¿Cuándo tenemos que decirle que es adoptado? ¿Qué hacemos
si quiere conocer a sus padres biológicos? A la primera pregunta, por ejemplo,
el presidente de la Associació Illes Balears d´Adopcions (AIBA), Ramon Rotger,
contesta: "Cuando el niño lo pida. Si se miente, se pierde la
confianza". A la segunda cuestión, Rotger responde: "Se buscará el
momento idóneo y siempre vigilando el proceso". Son preguntas que los
niños pueden plantear en cualquier momento, sobre todo cuando alcanzan los 13 o
los 14 años de edad, y a las que deben enfrentarse los padres. "La moda de
adoptar, dice el presidente de AIBA, ya ha pasado. Es un acto consciente, un
acto de paternidad, no de solidaridad". Y en este sentido se admira de la
capacidad de los padres adoptivos que reciben un niño asumiendo las
dificultades que pueden surgir después. No hay que olvidar que son niños que
han vivido, en su mayor parte, situaciones extremas.
Trastornos recuperables
Según una encuesta elaborada por AIBA el año pasado, un 30%
de los niños adoptados tenía problemas de retraso motor por falta de
estimulación; un 27% padecía retraso socio-emocional por falta de afecto y un
22% sufría problemas de crecimiento. Estos Trastornos suelen reducirse
significativamente en meses, incluso días, desde que el menor llega a España.
"Aquí se recuperan", asegura el director insular Antonio Calvo.
"Nuestra primera recomendación es que acudan enseguida al pediatra". A
veces las "situaciones extra-normales" como las califica Ramon
Rotger, pueden surgir más adelante. Algunos niños sufren hiperactividad, falta
de atención en el colegio o problemas de adaptación escolar. Según Antonio
Calvo, "no son casos graves ni muy diferentes a los de otros niños. Se
deben a la falta de estimulación física y emocional que padecieron en su
país", donde suelen vivir en orfanatos masificados. El director insular
recuerda un solo caso en que los padres renunciaran a la adopción de un niño
por llegar a una situación insostenible para ellos. Este niño pasó a la tutela
de s´Institut.. En cualquier caso, suele llevarse a cabo un seguimiento
posterior de las adopciones que depende del Consell o de la ECAI.
Adopciones nacionales
Con las adopciones nacionales el "riesgo de dificultad" puede ser
superior porque la edad de los niños es más alta. Sin embargo, hay un mayor
seguimiento por parte de los servicios sociales, lo que les permite intervenir
eficazmente. Además, antes de la adopción definitiva el niño es acogido durante
seis meses por la familia.