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Indudablemente, la fascinación que ejercían en los noble suizos los gigantescos molosos, no se debía solamente a su aspecto impresionante ni a su fuerza hercúlea, sino también a su fama de sanguinario justiciero. Sólo San
Bernardo de Menthon (966 - 1.081), con la fundación del Hospicio, crearía las
condiciones para que el casi prehistórico combatiente se transformase en un buen
samaritano, haciéndose perdonar así los delitos a los que el hombre le había empujado
durante siglos. Bernardo de Menthon nació en un castillo no lejos de las orillas del lago Annecy. Poco después de cumplir los 20 años , empujado por una irresistible vocación religiosa, huyó de casa abandonando las comodidades a las que la familia le había habituado, y se refugió en Aosta, donde fue acogido entre los canónigos de la catedral. Después de un período dedicado a la predicación religiosa, en los más remotos valles alpinos, para convertir a las poblaciones aún paganas, llegó a ser arcediano de Aosta. Su obra misionera entre la gente de la montaña le hizo nacer la idea de levantar los dos Hospicios después denominados del Grande y Pequeño San Bernardo, situados en las zonas más solitarias de los Alpes. Su objetivo, además de religioso, era el de socorrer a los viandantes que frecuentemente se perdían en las gélidas alturas o que eran sepultados por las avalanchas. Iglesia de Feltham, Inglaterra El
Hospicio del Gran San Bernardo surgió en el valle que en la antigüedad era considerado
el más impresionante de los Alpes. Está demostrado que ya 800 años antes de Cristo el
paso era utilizado por caravanas. El año 390 A.C. lo atravesaron los soldados de Brenne,
después de la batalla contra los romanos, y el 218 A.C. Aníbal lo utilizó
para atacar Roma. En el 52 A.C. Cesar a fin de hacer frente a las bandas de malhechores
que amenazaban el comercio Detrás
del lado occidental del Hospicio, los legionarios romanos levantaron un templo a Júpiter,
nombre que el valle sigue conservando como alternativa al de Gran San Bernardo.
Breviario que narra la vocación Annecy Junto al templo se construyó un refugio donde podían guarecerse y recuperar fuerzas los mensajeros imperiales y las tropas de paso. La construcción del Hospicio-Convento, obra de San Bernardo duró varios años. Terminó en 1.049 y se convirtió en la casa madre de la congregación de los canónigos regulares agustinianos, que ya desde entonces se impusieron como regla la hospitalidad y el salvamento de seres humanos. Es
difícil decir en qué momento los monjes comenzaron a utilizar los molosos pesados.
desgraciadamente, a causa de un incendio padecido en el siglo XVI, y otros sucesivos,
quedó destruida gran parte del archivo del Hospicio. De lo que queda no se puede deducir
nada concreto. No obstante, una cosa es cierta: los grandes molosos deben considerarse
"magna pars" en la historia del monasterio desde el medievo, aunque sólo en
1.659 se tienen las primeras noticias de su presencia. Los primeros retratos modernos (por así decirlo) del moloso pesado (es decir, del San Bernardo), atribuidos a Salvador Rosa, pueden verse en el Hospicio, y se remontan a 1.695. Se ven en ellos dos perros de pelo corto muy típico. Es probable que los cenobitas del Gran San Bernardo hayan encontrado sus ayudantes de cuatro patas en la misma zona del monasterio y hayan recibido otros en donación de las familias nobles que criaban con mimo a estos gigantes. Ciertamente, los primeros molosos pesados del Hospicio tenían función de guardia y de defensa contra lobos y bandidos. Más tarde, fueron utilizados en trabajos de socorro. el aislamiento y la consanguinidad contribuyeron a fijar en los perros las mejores cualidades psicofísicas. Es curioso observar como la selección multisecular realizada por los monjes en un intento por desarrollar en los animales inteligencia y olfato, determinaron en el moloso modificaciones anatómicas en el cráneo , que de plano pasó a ser ligeramente convexo. Con la revolución
francesa y los movimientos de tropas que se siguieron, unos 200.000 soldados
atravesaron el paso . Muchos de estos, abandonados por sus compañeros, fueron recogidos
por los perros y ayudados por los monjes. La obra de auxilio de los perros de San Bernardo alcanzó una extraordinaria eficiencia en los 20 años transcurridos de 1.790 a 1.810. , en 1.810, algunos perros del Hospicio fueron comprados por criadores británicos para dar mayor vigor al "mastiff". cuatro años después, fue enviado a Inglaterra el famoso León, pintado en 1.815 Mastiff por Landseer en un célebre cuadro.
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for Crumbs from Richman's Tab Landseer, Sir Edwin Henry En 1.817, los monjes, para reducir los efectos de la consanguinidad y en un intento de mejorar el pelaje realizaron algunos cruces con Terranovas y Mastines de los Pirineos. Surgió de esta forma la variedad de pelo largo que no obstante no resultó de utilidad en la nieve y fue desechada para las tareas de salvamento.
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