El Gobierno vasco y las tres diputaciones preparan un
reglamento sobre la adopción que permita unificar criterios entre los tres
territorios. Uno de los aspectos que se regularán es la diferencia de edad
entre el niño y los futuros padres, que en Vizcaya está fijada en un máximo de
42 años. También se abordará el tiempo de espera hasta obtener el certificado
de idoneidad, un documento imprescindible para realizar los trámites. La
Diputación de Guipúzcoa ha anunciado su intención de reforzar los equipos para
reducir la espera de siete a tres meses. En Vizcaya, el proceso comienza con
una charla informativa. Al cabo de seis meses, se llama a los interesados para
confirmar si quieren presentar una solicitud. Si es así, se inician las
entrevistas y la valoración está lista «en aproximadamente mes y medio».
El diputado de Acción Social reconoce que es un proceso largo. «Y es importante
que sea largo», añade. «Hay que darse un periodo de sosiego para madurar la
decisión de adoptar. A veces se idealiza, y en las charlas intentamos ser muy
realistas». Los datos demuestran que algunos candidatos se desaniman, pero no
muchos. El año pasado, 517 personas acudieron a las charlas y se entregaron 401
solicitudes. Finalmente, se concedieron 338 certificados de idoneidad «y uno de
no idoneidad». La Diputación no ha dado a conocer los motivos de este
'suspenso'. Anteriormente ha habido algún caso especialmente dramático, de
padres que acaban de perder a un hijo y se lanzan a la adopción. «No les
rechazamos, pero les decimos que esperen a pasar el duelo», explica Juan María
Aburto.
En su opinión, lo importante es el «enfoque» de la adopción. «El bien a proteger
son los niños y no los padres, aunque eso no quiere decir que no nos
preocupemos por ellos. Sabemos que es un tema que genera ansiedad». El diputado
considera que la gran mayoría de los padres adoptivos afronta el proceso «con
la madurez necesaria», pero alerta de la tentación de frivolizar. «No me gusta
cuando veo a personas famosas que salen en los medios de comunicación animando
a la gente a adoptar. Es algo más serio que eso».