El territorio que conforma la unidad geográfica conocida como Península Ibérica(1), debe su nombre a la denominación dada por geógrafos e historiadores griegos. Iberia fue el nombre que éstos le dieron a nuestra península. El explorador y científico Piteas lo recoge por primera vez alrededor del año 330 a. C., y Eratóstenes lo aplica con pleno sentido geográfico al conjunto peninsular.
Otra Iberia existía en la transcaucasia en lo que hoy es la actual Georgia. Quizás, algún tipo de coincidencia entre ambos territorios, provocara el que se les aplicase la misma denominación.
El nombre de Hiberia será utilizado en sentido poético por los escritores latinos para hacer mención a Hispania.
Otras denominaciones aplicadas a la península ibérica fueron Keltiké, Ophiussa, y Hesperia.
Keltiké representaba un amplio espacio dentro de Europa, siendo un término impreciso que, los griegos usan para denominar los territorios donde habitan los celtas.
Ophiussa es un nombre griego que significa tierra de serpientes, era un nombre genérico aplicado a distintos territorios.
La denominación Hesperia se aplicaba en la Grecia antigua al conjunto de las tierras de España, Francia e Italia, los territorios más occidentales donde se ponía el sol.
Hoy en día se denomina Macizo Hespérico o masa Hespéride al conjunto estructural de origen paleozoico y más antiguo sobre el que se asienta la Península Ibérica.
Con la llegada de los romanos el nombre con el que será conocida la península ibérica es Hispania, entendiéndose ésta como entidad única.
Hoy en día algunos geógrafos utilizan la denominación de Península Hispánica respetando la herencia romana.
Según Schulten y otros investigadores el término Hispania sería de raíces fenicias y significaría isla o costa de los conejos, para ciertos investigadores procedería del término púnico SPN de significado el norte, haciendo referencia a las costas situadas al norte de África donde existían factorias y colonias cartaginesas. Éste término pasaría a cartagineses y de éstos a los romanos. Según otros investigadores tendría un origen indoeuropeo.
De los términos Iberia e Hispania, surgen íbero e hispano, nombres con los cuales se conoce a los habitantes de nuestra península.
La denominación España deriva del vocablo latino Hispania.
El estado español(2) toma el nombre del término latino Hispania. Toma para su denominación un término toponímico que define geográficamente al conjunto de la Península Ibérica.
(1) La Península Ibérica tiene una extensión 580.336 km2, es la más extensa de las tres penínsulas mediterráneas y la más occidental de Europa.
(2) Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, estado es el conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano.