AACAAI presentó el pasado jueves 25
de abril una denuncia ante la Comisión de las Comunidades Europeas
en Bruselas por la pasividad del Gobierno Español en la aplicación
de las directivas que regulan los créditos al consumo, la protección
de los derechos de los consumidores y usuarios, los contratos celebrados
fuera del establecimiento mercantil y la publicidad engañosa.
AACAAI entiende que existen suficientes elementos
de prueba (sentencias judiciales, denuncias de asociaciones de consumidores
e informaciones en prensa) para que Bruselas acepte esta denuncia e
inicie las investigaciones oportunas que acaben con los contratos encubiertos
y las prácticas irregulares cometidas por las academias de ingles.
Además, el informe del Instituto Nacional
de Consumo pone en evidencia el conocimiento del problema por parte
de las autoridades españolas y su pasividad para resolverlo.
EL COMERCIO 28 de abril de 2002
Los asturianos afectados por las academias
de inglés denuncian al Gobierno central ante Bruselas
b. m. c.
La Asociación Asturiana de Consumidores
de Academias de Inglés, de la que son miembros más de
90 ex alumnos asturianos de diferentes centros de idiomas, han presentado
ante la Comisión Europea una denuncia contra el Gobierno central
«por incumplimiento del derecho comunitario».
En rueda de prensa,la presidenta de la Asociación,
Laura Sánchez explicó que las academias denunciadas incumplen
sistemática la legislación en materia de consumo europea
ante la pasividad de la Administración española «que
está obligada, no sólo ha trasponer al ordenamiento jurídico
español las normas comunitarias sino a hacerlas cumplir».
La Asociación, a la que los tribunales
han dado la razón en varias ocasiones, denuncia que estas academias,
dedicadas mayoritariamente a la enseñanza de inglés, ofrecen
la posibilidad de financiar sus servicios a través de los llamados
'créditos al consumo' por los que el alumno contrae «sin
su consentimiento» un contrato de préstamo con una entidad
bancaria que le obliga a cumplir con los pagos aunque cierre el centro
o el alumno quiera abandonarlo.
Los interesados en obtener más información
pueden dirigirse a la página web de la asociación, 'http:/es.geocities.com/afectadosingles',
que ya ha recibido más de 7.000 visitas desde octubre.
LA VOZ DE ASTURIAS 28 de abril de 2002
ENSEÑANZA DE IDIOMAS
Una denuncia revela cobros abusivos
Varios afectados llevan el caso a la Comisión
Europea
R. A. OVIEDO La
Comisión Europea investigará si el Gobierno español
ha infringido las leyes comunitarias por no actuar contra las academias
de idiomas que ofrecen la posibilidad de financiar el pago de sus enseñanzas
mediante créditos al consumo. Una asociación asturiana
de consumidores, constituida el pasado enero, ha elevado a Bruselas
una denuncia por la permisividad de la Administración central
con unas prácticas que permiten a los centros concertar contratos
de préstamo con entidades bancarias sin informar al consumidor.
Si el alumno decide dejar el curso, se encuentra obligado a abonar una
prestación que no percibe.
Laura Sánchez, presidenta de la Asociación
Asturiana de Afectados por Academias de Inglés (AACAAI), explicó
ayer en Oviedo que la decisión de recurrir al Ejecutivo comunitario
es fruto de la inacción de las autoridades españolas,
a las que acusó de no velar por el cumplimiento de las directivas
comunitarias de protección a los consumidores. En abono de esa
tesis, la denuncia cita un informe del Instituto Nacional de Consumo
que señala la normativa aplicables a los múltiples casos
denunciados en todo el país. A pesar de su existencia, no se
ha tomado ninguna medida para prevenir esos casos.
FALLOS FAVORABLES
Con la vía administrativa cerrada, los tribunales han sido la
única vía de los consumidores para reclamar. En Asturias
se han producido desde marzo del 2001 tres sentencias favorables a los
alumnos: una en Avilés y dos en Gijón.
La asociación argumenta que la contratación
del crédito se hace a espaldas de quienes adquieren un curso.
Los centros, según su denuncia, les hacen creer que los pagos
responden a una domiciliación bancaria cuando en realidad les
hacen firmar, sin posibilidad de leerlo, un contrato de crédito
al consumo. Los bancos abonan desde el principio el importe del curso,
de forma que los alumnos, en realidad, no pagan a las academias, sino
a las entidades que han adelantado el dinero.
Además, aunque se da a entender a los
alumnos que pueden dejar las academias en cualquier momento, ese derecho
de desistimiento no aparecen en los contratos de enseñanza, cuyas
cláusulas van redactadas en letra pequeña. Incluso en
centro que han quebrado --caso del Wall Street Institute de Gijón--
los bancos han seguido reclamando el pago de los recibos.
LA NUEVA ESPAÑA. 28/04/2002
Hipoteca en las clases de inglés
Ex alumnos de academias denuncian ante la
UE una presunta estafa por los créditos que imponen los centros
Oviedo, C. MATEO
«Me desapunté de inglés
y me amenazaron con que tenía que pagar todo un crédito,
que ni siquiera sabía que había suscrito». Laura
Sánchez preside la Asociación Asturiana de Consumidores
Afectados por las Academias de Inglés, un colectivo que aglutina
en la actualidad a más de 80 personas y que ha denunciado ante
la Comisión Europea a varios centros de la región por
incumplimiento del derecho comunitario. La razón, tal y como
señaló ayer a LA NUEVA ESPAÑA la presidenta de
la entidad, «es que en la mayoría de las academias de inglés
se firma un contrato ignorando que lo que realmente se haciendo es firmar
un crédito».
El problema, señala, «llega cuando,
ante la falta de calidad de las clases, se decide abandonar».
«Te encuentras con un operario de un banco que te llama a horas
intempestivas para reclamarte el pago de las mensualidades del crédito»,
afirma Laura Sánchez. Bajo la denominación de «créditos
al consumo», los afectados, sostiene, «se ven obligados
a seguir pagando o llevarles a los tribunales, como fue mi caso, en
el que el juez me dio la razón».
En opinión del secretario del colectivo
de afectados, David Vega, «muchos alumnos no acuden a la vía
judicial debido a la lentitud, desconfianza y costes que puede suponer,
con lo que la academia y el banco se embolsan grandes sumas de dinero
sin realizar la contraprestación pactada».
Alertados por el incremento del número
de afectados por este «tipo de fraudes», los portavoces
de la asociación solicitan «una legislación que
desvincule este tipo de enseñanza de la financiación a
través de créditos al consumo, o bien una norma que regule
exhaustivamente el derecho de desestimamiento del usuario».
Muchas academias «ya se han declarado en
quiebra por estas prácticas porque los estafados se cuentan por
miles», señalan los portavoces de la Asociación
Asturiana de Consumidores Afectados por las Academias de Inglés.
Y denuncian además que «ni siquiera se hace entrega al
consumidor de una copia del mismo».
Con este «fraudulento método»,
asegura David Vega, «las academias incumplen sistemáticamente
la ley de Crédito al Consumo, en cuyo artículo 17, referido
a la publicidad sobre ofertas de crédito, se especifica que ésta
debe aparecer en la publicidad y en los anuncios y ofertas exhibidos
en locales comerciales que se ofrezca un crédito» y siempre
ha de indicarse el tipo de interés y las condiciones del mismo».
Los portavoces de la asociación advierten
además de que «la mayoría de estos centros utiliza
publicidad engañosa porque prometen becas y exámenes oficiales
al alumnado cuando no están autorizados para ello». En
el Principado, aseguran, «sólo los centros que estén
adscritos a la Asociación de Centros de Enseñanza del
Principado pueden realizar exámenes oficiales».
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