Las familias monoparentales aún son minoría,
pero cada vez menos. La creciente tendencia de este modelo encuentra un buen
ejemplo en las cifras de personas que deciden adoptar a un niño en solitario.
Hasta finales de agosto de este año, un
27% de los gallegos en proceso de adopción internacional, un total de 108,
correspondían a este retrato, casi exclusivamente femenino, ya que en el
listado sólo figuraban cuatro hombres.
El porcentaje se ha incrementado notablemente
en los últimos años. Hace sólo dos, los adoptantes en solitario en países
extranjeros representaban un 17% del total y el año pasado, el 19% (setenta y
tres personas). En adopción nacional, las cifras son menores, manteniéndose en
el 14,5%, unas 19 personas. Las cifras muestran que dos de cada diez gallegos
(casi el 24%) que adoptan lo hacen sin contar con una pareja, una cifra aún
baja pero en constante aumento.
La opción de los países extranjeros sigue
ganando peso porque aunque la media de espera está en torno a los dos años,
ésta es mucho menor que los más de seis que alcanza cuando se opta por acoger a
un niño de España entre cero y un año. Una demora que, aunque cueste a quienes
esperan, es un síntoma de desarrollo del país, con recursos para garantizar
cada vez más que los padres biológicos mantengan a sus pequeños.
En cualquier caso, explica la secretaria xeral
de Benestar, María Xesús Lago, el nuevo Gobierno autonómico intentará agilizar
los trámites. “De por si teñen que ser longos, porque hai que ter unhas
garantías xurídicas e sociais que hai que asegurar. E no caso das
internacionais, tamén dependen da burocracia doutros países, pero queremos
reforzar os equipos de traballo para atallar na medida das nosas posibilidades
a duración destes procesos”, explica Lago, miembro del equipo del
vicepresidente Anxo Quintana.
Los refuerzos tendrán que hacer especial
hincapié en las delegaciones provinciales de A Coruña y Pontevedra que son,
reconoce la secretaria xeral, las más colapsadas por la avalancha de
solicitudes.
“Tamén hai cativos que se eternizan nos
centros”
Moreas de familias agardan para adoptar a un
neno tanto en España como no estranxeiro, pero san e o máis pequeno posible. Os
cativos que atenden a este perfil atopan nos adoptantes un futuro ben distinto
ó que lles deparou a sorte nun primeiro momento. Pero a realidade é ben
distinta para cativos con algo máis de idade, algunha necesidade especial ou
grupos de irmáns. Un perfil que fai que, mentres a adopción nacional de cero a
un ano chegue a ter un tempo de espera de seis anos, outros cheguen a pasar a
súa infancia nun centro de acollida, a outra cara da moeda nos procesos de
adopción que a secretaria xeral de Benestar, María Xesús Lago, se propón
combatir.
“Tamén hai cativos que se eternizan nos
centros, que van quedando neles, algo que temos que paliar. Hai que estimular a
adopción de nenos con necesidades especiais ou de máis idade, así como a dos
grupos de irmáns”, sentencia Lago. A fórmula será moita información. “Ás veces,
por mero descoñecemento de que hai outras posibilidades, hai nenos que non
teñen as mesmas oportunidades”.
Programa de apoio
O reforzamento dos equipos de adopción
incluirá, nesta liña, persoal específico para nenos con dificultades. Os pais
que lles proporcionen un fogar contarán tamén cun novo programa de apoio
postadoptivo para lograr a mellor adaptación e o mellor desenvolvemento
posibles. En calquera caso, recalca Lago, en todos os casos do que se trata é de
“buscar a mellor familia para cada neno, non nenos para as familias”
Establecer contactos con nuevos países
En un futuro próximo, la adopción
internacional podría abarcar nuevos países, sobre todo de Latinoamérica. La
secretaria xeral de Benestar aboga por desarrollar una política coordinada con
el Gobierno central que permita ampliar los países en los que se pueda
solicitar la adopción, una lista que también podría crecer por el sureste
asiático.
En esta zona se ha disparado la demanda a
nivel internacional tras la tragedia del tsunami del pasado mes de diciembre
que dejó huérfanos a miles de niños.
Otro de los objetivos es eliminar los
obstáculos con los que se están encontrando quienes optan por ciertos países
como Etiopía, en donde los procesos se llegaron a suspender durante un tiempo