El 30,2% de los niños adoptados en el extranjero sufre retraso motor atribuido a falta de estimulación, mientras que el 27,2% padece atraso socio emocional, según el estudio que ha elaborado la Associació Illes Balears d´Adopcions en colaboración con la UIB y el psiquiatra Saturio Leal. El documento, denominado Estudio socio sanitario sobre la adopción internacional de niños en Balears, pone de relieve los muchos problemas de salud que se detectan a los menores a su llegada al archipiélago y recoge, entre otras cosas, que el 22,3% de los niños padece atraso en el crecimiento; el 22,9% tiene problemas de alimentación, el 15% está malnutrido y el 10% tiene anemia. También son frecuentes los males cutáneos, como sarna, hongos y eccemas, y las deficiencias auditivas o de visión. El estudio -para la elaboración del cual se ha entrevistado a 300 familias con pequeños adoptados entre 1993 y 2004- subraya también que la información médica que reciben los futuros padres durante el proceso de adopción es "escasa, de baja fiabilidad y no se corresponde con los problemas que se detectan cuando los menores llegan a la comunidad autónoma". Por ello, el texto aconseja favorecer la consulta médica "pre adopción" y potenciarla de manera que la puedan realizar todas las familias adoptantes. Respecto a las enfermedades en los niños, recalca que estos no difieren de los que se registran en otras comunidades autónomas o en otros países.
El texto también señala: "Teniendo en consideración que los niños adoptados internacionalmente son de alto riesgo, sería importante que mediante una comisión de expertos se pudieran sistematizar los exámenes médicos tanto a la llegada como en las posteriores visitas de seguimiento para detectar problemas médicos que pueden pasar desapercibidos y para valorar las posibles repercusiones en el desarrollo físico y psicológico del niño". De hecho, se ha comprobado que un año después la incorporación a su nueva familia, el 19,3% de los niños tiene problemas de hiperactividad; el 17,6%, de adaptación escolar; el 18,9%, de comportamiento y el 17,3%. En 2004 llegaron a Balears 92 niños frente a los 111 de 2003.