El fenómeno evolutivo es una síntesis de los principios darwinianos de variación y selección natural, con los mendelianos de la herencia. Este compendio es recogido por la Teoría Sintética Moderna de la Evolución, la cual sufre hoy en día un revisionismo de sus postulados por una parte del ámbito científico, por lo cual, estamos a la espera de un nuevo modelo evolutivo.
La evolución es la aparición de cambios en una población al mezclarse sus individuos entre sí.
Debemos precisar el concepto de población. Es un grupo de individuos que viven en un mismo territorio y cuyo genoma comparte el mismo conjunto de genes.
Para que tenga lugar la evolución de una población los individuos que forman parte de ella deben poseer variabilidad en sus genes. Esta variabilidad será la responsable del proceso de selección.
La presencia de una gran cantidad de variabilidad oculta en forma latente es manifestada bajo las presiones de la selección. Las variaciones heredadas que sean favorables se harán más frecuentes al paso de las generaciones, al contrario de lo que ocurrirá con las desfavorables.
La variabilidad genética, la existencia de alelos distintos, unos dominantes, otros recesivos, y los distintos matices producidos por genes moduladores. Al igual que la aparición de mutaciones al azar, provocarán que en el proceso de recombinación llevado a cabo entre los genes de ambos progenitores que, tiene lugar durante el proceso de la reproducción sexual, ocasionen la aparición de características distintas en la descendencia.
La tasa de mutaciones espontáneas es baja, de1:1000 a 1:1000000, son ocasionadas por errores en la replicación del ADN, contacto con ciertos productos químicos o exposición a radiaciones. Estos cambios en la secuencia de nucléotidos del ADN, son unos de los motivos de la variabilidad de los individuos. Las mutaciones son al azar e independientes de las características del ambiente.
Luego la selección natural es la encargada de actuar sobre los individuos, no sobre los genes, provocando la mejor supervivencia y adaptabilidad de unos individuos ante ciertas condiciones dadas, lo cual produce inexorablemente la selección de los mejor adaptados.
El cambio en la frecuencia de los alelos en una población dada, será posible medirlo por medio de la ecuación matemática de Hardy y Weinberg. Podremos medir los cambios en un equilibrio y al mismo tiempo estudiar sus posibles causas.
Una serie de condiciones podrán provocar una serie de cambios a pequeña escala:
1. La deriva genética será una causa de evolución en poblaciones de pocos miembros. Al ser muy pequeño el número de miembros cualquier cambio en un alelo alcanza rápidamente una frecuencia mayor, en el conjunto de la población.
Dos circunstancias pueden provocar deriva genética. Una, un pequeño grupo fundador escindido de un grupo mayor. Otra, un cuello de botella, debido a una disminución drástica del numero de miembros por ciertas causas que mermaran al grueso de la población.
2. El flujo de genes, será la ganancia o pérdida de alelos por fenómenos migratorios, individuos que se trasladan de una población a otra.
3. Apareamiento no aleatorio, hay una selección previa de las características, con lo cual se elige al individuo para realizar el apareamiento en función de éstas.
El revisionismo en el cual se encuentra la teoría evolutiva quizás lleve a que la selección natural pase a un segundo plano.
La selección natural ocasiona variaciones dentro de una especies según las distintas zonas geográficas donde se localice, en un proceso de adaptación a las condiciones específicas de las zonas geográficas que ocupan, y esa diversificación se producirá siempre en el seno mismo de la especie.
En cualquier caso, el problema fundamental no parece ser el de explicar la especiación como resultado de la selección natural actuando sobre cambios en las frecuencias génicas. La gran pregunta será, como explica ésto los grandes cambios evolutivos que afectan a la morfología, fisiología y genética de los seres vivos.
Lo que plantea el casar dos claras evidencias, la estabilidad de las especies actuales y los bruscos cambios constatados en el registro fósil.