La Consejería de Bienestar Social ha puesto en marcha
la campaña de acogimiento familiar de niños que por diferentes motivos se
tienen que separar un tiempo de sus padres, programa con el que se pretende que
los más de 400 niños que están en residencias pasen a vivir con familias
castellano-manchegas. El consejero de Bienestar Social, Tomás Mañas, y el
presidente de Caja Castilla-La Mancha (CCM) -entidad que colabora en el
programa-, Juan Pedro Hernández Moltó, presentaron ayer en una rueda de prensa
este programa (...). La campaña, que tiene el lema «Haz que se sientan
queridos», tiene como objetivo que aquellos niños que por diferentes
circunstancias no pueden seguir con sus padres se vayan a vivir de manera
temporal con familias que les den afecto y cariño, que es algo que toda persona
necesita para su desarrollo, según explicó Mañas a los periodistas. En algunos
casos estos niños presentan necesidades especiales por su edad, porque tienen
alguna enfermedad o minusvalía o porque proceden de otras culturas.
La Junta de Comunidades dará 5.500 euros al año y por niño, como media, a las
familias acogedoras, y se espera que se ofrezcan las suficientes para los más
de 430 niños que ahora están en situación de acogimiento en residencias. El
consejero de Bienestar Social dejó claro que no se trata de una adopción, sino
de ofrecer un hogar a estos niños durante el tiempo en el que, por distintos
motivos, no pueden permanecer con sus familias, ya que en el momento en el que
las circunstancias cambien, el niño vuelve con sus padres. Por tanto, habrá
niños que puedan estar con su familia acogedora durante unos meses y otros
estarán años, indicó Mañas, quien agregó que la edad media de los pequeños que
se van a vivir durante un tiempo con otras familias es de siete años, aunque
los hay de tan sólo meses hasta, incluso, los 18 años. En Castilla-La Mancha
hay en tutela 968 niños, la mitad de los cuales está en acogimiento familiar y
la otra mitad en residencias, lo que hace que sea la cuarta comunidad autónoma
con un porcentaje más alto de familias acogedoras. (...)