Si el procedimiento de adopción resulta laborioso, la compenetración de los padres y el niño no lo es menos. La entidad sin ánimo de lucro Fodesba, en colaboración con la Associació Illes Balears d´Adopcions (Aiba), ofrece un servicio de asesoramiento gratuito a los padres. Josefina Sintes, que fue responsable de los servicios sociales del Consell de Mallorca y es además madre de una niña rusa, participa en este ilusionante proyecto que contará con el apoyo de dos psicólogos, uno de ellos es José María Rodríguez. Los menores, dice Sintes, vienen con una maleta cargada de experiencia anterior. Los progenitores prohijan tanto al chaval como a la maleta y, a veces, surgen problemas.

-¿A qué circunstancias se enfrentan los padres una vez adoptado el niño?


-[En esta respuesta tercia José María Roodríguez] En ocasiones, su socialización o las relaciones que han tenido en su país de origen no son las habituales de una familia. Igual han comido con más niños, a lo mejor son mucho más revoltosos y tienen más dificultades para adaptarse a ciertos hábitos. Un ejemplo es el de las niñas que fueron llevadas al psicólogo porque no comían sentadas a la mesa. Pensaban que era un trastorno psiquiátrico y simplemente ocurría que en su cultura no había sillas.

-¿Cómo se comportan los niños al princippio?


-En la primera etapa de convivencia los niños suelen ser tremendamente simpáticos y abiertos pero con una especie de ansiedad derivada de su intento por caer bien. Es una época donde se pueden ir con cualquier persona. Se trata de un tema muy común. Te vas al parque y se van con quien les hace más caso. Tú lo adoptas pero el niño necesita un tiempo largo para adoptarte a ti. Mi hija, pasados ocho meses, un día en casa levantó los puños en alto y comenzó a gritar: "Sa meva mamà". A partir de ese día dejó de ser simpática con la gente y a los que llegaban a casa les decía: "No toquis sa meva mamà, sa meva mamà és meva". Empezó a tener un sentido de pertenencia del que carecía durante los primeros siete meses.


-¿Se pueden ver abrumados cuando aterrizzan en el nuevo hogar?


-A veces los padres les llenan en excesoo de estímulos. Tal vez es conveniente que se den esos estímulos progresivamente. Se les provoca estrés. Por ejemplo, en el momento de la llegada al aeropuerto, donde les recibe toda la familia, o cuando se organizan fiestas de bienvenida.


-¿Los padres se sienten agotados despuéss de enfrentarse a un proceso que dura hasta tres años?

-[Interviene José María Rodríguez] La entrada de un nuevo miembro en la familia no es como cuando ya hay un proceso de embarazo. El niño tiene dos, tres o cinco años y eso cambia mucho las relaciones con el entorno. Los padres se enfrentan a toda la escolarización y su tiempo se restringe al estar volcados en el cuidado del niño. A veces nos encontramos con padres más agotados que disfrutando. [Tercia Josefina Sintes] Hay que darles unas ideas, estrategias, modos de actuar para conseguir que se adapten a los nuevos hábitos. Es una alegría muy tremenda pero también un estrés bastante fuerte.

-¿Los padres son capaces de interpretar todas las reacciones de sus hijos?


-Una vez adoptado hay que hacer todo un proceso de adaptación y crear unos vínculos entre la familia y el hijo, para lo cual se precisa ayuda. A veces hay un periodo de tanteo, una pequeña exploración como cuando uno se echa la primera novia y dice ´no voy a telefonearla este fin de semana a ver si me llama ella´. Había un niño que le daba por hacer cacas en el armario y manchar la ropa. ¿Qué haces? ¿Por qué reacciona así? El niño necesita saber si le van a querer siempre, aunque se comporte mal. Se puede correr el peligro de que se psiquiatrice esas conductas: ´Es que es raro, será por la adopción o habrá sufrido maltratos´. Las cosas suelen ser mucho más simples. No tiene por qué ser un trastorno. Realmente el niño está intentando saber si la situación es definitiva.


-Cuando llega el momento de decir al niñño que es adoptado, ¿es un momento traumático?

-No, suele ser más traumático para los padres que para los hijos si no saben dar respuestas o no han tenido asesoramiento.

 

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