Casi un 80% de las familias adoptantes encuestadas de Cataluña asegura que recibió algún tipo de información sanitaria del menor, aunque un 65% matiza que fue «escueta», según un informe realizado por la Coordinadora de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento (CORA) . Sin embargo, los datos facilitados sobre la salud del menor tanto en la fase de preadopción como en el país de origen del niño se refieren a la talla, el peso y el número de vacunaciones -dato que sigue siendo desconocido para un 30% de los padres.


Del informe también puede concluirse que los menores presentan un buen estado general de salud, pues apenas se les realizan pruebas especiales más allá de las de rigor. Más de la mitad de los niños realizan la visita al pediatra durante su primera semana en las diferentes comunidades autónomas, el resto lo hace a lo largo del primer mes.


En el pediatra, casi al 90% se le realiza una analítica sanguínea y a un 82% una prueba para descartar enfermedades infecciosas. Dos tercios de las familias catalanas optan por el servicio público, especialmente el hospital, con una mayor confianza en el pediatra con respecto a la media del conjunto del Estado, mientras que el 23% restante acude a centros privados.

 

En el momento de la asignación del menor, es decir la fase de preadopción, en Cataluña se ofrecen más datos acerca de la salud del niño que en otras comunidades, en concreto un 40% frente a al 32% de la media. Prácticamente nadie, realiza un vídeo del estado del menor en el país de origen en el momento de su recogida, aunque casi un 30% de los niños volvió a padecer enfermedades en el viaje de vuelta.


La adaptación del niño en su nuevo hogar no suele resultar un conflicto, ya que el 93% de las familias mantiene que los niños no padecieron ningún trastorno del comportamiento o problemas escolares durante su período de integración.

 

 

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