Adecop-Valencia
asegura que la causa está en el crecimiento de la inmigración. «En España se
creó en los ochenta una conciencia de paternidad responsable y se acabó con los
hijos rechazados y abandonados. Muchos de los que vienen de fuera no tienen ese
bagaje y es lo que ha hecho aumentar la entrega de niños al nacer», explica.
Las adopciones internacionales triplican en número a las nacionales, ya que los
tiempos de espera son mucho más reducidos: de uno a dos años según el país,
sostienen las ecais. En la Comunidad, China se ha consolidado en los dos
últimos años como el país preferido (199 menores en 2004, que representan el
54% del total).
Los datos de la Conselleria de Bienestar
Social apuntan que existen diez países con los que tramitar una adopción es
jurídicamente viable, pero el departamento público considera que la seguridad
del proceso no es igual en todos ellos. El área de Adopciones trabaja con dos
grupos: en el primero, donde estarían los países donde la adopción es fiable
desde un punto de vista jurídico, sitúa a China, Colombia, Bolivia y Rusia. El
orden no es aleatorio, sino que va del más seguro al menos, dentro de los
parámetros señalados. Por otra parte, indican fuentes de Bienestar Social,
estarían las naciones donde se pueden constituir adopciones, pero donde la
seguridad del proceso no es plenamente garantizable. En este último grupo
figuran (el orden tampoco es casual): Bulgaria, Filipinas, Nepal, India,
Etiopía y Ucrania. Sobre este último, las fuentes subrayan su «alta inseguridad
jurídica» en estos momentos (no ha trascendido que haya firmado el Convenio de
La Haya, que es el marco general en el que se han asentado las adopciones
internacionales desde 1997).
Miguel Góngora, de Adecop, realiza algunas apreciaciones sobre estos listados.
En cuanto al primer grupo, no hay ninguna duda, dice. Del segundo, comenta que
la casuística es distinta. Bulgaria tiene las adopciones prácticamente
cerradas, señala, y en India algunos tribunales aplican la ley coránica y
abortan adopciones ya aprobadas. En Etiopía existe un parón en la actualidad,
agrega. Sobre Ucrania, el responsable de Adecop-Valencia destaca que no permite
entidades (ecais) en los procesos, por lo que «algo tendrá que esconder»,
sentencia.