|
|
AFIRMACIÓN
CHILE: Mormones
Gays y Mormonas Lesbianas |
|
|||
|
| Páginas
Internacionales | Listas de correo |
English | Portugués
| El Boletín |
|
||||
|
“No haya Sodomita entre
los hijos de Israel”
“Más Maravilloso me fue tu
Amor que el Amor de las Mujeres” No nos ha dado Dios
Espíritu de Cobardía Constitución y Estatuto
de Afirmación: Mormones Gays y Mormonas Lesbianas
Normas para los Capítulos
de Afirmación Declaración de Principios
de Afirmación-Chile _________________ ¡ESCRÍBENOS!
Siéntete
libre de escribirnos: Ten la seguridad de que te responderemos a la brevedad
posible. |
¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré y no oirás, y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. (Habacuc
1:2, 3.). POR Bill
Urban Muchas cosas cambian, muchas permanecen
inalteradas. El mundo del profeta Habacuc y el mundo en el cual vivimos hoy
en día no son muy diferentes el uno del otro. Como Habacuc, vivimos en un
mundo de guerras y de pestilencias causadas por la ambición y la corrupción
social y moral de una sociedad fuera de control. Este todavía es un mundo que
admite esa misma política de control de la sociedad. Habacuc osó llevar el
asunto a Dios. ¿Por qué —quizás razonó el profeta—, si Dios es tan
omnipotente y bondadoso, pues, entonces, por qué permite que exista la maldad
y que los justos mueran? En lo que a mí respecta, fui prácticamente
empujado al mundo del SIDA, inesperadamente, en 1982, cuando un amigo a quien
quería mucho, fue atacado por una entonces desconocida e intratable
enfermedad. Recuerdo muy vívidamente mi ida a la casa del fallecido, donde me
encontré con un féretro herméticamente cerrado y sellado, y estratégicamente
puesto en un vano entre dos habitaciones. Una habitación fue destinada a los
familiares, la otra a sus amigos.
Yo me encontraba sumamente herido. La muerte de mi amigo debió haber servido
como un catalizador que nos uniera. En vez de eso, fue usada como una excusa
para separarnos. Ahí estábamos —divididos por la enfermedad y la muerte—. Su
familia estaba avergonzada por su muerte: perturbados y confundidos por su
homosexualidad. Ese día empezó mi misión para luchar —sin vergüenza alguna—
contra la moral social y política
de una sociedad tan cegada por el temor y el prejuicio que ha llegado hasta
el grado de negar un lugar para el entierro de alguien que haya muerto
víctima del SIDA. Y aquí estamos, ... No ha sido una lucha fácil, pero, como Habacuc, miro entre las naciones y, ... [estoy]
asombrado. (Habacuc 1:5.). Echo una mirada alrededor y veo la bondad de
Dios en operación. Veo una comunidad en otro tiempo narcisista y
autoindulgente, transformada. Una sociedad hedonista cuyos valores —en otro
tiempo basados sobre la avaricia y la voracidad— han cambiado a los de una
comunidad dedicada a amar y a cuidar de sus hermanos. Veo una comunidad renovada
en su fe y fortalecida por su fe. Mucho más importante todavía, veo como su
amor y su espíritu religioso han modificado paulatinamente a las masas. Los
líderes políticos y religiosos que en un tiempo disputaban incluso en cuanto
a la pronunciación de la letra A,
están ahora abiertamente apoyando nuestras campañas para reunir fondos y nos
ayudan en nuestra causa. Una vez, alguien me dio un distintivo, que
decía: ¡SER GAY NO ES PARA
COBARDES! La escritura que se encuentra en 2 Timoteo 1:7, nos revela muy claramente que no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
poder, de amor y de dominio propio. Me gusta relatar la historia de cuando mis
padres llegaron al Hospital John Hopkins, y los médicos les fueron explicando
mi diagnóstico. Yo me encontraba sumamente enfermo en ¿Hasta cuándo, oh Señor, debo ser golpeado por los zelotes políticos, y Tú no escuchas? Lloro a Ti por su discriminación
pero Tú no intervienes. ¿Por qué debo ver enfermedad y muerte? El Espíritu me respondió: Por todo el tiempo en que el hombre continúe la
devastación física y espiritual de sus semejantes. La respuesta fue muy clara: Corresponde y
concierne a los mortales el resolver los problemas de los mortales. Admito que soy harto intrépido al intentar
hacer un paralelo con un versículo que se encuentra en El Proyecto
Frazada de los Nombres representa las vidas de hombres, mujeres y niños.
Uno de esos cuadrados, personalmente hecho por mí mismo, representa la vida de un hombre a quien yo una vez amé.
Fue un ser humano bondadoso y decente que jamás había hecho daño a nadie, en
toda su vida, y quien murió trágica y dolorosamente, en mis brazos. En 1983,
no había muchas esperanzas para las personas con la variedad de neumonía PCP (Pneumocystis Carinii Pneumonia). Yo veía, día a día, como mi antes
fuerte y viril pareja perdía peso hasta apenas unos 29 kilógramos. Yo estuve
todo el tiempo a su lado recitando el rosario y leyendo rezos (porque él era
católico romano) debido a que las máquinas a las que estaba conectado no le
permitían el beneficio del habla. Llamé a su familia cuando murió, y su padre
me dijo: “¡Ahora es su problema, arrégleselas solo…!” La muerte de este hombre no ha sido en vano.
Por cuatro años, después de su muerte, luché por el reconocimiento para un
poco conocido tratamiento llamado Pentemidina
Aerosolizado, el cual previene el violento ataque de la neumonía PCP. Finalmente, en 1987, las
Baltimore Medical Institutions, aunque de mala gana, empezaron a prescribir
este tratamiento. Hoy en día es una práctica acostumbrada y absolutamente
corriente. Las muertes debidas a PCP han descendido enormemente. Oro por un milagro, pero en vez de eso recibo
pequeñas bendiciones, una a la vez. He luchado y orado arduamente para que Cuando yo estaba creciendo y las cosas no
parecían estar resultando correctamente, solía quejarme a mi padre en cuanto
a que la vida no era justa. El me decía: “No, hijo, la vida no siempre es
justa. Pero si tú sientes que Dios te ha dado limones, entonces bien, haz
limonada. Tú has de hacer lo mejor que puedas con lo que tengas, donde sea
que estés.” El Espíritu Santo me ha ayudado a comprender que Dios ha
preservado mi vida por alguna razón. Comprendo que mi limón personal es el
SIDA, y que he de hacer limonada. Lo suficiente como para que todos beban.
Hago limonada por medio de mis discursos públicos. Hablar sirve para educar y
sensibilizar a las personas. Esto cambia la opinión pública. Invito a los
conservadores, a los evangélicos, y a sus contrapartes fundamentalistas para
que vean por ellos mismos al Espíritu Santo que mora en mí. ¡Este Espíritu de
Fortaleza, este Espíritu de Amor, este Espíritu de Sabiduría! Este mismo
Espíritu está dentro de todos y cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros, de una manera u otra,
ha sido tocado por el SIDA. Cada uno de nosotros tiene su propio y personal
limón con el cual debe enfrentarse. Miren profundamente en sus corazones.
Hallarán una forma de hacer limonada. Entonces, cuando el SIDA, tal como
nosotros lo conocemos hoy en día sea erradicado de la sociedad, todos
nosotros podremos decir, con gran gozo y amor cristianos: “Lo que debíamos
hacer, hicimos.” (Lucas 17:10.). ____________________________ Traducido
y adaptado de AFFINITY (publicación mensual de AFFIRMATION: GAY & LESBIAN
MORMONS), Volúmen XII, Número 12, Diciembre de 1990, páginas 7 y 8,
por Brus Leguás Contreras. Dedicado por el traductor a la memoria de Carlos Garay Otárola, un entrañable amigo que partió antes de tiempo. |
|
|||
|
AFIRMACIÓN CHILE: Mormones Gays y Mormonas Lesbianas Hevia 0824, Quilpué, Región de Valparaíso, Chile Teléfono (56-32) 441027; Celular (56) (0) 8 401 36 77 Última Actualización: 10 de Enero de 2005 |
|
||||
|
© 2003-2005
by AFIRMACIÓN CHILE: Mormones Gays y Mormonas Lesbianas TODOS LOS
DERECHOS RESERVADOS This webpage was created by Brus Leguás
Contreras, March 2th., 2003. |
|
||||