El nombre de Duitama es de origen Chibcha. Viene del Cacique Tundama o Duitama, jefe indígena que escogió a esta población para asiento de su gobierno.
Ubicación : La población está situada en un recodo del hermoso valle que riega el río Sogamoso, valle rodeado de las colinas denominadas "El Calvario", "La Tolosa", "La Alacranera" y "Cargua". Eucaliptus, sauces, manzanas y duraznos, entre otros, dan al paisaje aspecto artístico.
Límites : Limita por el norte, con el Departamento de Santander; por el sur, con Paipa y Tibasosa; por el oriente, con Santa Rosa y Floresta y por el occidente con Paipa.
Latitud y Longitud: La ciudad está situado a 5 grados, 49 minutos y 42 segundos de longitud en relación al meridiano de Bogotá y 73° 03' longitud occidente de Greenwich.
Extensión : 186 kilómetros cuadrados.
Altura Barométrica: 2.530 metros de altura sobre el nivel del mar.
Clima: La temperatura media es de 15 grados.
Habitantes : Según el censo de 1985, este municipio tiene en la actualidad 65.858 habitantes. 55.357 habitantes en la zona urbana y 10.501 en la zona rural.
Ríos: El Chicamocha, que nace en la vereda de Runta, con el nombre de Gallinazo, vecindario de Tunja, recorre gran parte del hermoso valle de Duitama. Pasa a poca distancia de la localidad. En la carretera que va para Tibasosa y Sogamoso se encuentra sobre el río Chicamocha un puente de hierro llamado "Puente Reyes". También riegan territorio de Duitama los ríos Surba, que nace en el lago "Pan de Azúcar" y sirve de límite entre Paipa y Duitama. Lleva sus aguas al Chicamocha. El Chiticuy nace en vecindario de Santa Rosa de Viterbo, pasa por las veredas de Aguatendida y Tocogua y desemboca en el Chicamocha. El arroyo Buyacogua lleva sus aguas al Chiticuy. La fuente llamada Guacuy, de exquisitas aguas potables, nace en la colina "La Tolosa". En la vereda de Tocogua hay fuentes termales, aguas que son muy utilizadas para curar diferentes enfermedades.
Veredas .- El Carmen, Avendaño, Santa Bárbara, Santa Ana, Siratá, San Antonio, Tocogua, Aguatendida, Higueras, San Lorenzo, Cajón, Parroquia, Quebradas de Becerras, Surba y Bonza.
Lagos : Se encuentran las
siguientes lagunas: Cachalú, donde los aborígenes dejaron muchos trabajos
arquitectónicos. Se cree que en la laguna de Cachalú se halle el tesoro del Cacique
Tundama; Peña Negra, Agua Blanca, Pan de Azúcar y Lagunaseca.
Reino Vegetal: El suelo produce papa, trigo, maíz, fríjoles, cebada y hortalizas entre otros. En el centro y en las veredas se cosechan manzanas, duraznos, peras, curubas, chirimoyas, membrillos, uvas de la parra, naranjas, guamas, cerezas, ciruelas, duraznos melocotones, etc. En la parte montañosa se encuentran maderas de construcción y de ebanistería. En el valle abundan los árboles de eucaliptus, sauces, alisos, pinos, etc.
Reino Mineral : Hay minas de cobre, sal gema, lignito, plata, cobre mezclado con otros minerales, lajas, hierro, etc.
Reino Animal : En magníficos potreros se crían finas porciones de ganado vacuno, caballar, mular, asnal y lanar. En la parte montañosa hay tigres, micos, venados, tinajos, conejos y aves de lindo plumaje y armonioso canto.
Cordilleras : Una ramificación de la Cordillera Oriental de los Andes atraviesa de sur a norte el vecindario de Duitama. Forma varias estribaciones que tienen los nombres de "El Calvario", "La Tolosa", donde, según la tradición, existió el bohío del Cacique Tundama; "La Alacranera", "Pan de Azúcar", "El Cerro del Nevado", "Alto del Buitre", "El Alto del Tigre" y "Monte Rico".
Industrias : Las principales industrias de los habitantes son la agricultura y la ganadería. El comercio se adelanta con Santa Rosa, Sogamoso, Tunja, Bogotá y con poblaciones de Santander. Se fabrican ruanas, frazadas, telas de algodón, alpargatas, etc. Hay almacenes, talleres de carpintería, zapaterías, sastrerías, herrerías, mecánicas, bancos, ensambladoras de automóviles, fábricas de carrocerías, etc. El molino llamado "Tundama", fundado en 1911 por la Compañía Molinera de Tundama, funciona en un elegante edificio y produce diariamente muchas cargas de harina de primera calidad. Hay otros molinos movidos por fuerza eléctrica y por fuerza hidráulica, fábricas de bebidas gaseosas, de sopas y de cigarrillos. Existe en Bonza una Granja Agrícola Departamental. La Compañía Bavaria hizo levantar una magnífica construcción y fundó allí una fábrica de cerveza.
HISTORIA
Duitama es un pueblo anterior a la Conquista. 
En este caserío residía el Cacique llamado Tundama, era muy poderoso. Tenía por jefes tributarios a los Caciques Onzaga, Soatá, Sogamoso, Iza, Cerinza, Ocavita, Sátiva, Susa y Chitagoto. En las guerras que se llevaron a cabo entre el Zipa de Bacatá y el Zaque de Hunza, este último soberano Chibcha, llamó a su apoyo a los Caciques de Sogamoso, Duitama, Gámeza, Sáchica y Tinjacá. Todos alistaron ejércitos en favor del Rey de Tunja y pelearon contra las fuerzas de Saguanmachica y Nemequene, Zipas de Bacatá. Las huestes que comandaba Quimuinchatecha derrotaron a las de Nemequeme. Una saeta atravesó el cuerpo de este mandatario Chibcha y la victoria quedó para el Zaque de Tunja.
En los bohíos de Tunja, Duitama y Sogamoso pendían colgaduras de oro que sonaban a manera de campanillas cuando corría el viento y al abrir y cerrar las puertas. El cargo de Sumo Sacerdote, para la Provincia Sagrada de Yraca, no se conquistaba por herencia sino por elección de los Usaques de Gámeza, Busbanzá, Pesca y Toca. Tenía que recaer en un señor, bien de Firavitoba o de Tobazá (Tobasía). Si en la elección había algún diferendo, decidía Tundama o Duitama.
Los Conquistadores
En 1536 el Capitán don Gonzalo Jiménez de Quesada salió de la ciudad de Santa Marta, junto con su expedición. Pasó por las tierras donde años después Martín Galeano fundó la ciudad de Vélez; prosiguió la jornada por Ubazá, Moniquirá, Suta, Tinjacá y por pueblos indígenas hoy de Cundinamarca, y penetró en los dominios del Zipa y aprehendió a este soberano Chibcha. Los indígenas manifestaron a Quesada que en Somondoco existía una mina de esmeraldas propiedad del Cacique Sumindoco. Los conquistadores, anhelosos de oro, de esmeraldas, determinaron marchar a la región denunciada por los aborígenes. Pasaron por Guatavita, Sesquilé, Chocontá y llegaron a Turmequé, fortaleza del Zaque para las guerras indígenas entre el Rey de Tunja y el Zipa de Bacatá. El Cacique y la tribu de Turmequé atendieron con cortesía a los extranjeros y les rindieron los homenajes que ofrendaban a sus dioses. En este pueblo se detuvo Quesada y envió al Capitán Pedro Fernández de Valenzuela en busca de las minas de esmeraldas. Fernández de Valenzuela salió con otros compañeros a cumplir su comisión. Estuvo en la mina y regresó trayendo muestras de las esmeraldas. Quesada, al cerciorarse de la existencia del mineral tan codiciado, partió con toda su gente y pasó por varios pueblos indios y llegó a Somondoco. Regresó por Lengupá y arribó a Baganique. Un indio de esta región denunció a los castellanos el Cercado del Zaque. Quesada marchó hacia la morada de Quimuinchatecha y lo sometió por la fuerza el 20 de Agosto de 1537.
Los Conquistadores
tuvieron noticia en Tunja de la Provincia Sagrada de Yraca y del famoso Templo del Sol.
Dejaron a Tunja y siguieron camino de Sogamoso. Alcanzaron a Paipa. Aquí reposaron y al
día siguiente entraron en territorio del poderoso señor Tunja o Duitama.
El Cacique de Tundama, al saber que se aproximaban los
españoles, se apresuró a enviar al encuentro de Quesada un embajador con regalos de
mantas y oro. El emisario manifestó a los conquistadores que su señor les pedía se
detuvieran mientras salía en persona con ocho cargas de oro como presente. Los
extranjeros atendieron la falsa promesa del Tundama o Duitama y se demoraron. Entre tanto
el Cacique ordenó a sus vasallos ocultar todo el oro que había en los templos y en las
casas. También distribuyó gente bien armada a las colinas y partes elevadas para que
observaran la marcha de los españoles. Cuando el Cacique estaba bien preparado para hacer
resistencia a los castellanos, los indios les gritaron con ultrajes que entraran por todo
el oro que quisieran. Quesada y su expedición comprendieron la burla de los naturales y
determinaron tomar la ciudad de Duitama, cosa que llevaron a cabo sin resultado
satisfactorio, porque los indios arrojaron sobre Quesada y sus huestes piedras y flechas
lanzadas desde las eminencias cercanas a Duitama. Los españoles abandonaron Duitama y se
dirigieron a Sogamoso. Saquearon la población y poca fue la cantidad de oro que hallaron.
Dos soldados españoles de nombre Miguel Sánchez y Juan Rodríguez Parra rompieron las puertas del Templo y con luz de pajas que llevaban en las manos incendiaron el famoso adoratorio indígena. Los conquistadores determinaron volver a Tunja, porque las tribus de los pueblos de indios cercanos se estaban organizando para atacar a los castellanos. En Tunja dieron libertad a Quimuinchatecha, que se hallaba preso desde la entrada de Quesada en esta ciudad. Resolvieron seguir a la conquista de Neiva, pero debido al poco conocimiento de los caminos tomaron la vía a Paipa en vez de coger hacia el sur. El Tundama o Duitama, al saber que en Paipa se hallaban nuevamente los extranjeros, preparó sus ejércitos para la pelea. Al tercer día envió a Quesada una trompeta y le comunicó, por medio de un emisario, que lo había esperado con su gente y como no cumplió, él vendría hasta su campamento, situado en Paipa.

Los conquistadores marcharon muy de mañana camino a Duitama y adelante de Paipa vieron bajar por la parte del oriente como doce mil indios, armados de flechas, dardos, macanas, hondas, picas, tiraderas y de pavesas que hacían los oficios de lanzas. En las cabezas llevaban coronas de plumas. Los indios nobles usaban petos y brazaletes de oro. En el ejército chibcha ya se empleaban las banderas. El comandante en jefe del ejército era el Tundama. En favor de este señor tomaron parte en la contienda los Caciques de Onzaga, Cerinza, Sátiva, Susa, el valiente Soatá y el fuerte Chitagoto, fuera de otros muchos capitanes y oficiales.
Los conquistadores esperaban a los indios en el llano de Bonza, pueblo indígena, cerca al río Chicamocha. Cuando los aborígenes se aproximaban al campo español, Quesada arengó a su ejército así:
"Fuertes soldados míos: la fortuna nos tiene puestos en lance, de que no es posible escapar sin una sangrienta batalla. Verdad es que el número de enemigos es grande, pero también lo es que la muchedumbre entre bárbaros siempre engendra confusión, y en ella se ha de fundar la victoria, que espero conseguir por medio de tan valerosos españoles; y pues Tundama nos provoca sin que de nuestra parte se le haya hecho ofensa alguna, conozca este bárbaro en el escarmiento su locura, y cada cual de mis soldados combata en defensa de la honra, pues de ella pende su vida. Lo que conviene es dejarlos bajar de la cumbre de las colinas hasta que lleguen a tener bien cogido el llano, porque puedan servir mejor los caballos y guerrear los infantes sin fatiga, cuando yo diere la señal de avance".
Quesada dispuso que los infantes y caballos de la vanguardia atacaran a los aborígenes. A los españoles ayudaron también muchos indios procedentes de Bogotá, Tunja y Baganique, quienes llevaban en las cabezas por distinción coronas verdes. Entre estos indios fieles a los conquistadores se encontraba el gobernador de Baganique que denunció a Quesada el Cercado del Zaque y el Templo del Sol, gobernador que cambió las corona que llevaba por otra de oro que quitó a un joven de la tribu del Tundama. Los españoles confundieron al gobernador con un indio del ejército enemigo, y de un lanzazo quedó muerto en el campo de batalla. Los españoles pelearon con ardor y pusieron en fuga al Tundama y a sus ejércitos.
En 1539 Baltazar Maldonado llevó cuarenta caballos y sesenta infantes y con dos mil indios prácticos, salió a buscar al Cacique Tundama. Se encontraron en el Pantano, hoy vereda de Paipa, (llamado Pantano de Vargas), y le habló así en son de paz:
"Ah, Tundama! de Paz deseo verte,
y fuera de esos húmedos pantanos,
porque son instrumentos de muerte
que tú mismo te tomas con tus manos.
No tengas confianza de este fuerte,
débil contra la fuerza de cristianos,
como presto verás por experiencia,
si llevas adelante tu clemencia.
Si quieres contra gentes extranjeras
edificar inexpulgable muro, hazlo rodar
de talanqueras de la paz y amistad que
yo procuro. Estas son las defensas
verdaderas, y con ellas podrás vivir
seguro; te aconsejo no lo tomes tarde,
ni pienses que lo hago de cobarde.
La paz te pido, con la paz te llamo,
para que des tributo y obediencia
al Rey de las Españas, que es mi amo,
yo soy tuyo ya, con su licencia.
En las reales sombras de este ramo
tendrás quietud y hallarás clemencia,
y de la rebeldía y pertinacia
no puedes granjear sino desgracia.
Concediendo la paz que te declaro,
gozarás de tu reino y señorío;
y en mí siempre tendrás aquel amparo
que podría tener un hijo mío.
Lo que es barato no lo compres caro
con plaga de sangriento desafío,
pues es sin eso quien no hace llano
lo que pueda sin armas en la mano.
De dardos vasallaje no se excusa
tierra de Bogotá, noble y antigua;
los fuertes Panches y la gente Musa
con fuerza de español no se averigua.
Ya ves el fin que tuvo Tisquesuzha
y el mal remate de Sacresaxigua;
póngate su mal fin algún espanto
porque no pases tú por otro tanto."
El Tundama respondió la arenga de Maldonado con un flechazo. Los naturales desataron una nube de flechas en dirección al campo de los conquistadores, hasta el punto de que Maldonado se retiró con los suyos a fin de librarse de los dardos enemigos. Maldonado y sus cabos tuvieron durante la noche varias conferencias sobre la actitud del Tundama y determinaron dar un asalto a las huestes indígenas. Al día siguiente los soldados provistos de armas y engalanados con vistosos uniformes, se fueron acercando al campo del Tundama. Este cacique esperaba a los españoles con un ejército numeroso y los soldados adornados de penachos, diademas de oro, petos y brazaletes.
Se trabó la batalla con fiereza. Tanto españoles como aborígenes pelearon con valentía. Los jinetes de los castellanos abrieron brecha en las filas de los naturales. Estos, llenos de pavor, abandonaron el campo de batalla. El Tundama los alentaba a que continuaran haciendo frente al enemigo, pero los indios no atendieron la voz del jefe. El Tundama fue el último que se retiró de la contienda. El hecho de armas anterior sucedió en Diciembre de 1539.
Los españoles, viéndose triunfantes, se dieron al saqueo y obtuvieron crecido número de mantas, joyas y cautivos.
El Cacique Tundama reorganizó en Duitama el resto de su ejército. Pasó a Paipa y con los auxilios que le enviaron los Caciques de Gámeza y Busbanzá, determinó hacer nuevamente frente a los conquistadores. La fortuna en esta vez tampoco fue favorable al Cacique. Sufrió nuevas derrotas, hasta el punto de que doblegó la cerviz al gobierno español. Maldonado recibió con mucha atención al Cacique y le hizo algunas distinciones. Después el Cacique se demoró en llevar junta la cantidad de oro de los tributos y Maldonado le preguntó la causa de ese trastorno. El Tundama no respondió al conquistador con toda la cortesía que los castellanos pedían. Maldonado se llenó de cólera y dio al Cacique un martillazo en la frente y lo mató.
Así concluyó la vida de un poderoso jefe Chibcha que tenía bajo su dominio muchos miles de hombres laboriosos y aguerridos.
El poeta colonial presbítero Don Joan de Castellanos habla así del último Cacique de Duitama:
" Desta manera, pues, murió
Tundama,
y fué sucesor dél un sobrino
que después bautizó don Juan de Barrios,
Arzobispo primero de este reino,
y le puso don Juan, cuyo remate
no fue menos pesado que el del tío,
por culpa del doctor Cortés de Mesa,
uno de los oidores del Audiencia,
pues porque le dijese do tenía
la cueva rica de su santuario,
usó de gran rigor dándole trato,
trayéndole desnudo por las calles
de sus mismos sujetos y vasallos,
las manos atrás puestas y ligadas,
y con soga pendiente del pescuezo,
de que quedó con tanto sentimiento,
que él mismo se ahorcó con el enojo,
sin vello los criados de su casa".
Evangelizadores
En 1556 el Ilustrísimo señor Fray Juan de los Barrios, primer Arzobispo de Santafé, reunió Sínodo y de acuerdo con el padre dominicano Fray Martín de los Angeles, destinó para evangelizar a los aborígenes de Duitama y pueblos de indios sujetos al Cacique Tundama, a los padres de Santo Domingo Fray Pedro Martín Palomino y Fray Tomás de Hernández. En 1571 se reunió el primer Capítulo Provincial y en aquella época Duitama tenía padres Dominicanos. En el primer tercio del siglo XVII (1600), llegaron a Duitama los padres Jesuítas a fundar su Orden. En 1689 fueron evangelizadores de Duitama los padres Agustinos.
Encomendero.El conquistador Capitán Baltazar Maldonado fue Encomendero de Duitama.
Corregidores.Duitama fue capital, en la época colonial, de Corregimiento. El Virrey don Pedro Mezía de la Zerda dictó el siguiente decreto:
"Santafé, catorce de marzo de mil setecientos sesenta y seis. Siendo notorio lo vasto y extenso del Corregimiento de los partidos de Sogamoso y Duitama y lo difícil que por este motivo representa su Corregidor don Alonso Romero Duarte asistir, con puntualidad que se requiere a la administración de justicia y demás negocios que ocurren en esta atención y mediante a lo expuesto por el señor Fiscal, he resuelto crear y erigir un Teniente de Corregidor en él con la jurisdicción y facultad que por derecho le son anexas. Y concurriendo los méritos y circunstancias apetecibles para este ministerio en el doctor don Ignacio Francisco de la Rocha, desde luego lo nombro para que lo obtenga por el tiempo de dos años más o menos, a arbitrio de este superior gobierno y constando no ser deudor a la Real Hacienda y pagando en estas reales cajas el derecho de media anata, se le librará el título correspondiente con el que tomará razón en el Tribunal de Cuentas dentro del testimonio de dos meses con apersevimiento de que quedare nula esta gracia se presentará en el Cabildo de Tunja a dar las correspondientes fianzas al juicio de residencia con declaración que la cobranza de los reales haberes ha de quedar como hasta ahora a cargo del nominado don Alonso Romero, bajo la seguridad que tenga dada a favor de la Real Hacienda. El Basilio Zerda Olarte".
Alcaldes Pedáneos.-
1790: Pedro
Pablo Pedraza, Felipe Becera y Juan Ignacio Valderrama. También fueron alcaldes por el
mismo año de Bonza.
1791: Roque Correa
1793: José Antonio Becerra
1796: Felipe Antonio Becerra, Antonio Rincón y Mariano Higuera
1797: José María de la Higuera, Juan Eleuterio Becerra y Mariano de la Higuera
1798: Juan Eleuterio Becerra, Mariano de la Higuera y Antonio Rincón.
1799: Juan Miguel de la Barrera
1799: Juan de Dios Cifuentes
Don José Jover Aznar Ferrandis y Mas, Corregidor Justicia Mayor de la CIudada de Tunja
dictó en la misma ciudad, el 10 de Noviembre de 1798 un decreto nombrando Alcalde
Pedáneo para Duitama. Una parte del documento dice: "En esta virtud libro el
presente y por él en nombre del Rey Nuestro Señor (que Dios guarde) y usando de la
facultad que suya tengo, elijo y nombro, apruebo y confitmo por Alcalde del Valle de
Duytama, al citado don Juan Ignacio Valderrama y en su consecuencia ordeno y mando al
Ylustre Cabildo Justicia Regimiento que presentándose el electo y confirmado y haciendo
constar no ser deudor de la Real Hacienda ni tener pendiente causa criminal, exhibiendo el
real derecho de media anata, afianzando y prestando el juramento de fidelidad
acostumbrado, le ponga en posesión de su empleo.......".
1799: Juan Ignacio Valderrama, Pedro Correa y Juan Víctor Becerra
1801: Tomás Becerra, Pedro de Torres y Juan de los Santos Rincón, alcaldes también de
Bonza
1803: Domingo Castillo. También fué alcalde de Bonza en el mismo año
1804: José Antonio Becerra, Mariano de la Higuera y Pedro Correa
1805: Mariano de la Higuera, Tadeo Valderrama y Manuel Rincón
1806: Manuel Rincón, Tadeo Valderrama y Juan Bautista Rojas
1807: Juan Antonio de la Higuera, Pedro Ignacio Castro y Juan Bautista Rojas
1808: Juan Bautista Rojas, Juan de los Santos Rincón y Domingo Castillo
1816: Mariano de la Higuera
1822: Juan de los Santos Rincón, Domingo Castillo y José Pinto
La Casa del Marquesado de Surba.
En la vereda de "La Trinidad", en un bello y fértil valle, se encuentra una amplia casa de dos pisos, de hechura colonial, que fue del Marquesado de Surba. Este título le viene del "Río Surba" que nace en el lago de "Pan de Azúcar", riega el llano de Bonza, marca límite entre Duitama y Paipa y lleva sus aguas al Río Grande llamado geográficamente Chicamocha.
En 1790 don Joaquín del Castillo hizo construir un elegante edificio, que todavía se encuentra en buenas condiciones, en la vereda de "La Trinidad". Un bello jardín adorna la mansión colonial y la capilla. Esta guarda un cuadro al óleo por el gran pintor don Gregorio Vásquez Ceballos. Don Joaquín era descendiente del noble español don Francisco de Ventura del Castillo y Toledo, padre éste de la célebre monja clarisa tunjana Sor Francisca Josefa del Castillo y Guevara, llamada la "Santa Teresa Colombiana", por sus brillantes estudios literarios. La niña Francisca, antes de ser religiosa, pasó, en compañía de sus padres y hermanos, varias temporadas de veraneo en la finca de los Marqueses de Surba. Se dice que todavía se conserva la cueva donde la futura monja oraba al "Esposo Amado", como ella llamaba dulcemente a Jesucrsito. Sobre la puerta principal fue colocado el escudo de nobleza, tallado en piedra, de los Marqueses de Surba. En la parte baja de le ermita hay la siguiente inscripción: "Año de 1790. Esta casa la mandó edificar don Joaquín del Castillo".
Constitución de Tunja
El 9 de diciembre de 1811, la ciudad del Tunja proclamó su Constitución y se declaró en República independiente de España. En este magno acontecimiento histórico, Duitama se hizo representar por medio del Electordon Juan Antonio Higuera.
Independencia de la Provincia de Tunja
En la independencia de la Provincia de Tunja, el 10 de diciembre de 1813, Duitama se hizo representar por medio del señor don Félix Soler, de Tibasosa, ciudadano que años después peleó con ardor en los campos libertadores hasta alcanzar alto grado militar.
Organización de la Provincia de Tunja
En 1814 se organizó la Provincia de Tunja y se dividió en cinco Departamentos con las denominaciones de Oriental, Occidental, del Norte, del Noreste y del Sur.
El Departamento del Norte quedó formado por Tuta, Sotaquirá, Paipa, Duitama, Santa Rosa, pueblo y parroquia de Cerinza, pueblo y parroquia de Sátiva, Susacón, Soatá, Petaquero, Betéitiva, Tutazá, Corrales, Tobasía y Busbanzá.
Independencia
El General O'Leary trae en sus "Memorias" el siguiente relato histórico acerca del Coronel Jaime Rooke, cuadro verificado en Bonza:
"El 22 (de julio de 1819) se reunió al ejército el cuerpo que mandaba el coronel Rooke. Este jefe, que en medio de todas las privaciones y sinsabores de la marcha no había hallado nada qué censurar, ni se había oído una sola queja, no tuvo ahora, cosa rara, ni una palabra con qué expresar su contento, teniendo a la vista tanto que debía excitar su admiración. Al presentarse el Presidente, le encontró sentado en un baúl, con su almuerzo por delante, compuesto de carne asada, pan y chocolate, sobre su rústico banco de madera. Apresuróse Rooke a felicitar a E.E. por el feliz cambio y notable mejora que presentaba el ejército desde que se habían separado. A todas las preguntas que le hizo el general Bolívar, dio las respuestas más satisfactorias y le aseguró que su cuerpo nada había sufrido en el páramo. En esto estaba y comiendo con gran apetito al aldo de S.E. que lo había invitado a compartir con él su frugal almuerzo, que de contado aseguraba Rooke ser el manjar más apetitoso que hubiese probado en su vida; en esto estaba, digo, cuando se presentó el general Anzoátegui cariacontecido y de mal humor. -Qué novedad hay, Anzoátegui? -preguntó Bolívar.- "Cómo que si la hay contestó aquél, y en seguida inquirió si S.E. tenía noticia del estado en que había llegado el cuerpo de dragones de Rooke. "Sí que la tengo, pues su coronel acaba de darme los más favorables informes diciéndome que ho ha tenido perdida ninguna en el páramo". Siguióse entonces una explicación de la cual resultó que una cuarta parte de los soldados ingleses y dos oficiales habían perecido durante su marcha. "No lo niego, exclamó Rooke, pero también es cierto que merecían su suerte, pues esos hombres eran los de peor conducta en mi cuerpo, y este ha ganado con su muerte". La conformidad del jefe inglés hizo sonreír al Presidente, mas no así el sempiterno regañon Anzoátegui".
El 28 de Julio el Libertador dictó en Duitama el siguiente decreto:
"1°.- Todos los hombres, desde la edad de 15 años hasta la de 40, solteros o casados, a las 24 horas de publicada esta ley, se presentarán en sus respectivas parroquias o pueblos, a los jefes militares o a los alcaldes u otras autoridades civiles. Todo el que tuviere caballería se presentará montado, y el que no a pie.
2°.- Los comandantes, militares, alcaldes y demás autoridades civiles, conducirán inmediatamente al cuartel general todos los hombres de sus respectivas jurisdicciones.
3°.- El servicio a que son llamados todos los hombres libres de la Nueva Granada durará solo por el espacio de quince días; nadie será alistado en los cuerpos de línea, y pasado este tiempo, serán licenciados a sus partidos.
4°.- Todo hombre de los comprendidos en el artículo 1° que pasadas las 24 horas de la publicación no se presentare, será fusilado.
5°.- Los comandantes militares, y en donde no los hubiere, los alcaldes y demás autoridades civiles, están encargados de la pena que impone el artículo antecedente, quedando ellos mismos sujetos a sufrir igual pena si se les justifica omisión, tibieza o poca voluntad.
6°.- No están comprendidos en este decreto los eclesiásticos, ni ningún empleado del servicio público.
7°.- Este decreto tendrá fuerza de ley en las provincias de Tunja, Casanare, San Martín, Pamplona y el Socorro.
8°.- Publíquese y circúlese a todos los departamentos".
Entradas del Libertador
El Libertador pasó por Duitama en las siguientes fechas: 22 de noviembre de 1814; 20 de julio de 1819 (posó); 27 de julio de 1819, permaneció hasta el 29 del mismo mes; 1 de marzo de 1820, 12 de febrero de 1821; 18 de octubre de 1821, 2 de diciembre de 1826 y 20 de marzo de 1828.
Constitución Política
El congreso, en sus sesiones de 1842 y 1843, reformó la Constitución Política y dividió el territorio de la Nueva Granada en provincias, las provincias en cantones y éstos en distritos parroquiales.
El Cantón de Santa Rosa quedó constituido por los siguientes pueblos: Santa Rosa, Belén, Betéitiva, Corrales, Duitama, Floresta, La Paz, Nobsa, Paipa y Cerinza.
Los historiadores colombianos han pasado por alto uno de los hechos más interesantes y pintorescos de nuestra vida pública. Don Tadeo Prieto era tío carnal del general Rafael Reyes. Su vida, como la de esa gran dama que se llamó doña María Reyes de Cárdenas, se consagró por entero a cooperar en todas las empresas de su sobrino, a quien él consideraba con justicia un gran patriota y un hombre superior.
-Mire usted, me dijo un día don Tadeo en la plaza de Duitama, mientras esperábamos con dos compañeros que engancharan un coche de la agencia de don Nicolas Caicedo, para trasladarnos a Bogotá; este reloj que me acompaña hace muchos años, se lo regaló a Rafael el Emperador de Brasil, don Pedro Segundo. y luego echándose el bayetón al hombro, exclamó como hablando con sigo mismo: A Rafael lo debieran hacer emperador de los Andes... Es el título que merece!.
Era año de 1906. Don Tadeo era un Hombre práctico, un incansable trabajador y de un espíritu público desconocido entonces entre nosotros. Cuando el General asumió la dictadura, Don Tadeo le hizo a su vez, el dictador de Duitama.
La bella población de los huertos de manzanos siempre floridos, no tenía servicios públicos, ni caminos carreteables. Don Tadeo se impuso la tarea de modernizarla y de implantar en ella el aseo.
Como todo alcalde nuevo, hizo blanquear las casas y envenenar los perros vagabundos. Además, estableció las mas serias sanciones para los que hicieran muladar en las calles. Si algún perro alzaba la pata contra una esquina, el dueño debía pagar un día de trabajo en el camellón de la entrada del pueblo.
Este camellón fue la obsesión del dictador. Si alguien se aventuraba a pasar por el camellón a caballo, tenía que pagar dos días de trabajo en la calle y dos en la prisión que eran inconmutables.
Los arrieros de Santander que no sabían las leyes que regían en Duitama eran víctimas de esta legislación regional, que no tenia apelación ante nadie porque el General Reyes la había dicho a su Tío: -Yo mando en la República pero usted impera en Duitama.
Un día estaba almorzando don Tadeo y alguien le dijo que el telegrafista lo necesitaba ya que lo citaban desde Bogotá. Don Tadeo montó en su caballo y emprendió galope hacia la telegrafía. sin acordarse de sus mandatos: echó por el camellón. Un preso que pagaba allí dos días de trabajo por infracción de las ordenanzas, dijo en alta voz: -Y al alcalde quién lo ronda?. Don Tadeo se dio cuenta en el acto de su falta, fue a la oficina de telegrafía a conferenciar con su sobrino Rafael y volvió después con el caballo de diestro a decirle al preso: -Al alcalde lo rondo yo. Y se fue a la cárcel con todo y caballo. Pidió las llaves al alcaide, se encerró en un calabozo y le dijo: -Vaya avise a mi casa que estoy preso y que me manden aquí la comida. El caballo llévelo al coso, para que el dueño pague la multa.
Y dos días estuvo Duitama pendiente de la justicia de don Tadeo que respetaba sus mandatos. El pueblo obedecía y estaba satisfecho de tener un mandatario tan progresista y tan justo. Pero a don Tadeo le obsesionaba el tener que aceptar aSanta Rosa de Viterbo, como cabeza de gobierno, sede del Tribunal de Tundama, como cuna de su sobrino Rafael, Presidente de Colombia.
Empezó Principió a concebir la idea de anexarse a Santa Rosa, y se lo consultó al Presidente Reyes. El Presidente le respondió que aquello era imposible, porque era su patria chica y además, tenía pensado hacerla cabecera de Departamento.
Don Tadeo resolvió dar un golpe de gracia y al efecto, armó en secreto seis policías, dos soldados del correo enfermos, y una docena de compadres y vecinos que tenían aún armas de la guerra de los mil días.
Un domingo, se presentaron en Santa Rosa las fuerzas de Duitama y en plena plaza leyeron un decreto de don Tadeo, en el cual declaraba la anexión de Santa Rosa y la nulidad de la Ley 32 de 1907, y hacía saber a sus habitantes que desde ese día Duitama sería la cabecera de todos los poderes.
Las autoridades le prestaron vasallaje, los habitantes le juraron fidelidad, y don Tadeo ordenó que se cantase un Te-Deum en acción de gracias al cielo por no haber ocurrido ningún derramamiento de sangre.
Cuando la comitiva abandonó el lugar, le telegrafiaron al General Reyes dándole cuenta de lo ocurrido, este les dijo que debían llevar aquello con benignidad para no molestar a su tío que tenía las más buenas intenciones por el progreso de Boyacá.
Don Tadeo sabía que en Santa Rosa la chicha no sirve, porque el agua no le comunica el mismo sabor que le da el agua de Duitama. Desde el Tribunal hasta el párroco, todos mandaban a Duitama por la chicha. Hay burros con barriles marcados así: Tribunal, Casa Cural de Santa Rosa, Notaría del Circuito, Concejo Municipal. Estos burros y estos barriles son extraterritoriales y no pagan ni derechos de consumo. El derecho subsiste desde la colonia.
Don Tadeo hizo cercar las entradas a la población y dejó libre únicamente la del camellón. Los burros acostumbrados a las prerrogativas no sabían del poder del dictador de Duitama y echaron derecho por el camellón. Don Tadeo los hizo meter a todos a la cárcel con sus conductores que eran también empleados oficiales. Al llegar la noche se supo en Santa Rosa el golpe de mano de Don Tadeo. Se reunieron todas las autoridades civiles y eclesiásticas. Se tocó arrebato y el pueblo acudió a la plaza. Varios oradores hablaron de ir a liberar a sus hermanos cautivos y a los inocentes animales, pero alguien que era más cuerdo y menos bebedor, les dijo que se acordaran que el General Reyes era el sobrino del dictador y que lo complacía hasta en sus mayores caprichos. La manifestación se fue entonces a la telegrafía y citaron a don Tadeo a la oficina. La respuesta fue en extremo lacónica: -- O se someten o no habrá más chicha en adelante... Y el pueblo se sometió, y todos firmaron el acta de sumisión a las leyes de Duitama que por demás no alcanzaron a ponerse en vigor, porque en eso cayó la dictadura de Bogotá, y la de Duitama se esfumó tenuemente.
TRES FRANJAS
HORIZONTALES EN LOS COLORES VERDE, NEGRO Y ROJO, CORRESPONDIENTES A LOS ESMALTES QUE
OSTENTAN LOS CAMPOS DEL ESCUDO.
LA PRIMERA FAJA SERÁ LA MITAD DE LA BANDERA Y LAS OTRAS DOS EN IGUALES DIMENSIONES QUE OCUPARÁN LA OTRA MITAD DEL PENDÓN. SU TAMAÑO SERA UN TERCIO MAS LARGO QUE ANCHO. (ACUERDO Nº22 DE OCTUBRE DE 1961)
FORMA: Suiza,
que ostenta el escudo Nacional de la República, en un homenaje a la devoción a la patria
y a los postulados que fueron causas de su nacimiento democrático e independiente.
JEFE: En gules, representa el valor, la intrepidez y la alteza de miras de la raza autóctona y de sus hazañas guerreras. en el centro una corona indígena en oro, que simboliza el Cacique tundama y sus posición eminente centro de la confederación CHIBCHA.
CUARTEL DIESTRO: En Sable, representa la obediencia y servidumbre impuesta por España a les raza indígena durante la conquista y la colonia. En su centro un castillo en plata almenado, donjonado y mazonado, figura tomada del blasón del Marquesado de Surba y Bonza.
CUARTEL SINIESTRO: En sinople, testimonia el indeclinable fervor de sus gentes por la libertad, su espíritu respetuoso y servicial, así como la fertilidad de su agro, y la esperanza en su porvenir.
En su centro una segura rodeada de lanzas con un arco y flechas en plata, pieza que figuro en el escudo de la Gran Colombia. Se incorpora así al blasón de la ciudad, una clara referencia ala obra genial del libertador SIMON BOLIVAR.
BORDURA: En plata con unos gajos de Manzano en su color Natural, que circundan al escudo menos en la parte superior o Jefe y en la mitad del campo de la diestra.
TIMBRE: Una corona amurallada , almenada y mazonada en oro con cuatro torres, símbolo de la alta categoría de la villa o ciudad que ha adquirido Duitama en la era Republicana.
HIMNO DE DUITAMA
LETRA: FERNANDO SOTO APARICIO
MUSICA: LUIS MARTIN MANCIPE B:
CORO:
Tierra florida de Duitama
donde la patria es fruto y paz,
tierra que cree, tierra que clama,
en ti palpita con su llama
el corazón de Boyacá.
SOLO:
Suelo fértil de trigo y manzanas
en que vale la pena cantar
en un coro de voces hermanas:
¡libertad, libertad, libertad!
El futuro te brinda un camino
y sembrando tus campos de fe,
dice al mundo cual es tu destino:
¡florecer, florecer, florecer!
Suena siempre tu nombre y tu historia
y tus hijos te ven con amor,
mientras crece la luz de tu gloria:
¡como el sol, como el sol, como el sol
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