Anatolyi llegó hace escasos días a Jaca. Desde entonces su vida ha cambiado totalmente. A sus 11 años de edad, y después de mantener un duro pulso con el servicio de Protección a la Infancia de Aragón, que ha durado más de un año, Tola, como le llaman sus más allegados, puede vivir por fin con los que ya son sus padres de manera definitiva y legal, Luis Remón y M Teresa del Corral. La pareja jaquesa casi no se cree que el pequeño, natural de Ucrania y con afecciones por el accidente de la central nuclear de Chernobil ya se encuentre junto a ellos después de llevar un año y medio "peleando con la administración".

La adopción de Anatolyi saltó a la actualidad el pasado mes de marzo, cuando la pareja de Jaca decidió dar a conocer su caso: tras haber logrado la valoración de idoneidad por parte de los equipos técnicos, el Servicio de Protección a la Infancia de Aragón no la ratificó, alegando que se trataba de un niño de más de 8 años. Casi dos semanas después de explicar su situación y de recabar más de 6.000 firmas de apoyo, el 8 de marzo pasado, Luis y Teresa recibieron la buena noticia de que les concedía la deseada idoneidad para adoptar a Anatolyi. Calcularon entonces un plazo de entre cuatro meses y un año para que el pequeño Tola llegara a España. Fue el pasado 15 de junio cuando el intermediario de Kief, ciudad donde se encuentra el orfanato donde residía Anatolyi, les comunicó tenían cita para el 1 de julio, para iniciar los tramites finales de la adopción.

Luis y M Teresa llegaron a Ucrania el día 29 de junio. Mientras, Tola les esperaba en el orfanato. Los trámites, incluido el juicio, se han alargado un mes. Periodo en el que los tres miembros de la ya familia Remón del Corral, Luis, M Teresa y Tola, permanecieron juntos. Una vez en España, ya en el mes de agosto, Anatolyi, según sus padres, "está muy contento, se ha adaptado totalmente al castellano, aunque nos gustaría que conservara su lengua natal, y con mucha curiosidad lo pregunta todo".

Aunque la alegría no es exclusiva del pequeño Tola. Luis y M Teresa reconocen estar "exhaustos de felicidad". Por ello, y olvidando "los pésimos y duros momentos pasados durante este año y medio", la pareja jaquesa anima a aquellas personas que estén en una situación similar "a luchar sin perder la esperanza".

 

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