El Consejo de ministros de la UE respalda la nueva legislación restrictiva sobre adopciones infantiles aprobada por Rumanía, que entró en vigor el pasado 1 de enero, al considerar que debe primar el interés de los niños por encima de las familias solicitantes que ya se encontraban en la última fase de tramitación, según una respuesta parlamentaria a la que tuvo acceso Europa Press. Existen aproximadamente 1.000 casos pendientes solamente de la firma en la Comisión nacional central de adopciones de Rumanía, de un total de más de 2.000 expedientes, que afectan a ciudadanos comunitarios, asegura en su pregunta el eurodiputado de Izquierda Unida Europea Georgios Karatzaferis. Al menos otras tantas solicitudes de ciudadanos de Estados Unidos están también paraliazadas.

En 2001, el Gobierno rumano decretó una moratoria sobre adopciones internacionales, en respuesta, en gran medida, a las inquietudes manifestadas por la Unión Europea de que la anterior legislación rumana, así como la práctica habitual, no iban en el mejor interés de la infancia. Unas 750 familias españolas vieron paralizadas sus solicitudes de adopción, ahora totalmente congeladas con la nueva ley. La UE expresó de forma sistemática que la moratoria debía continuar hasta que la nueva legislación estuviera vigente y la capacidad administrativa garantizara la aplicación de la misma. Durante la vigencia de la moratoria, las autoridades rumanas sólo autorizaron excepciones en casos concretos.

Para la UE, el objetivo ahora es la nueva legislación, la cual limita las adopciones internacionales a excepciones de carácter extremo y, de acuerdo con el informe de la Comisión de octubre de 2004, “parece” conforme con las obligaciones internacionales de Rumanía y respetuosa con el Convenio Europeo de Derechos Humanos y con la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, así como con la práctica seguida en los Estados de la UE, indica el texto.

Para el eurodiputado en cambio, con la ley que entrará en vigor el 1 de enero de 2005 será ya imposible la adopción internacional de niños de este país. “En algunos informes se denuncia que muchos de los niños pendiente de adopción viven en unas condiciones miserables, están mal alimentados y su salud se degrada, mientras que el Gobierno rumano va retrasando la aprobación final de estas adopciones”, manifiesta además.

“Como país candidato a la adhesión a la Unión Europea, Rumanía debe cumplir altos niveles de protección de los derechos de los niños”, responde el Consejo. Asimismo, recuerda que a lo largo de los últimos años, la UE ha apoyado económicamente los esfuerzos de Rumanía para mejorar la calidad de la asistencia pública infantil. Como declaró la Comisión en 2004 en su informe anual sobre los progresos de Rumania en el camino de la adhesión, “se ha registrado un avance continuado en la reforma de la protección del niño, en especial mediante el cierre de grandes instituciones anticuadas y la creación de otras alternativas, como residencias de menor tamaño y desarrollando la atención”, subraya. “Aunque todavía hay trabajo pendiente, cabe considerar que, en general, las condiciones de vida de los niños en la asistencia pública rumana ha mejorado hoy en día”, aseguran los Veinticinco.

 

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