¿De dónde procede nuestro apellido?, ésta pregunta me la he hecho muy a
menudo, y la curiosidad que siempre he sentido por esta cuestión, es la que me
ha llevado a realizar la investigación.
Siempre que me he dirigido a uno de esos diccionarios de heráldica que se
suelen consultar para conocer el origen de los apellidos, me he encontrado con
la misma respuesta: apellido de origen cántabro. Este dato me llevaba a tratar
de encontrar el nexo de la familia, con sus posibles ancestros cántabros.
La búsqueda comienza con la solicitud al Registro Civil de Zaragoza, de las
partidas de nacimiento de mi abuelo Alejandro y de su padre Mariano. Era
conocida la fecha de nacimiento de Alejandro, lo que facilitaba enormemente
encontrar su partida; en el caso de Mariano desconocíamos su fecha de
nacimiento, pero hubo suerte, y se pudo encontrar por aproximación de fechas.
A través de los datos aportados por estas partidas de nacimiento, se pudo
llegar hasta Pascual Linares, nuestro cuarto abuelo, nacido en La Zaida, allá
por el año 1810. Indagar más allá de esta fecha resultaba prácticamente
imposible, la investigación llegados a este punto requiere de los libros
parroquiales de La Zaida, y éstos, desafortunadamente desaparecieron durante la
Guerra Civil del año 1936, lo más probable es que fuesen destruidos.
La desaparición de esta documentación para toda investigación genealógica es
algo terrible, los registros eclesiásticos durante siglos han sido la ¨memoria
viva¨ de nuestras gentes, desde el registro del bautismo, pasando por el del
matrimonio, y finalizando por el de defunción.
Con estos datos sabíamos que al menos desde finales del siglo XVIII, principios del XIX, nuestra
familia estaba radicada en este pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza,
perteneciente a la comarca de la Ribera Baja del Ebro.
El número de habitantes de este pueblo era de 586 en el año 2002, y el total
de habitantes de la comarca, era de 9.418 personas en ese mismo año.
A continuación, era pertinente conocer cual es la presencia actual del
apellido en tierras aragonesas. Para ello, siempre es de gran utilidad
consultar la guía telefónica.
En el año 2003 consultando esta guía, y prestando especial atención a todas
las poblaciones en un radio de 64 km alrededor de La Zaida, se han podido
localizar dentro de la provincia de Zaragoza: 1 Linares en la Zaida (2 Linares en 2005); 3 Linares
en Escatrón, a una distancia de 16 km; en Fuentes de Ebro, encontramos 20 Linares,
a 27 km de distancia y en la misma margen del Ebro.
Dentro de la provincia de Teruel encontramos: 1 Linares en Jatiel, a una
distancia de 25 km; 1 Linares en Samper de Calanda, a una distancia de 28 km; 3
Linares en Andorra, a una distancia de 62 km; y 1 Linares en Alcañiz, a una
distancia de 64 km.
Teniendo en cuenta que se trata de una zona muy despoblada y con escasos
pueblos, estas cifras son algo significativas, quedando puesta de relieve, la
continuidad del apellido.
Más allá de los 64 km alrededor de la Zaida, el número de Linares en la
provincia de Zaragoza es bastante mayor, radicando su gran mayoría en Zaragoza
capital. En el resto de la provincia de Teruel su número también es
significativo. En cuanto a la provincia de Huesca, su número es muy escaso.
Con lo cual, dentro de Aragón su presencia queda prácticamente limitada a las
provincias de Zaragoza y Teruel.
Una vez determinada su presencia y localización, se procedió a estudiar la
toponimia aragonesa.
Encontramos en la provincia de Teruel la localidad de Linares de Mora, pueblo
de 311 habitantes en 2002, se desconoce la fecha de su fundación, fue rescatada
a los moros por Alfonso II de Aragón en el año 1181, y el nombre de Linares se
cita ya en el fuero de Daroca del año 1142. También se le nombra como Linares en
el censo de 1495, donde contaba con 55 fuegos. Linares pasa a denominarse Linares de Mora en el año 1916, mediante Real Decreto 27-06-1916, hasta ese momento su denominación había sido la de Linares. Otras localidades turolenses con
este nombre son: Valdelinares, y Linares y Cerrito. También accidentes
geográficos como son, el puerto de Linares situado a una altitud de 1.720 metros, y
el río Linares.
Como podemos comprobar es un nombre toponímico, ahora cabe preguntarnos, cuál
es su origen.
Su origen hemos de buscarlo en las actividades antiguas en torno al lino.
Linares se llamaban las tierras en las que se sembraba esta planta. Con el lino
se confeccionaban prendas de vestir como sayos, que es una prenda holgada y sin
botones que cubría el cuerpo hasta la rodilla, también camisas y mantas.
Lino proviene del latín ¨Linum¨, y con aplicación del sufijo -ar en el
plural. Se trata de una planta herbácea, anual, de la familia de las linaceas,
con raíz fibrosa, tallo recto y hueco, como de un metro de alto y ramoso. En su
extremidad, hojas lanceoladas, flores de cinco pétalos azules, y fruto en caja
de diez celdillas, con una semilla aplanada, y brillante en cada una. De estas
semillas, linazas, se extrae aceite. De su tallo, se extraen fibras utilizadas para producir hilaza que es la fibra textil reducida a hilo.
La documentación escrita va asentando estos lugares en el tiempo, y así, los
medievalistas definen las linarias, lineras y linaregas, como ¨campos de cultivo
dedicados al lino¨, según consta en algunas expresiones documentales del tipo
¨alium linare in pratum¨, año 871, ¨campus linarius¨, año 1092, etc.
En otras lenguas y regiones también encontramos el nombre de Linares. En
gallego hay Liñares, Liñeiras; en catalán encontramos, Llinares, Llinás,
Llinars, Llinassos, Llinaritx; en francés, Linièrs, Lignères, Lignareix,
Lignairolles. Podemos comprobar que en muchas lenguas el lino ha dado lugar a un
topónimo, fácilmente reconocible en nombres del paisaje y de pueblos.
Este topónimo dará lugar a un apellido, y este apellido identificará a una
persona como natural de una zona así denominada.
Ahora ya solo nos quedaba comprobar si el pueblo de Linares de Mora, al igual
que había ocurrido con la mayoría de localidades aragonesas, habría dado lugar a
un apellido.
Al ser Linares un apellido extendido por gran parte de la Península, y al
existir este topónimo en otras zonas como son: varios en Asturias, dos en
Andalucía, tres en Castilla y León, uno en Cantabria; cobraba mayor importancia
el hecho de corroborar que, familias aragonesas tomaron este nombre de la villa
de Linares (de Mora), en Teruel.
Para ello se recurrió al censo que en Aragón se llevó a cabo en 1495 por
orden del rey Fernando. Se encuentra editado en dos tomos, con el título ¨La
población de Aragón según el fogaje de 1495¨ y su autor es Antonio Serrano
Montalvo.
Revisando meticulosamente el fogaje, aparecen los siguientes fuegos con el
apellido Linares:
Zaragoza...........................Mossen Miguel de Linares
Alcañiz..............................Joan de Linares
Cantavieja.........................Francisco Linares
Linares..............................Joan de Linares (pobre), y Domingo
Linares
Villarroya.........................Joan de Linares
Aranda de Moncayo*.......Anthona de Linares, y Anthon Linares
Magallón..........................Miguel de Linares, Pero Linares, y Johan de
Linares
Grisén...............................Don Linares
Embún..............................Oria Linares (viuda), y Linares
Barbastro..........................La viuda de Jorge Linares
*En Aranda de Moncayo, aparece Beltrán de Lizares, debe tratarse de un error,
y en realidad debiera poner Linares.
Muy probablemente alguno de estos personajes censados sea ancestro directo
nuestro.
Podemos observar que la preposición ¨de¨ es recurrente, indicando
procedencia.
Con estos datos podemos confirmar dos cosas, una es su presencia lejana en el
tiempo en tierras aragonesas, y la otra, su origen toponímico a partir de la
población de Linares (de Mora) en la provincia de Teruel.
Con lo cual, el apellido Linares presenta en la Península, orígenes múltiples,
no pudiéndose generalizar tal y como realizan los libros de heráldica en cuanto
al origen de un apellido, y menos aún, cuando se trata de un toponímico de
variada localización.