En los últimos años las nuevas técnicas de estudio de ADN aplicadas en lo
que vamos a llamar Genómica Histórica o Familiar, van dando nuevos datos que ayudan a dar
luz a todo aquello que hasta el momento nos ha aportado la arqueología.
Los nombres de histórica o familiar, responden a los campos en los cuales
esta técnica ha resultado ser una herramienta de suma utilidad.
Al estar centrada en el estudio de las poblaciones, el nombre por el cual es reconocida
en el ámbito científico es el de Genética Poblacional.
En la fecundación, 23 cromosomas se heredan del padre y otros 23 cromosomas
se heredan de la madre. El espermatozoide contribuye con 22 cromosomas
autosómicos y 1 cromosoma Y sexual , y el óvulo con 22 cromosomas autosómicos y
1 cromosoma X sexual. La mayoría de estos pueden alterar su contenido, bien el
paterno o el materno, en un proceso denominado recombinación, en el cual, de
forma aparentemente aleatoria se intercambia la información de cromosomas
homólogos, es decir del 1 paterno y el 1 materno, del 2 paterno y el 2 materno,
y así, etc. Con esto a través de miles de generaciones, hay una enorme
probabilidad de permeabilidad de la información proveniente de los cromosomas
masculinos con los femeninos y viceversa.
El ADN mitocondrial y el cromosoma Y, son ideales para la reconstrucción de
árboles o cadenas evolutivas, debido su escasa recombinación.
El cromosoma Y escapa al proceso de recombinación. Su ADN en un 95% no se
recombina, el 5 % restante, la porción pseudoautosómica, recombina su contenido
con el cromosoma X. Por lo cual consideramos que a partir de este cromosoma Y,
obtenemos ADN exclusivamente masculino.
De igual manera el ADN mitocondrial es de origen exclusivamente femenino, ya
que el espermatozoide pierde todas sus mitocondrias en el momento de penetrar en
el interior del óvulo.
Se estima que hay cambios en el ADN mitocondrial cada 2000-3000 años, desde la
aparición del primer ser humano, la llamada Eva Mitocondrial.
El ADN mitocondrial podría tener un inconveniente con respecto al cromosoma Y
debido a que el parecer la patrilocalidad de la mayoria de las poblaciones
europeas ha provocado que las mujeres, y su ADN mitocondrial, se mezclen más que
los hombres, con su cromosoma Y.
En el ADN se estudian polimorfismos, o sea, diferentes secuencias genéticas
que pueden tener un loci (posiciones específicas en una molécula de ADN)
determinado. Estos polimorfismos determinan haplogrupos, cuyos subgrupos serían
los haplotipos.
La mayoría de los polimorfismos que determinan los haplogrupos son
específicos continentalmente. Los marcadores genéticos clásicos muestran que
Europa es un continente homogéneo genéticamente. Para los estudios con ADN
mitocondrial también existe una alta homogeneidad, se comparten secuencias entre
individuos de la misma población, e incluso de poblaciones diferentes. Esto no
se da en otros continentes. Las distancias genéticas entre poblaciones son
pequeñas. A pesar de esta homogeneidad, un árbol genético construido para las
poblaciones implicadas en los cambios que debieron producirse durante el
Neolítico, muestra un acusado gradiente este-oeste, con la población de Oriente
Medio en un extremo, seguida por las de Turquía, y el grueso de las poblaciones
europeas, quedando en el extremo opuesto la población vasca, la más occidental.
Por tanto el análisis de la variación genética entre individuos modernos nos da
un vistazo hacia los eventos prehistóricos. Las comparaciones de los niveles y
los patrones de diversidad genética con las predicciones de los modelos basados
en la evidencia arqueológica sugieren que, la migracion de antiguos
agricultores desde Oriente Medio fue el evento más importante ocurrido en la
historia de las poblaciones europeas.
Generalidades
En las células eucariotas, el ADN se encuentra localizado principalmente en
el núcleo, en forma de cromosomas que son complejas asociaciones de ADN y
proteínas.
Una molécula de ADN es una sucesión de nucleótidos, cada uno de los cuales
está formado por ácido fosfórico, desoxirribosa y una base nitrogenada, bien
púrica como adenina (A) y guanina (G), o bien pirimidínica como citosina (C), y
timina (T); siendo tales componentes universales en el ADN de todos los seres
vivos. Por lo tanto el ADN es el soporte físico que contiene toda la información
genética de un organismo, definiéndose como gen cada una de las porciones de la
molécula de ADN que se pueden traducir en una proteína.
El gen determina la herencia de una característica determinada, o de un grupo
de ellas. Cada uno de los genes posee por término medio del orden de 1.000 a
2.000 pares de nucleótidos. El nucleótido es la unidad estructural constituyente
del ADN. La cadena se va formando al enlazar los fosfatos al C3 de otro
nucleótido. Así la cadena tiene un extremo 5´ y un extremo 3´. Se distinguen dos
tipos de nucleótidos: desoxirribonucleótidos que son las unidades del ADN; y
ribonucleótidos, los nucleótidos constituyentes del ARN. Cada nucleótido
contiene tres componentes característicos: una base nitrogenada heterocíclica
que puede ser púrica (derivada de la purina) o pirimidínica (derivada de la
pirimidina); una pentosa que es una ribosa en el caso del ARN y una
desoxirribosa en el caso del ADN; y una molécula de ácido fosfórico. El ácido
fosfórico se une al carbono número 5 de la pentosa, mientras la base nitrogenada
se une al carbono 1. Así los nucleótidos constan de un nucleósido (la base
nitrogenada unida a la pentosa) unido a una molécula de ácido fosfórico. La
Adenina (A) se complementa con Timina (T), y la Guanina (G) se complementa con
Citosina (C). A menudo los pares de bases son mencionados como A-T o G-C,
adenina a timina y guanina a citosina. El código genético está diseñado de
manera que un triplete de bases consecutivas, o codon, codifica un aminoácido en
particular; cada aminoácido se encuentra representado por un codon
diferente.
La estructura primaria del ADN está determinada por esta secuencia de bases
ordenadas sobre la columna formada por: azúcar + fosfato. Estructura secundaria
es el modelo postulado por Watson y Crick de doble hélice, las dos hebras de ADN
se mantienen unidas por los puentes hidrógenos entre las bases. Los pares de
bases están formados siempre por una purina y una pirimidina, de forma que ambas
cadenas están siempre equidistantes, a unos 11 Å una de la otra. Los pares de
bases adoptan una disposición helicoidal en el núcleo central de la molécula, ya
que presentan una rotación de 36º con respecto al par adyacente, de forma que
hay 10 pares de bases por cada vuelta de la hélice. La A se empareja siempre con
la T mediante dos puentes de hidrógeno, mientras que la C se empareja siempre
con la G por medio de 3 puentes de hidrógeno. Estructura terciaria es la forma
en que se organiza esta doble hélice, aparece el superenrrollamiento
(trenzamiento de la trenza) y la asociación con proteínas histónicas y no
histónicas.
El ADN eucariota extendido mide 1 cm y debe empaquetarse en 1 µm para formar
un cromosoma. El ADN se enrolla (dos vueltas) alrededor de un octeto de
proteínas histónicas formando un nucleosoma, estos quedan separados por una
secuencia de ADN de hasta 80 pares de bases, formando un "collar de perlas" o
más correctamente denominado fibra de cromatina, siendo la estructura propia del
núcleo interfásico que no ha entrado en división. Este collar de nucleosomas
vuelve a enrollarse y cada 6 nucleosomas constituyen un "paso de rosca" por
medio de una histona, formando estructuras del tipo solenoide. Por tanto diremos
que durante la fase de reposo los cromosomas se encuentran desenrollados en
forma de cromatina. Esta cromatina está formada por enorme cantidad de ADN y
proteínas en el reducido espacio del núcleo, y que el ADN será visible en forma
de cromosomas durante la división celular. Por lo tanto, la cromatina,
constituida por ADN y proteinas aparece durante la interfase; pero cuando la
célula entra en división la cromatina se organiza en estructuras individuales
que son los cromosomas.
Cada cromosoma en metafase está compuesto de dos fibras longitudinales, las
cromátidas, idénticas en sentido longitudinal, constituídas por un brazo corto y
un brazo largo, unidas por el centrómero que es la región de constricción
primaria en los cromosomas y sitio donde las cromátidas se unen durante la
mitosis y meiosis. Las cromátidas representan dos hebras idénticas del ADN
duplicado.
El ciclo vital de la célula se diferencia en un período de estabilidad
denominado interfase, y uno de división, o mitosis. En el primero, las moleculas
de ADN asociadas a algunas proteínas y a las de ácido ribonucleico (ARN),
aparecen como una masa de estructura indefinida, denominada cromatina. Cuando la
división va a comenzar, la cromatina se hace compacta. Ello es debido a que el
ADN duplica su conformación molecular y adopta una configuración en espiral en
dos secuencias sucesivas.
Cada gen ocupa en el cromosoma una posición, o locus, su plural sería loci.
Los productos inmediatos de un gen son las moléculas de ARN mensajero, éstas son
copias de ADN, excepto porque en lugar de la base timina tienen uracilo. Su
finalidad es, en su mayoría, la producción de proteínas. Este proceso es llamado
transcripción, mediante el cual a partir de una molécula de ADN se origina una
de ARNm que luego servirá de molde para la síntesis de nuevas proteínas en los
ribosomas.
Se denomina alelo a cada una de las formas alternativas de un gen que ocupan
el mismo locus en un cromosoma homólogo y que controlan el mismo rasgo o
carácter. Son alelos dominantes, los que sólo necesitan una dosis para
expresarse. Se llama alelo recesivo al que necesita doble dosis para expresarse.
La unión de los gametos combina dos conjuntos de genes, uno de cada
progenitor. Por lo tanto, cada gen (es decir, cada posición específica sobre un
cromosoma que afecta a un carácter particular) está representado por dos copias,
una procedente de la madre y otra del padre. Cada copia se localiza en la misma
posición sobre cada uno de los cromosomas pares del cigoto. Cuando las dos
copias son idénticas se dice que el individuo es homocigótico para aquel gen
particular. Cuando son diferentes, es decir, cuando cada progenitor ha aportado
una forma distinta, o alelo, del mismo gen, se dice que el individuo es
heterocigótico para dicho gen. Ambos alelos están contenidos en el material
genético del individuo, pero si uno es dominante, sólo se manifiesta éste. Ambos
alelos estarán presentes en el material genético del descendiente
heterocigótico, quien originará gametos que contendrán uno u otro alelo.