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Leishmaniosis canina es una enfermedad
producida por protozoos del género Leishmania (L. infantum). Es una enfermedad sistémica
grave de difícil diagnóstico debido a la diversidad de presentaciones clínicas y de difícil
curación, con un elevado porcentaje en algunas zonas de España. Además, la
Leishmaniosis tiene importancia por tratarse de una zoonosis en la cual se considera al
perro el principal reservorio del parásito.En diversos capítulos explicaremos su Historia, Epidemiología, Etiología y transmisión, su incidencia, sintomatología, diagnóstico, tratamiento y control. Historia: La Leishmaniosis fue descubierta por Sir William Boog Leishman en 1.900 detectando el parásito en el aparato digestivo de los flebotomos y en biopsias viscerales y cutáneas de enfermos en la India, más tarde Charles Donovan confirmó el hallazgo por lo que a la causante de la Leishmaniosis visceral se la denominó Leishmania Donovani, mientras que al responsable de la Leishmaniosis cutánea se la denominó Leishmania trópica. Epidemiología: En
España es una enfermedad endémica muy difundida por todo el país fundamentalmente en la
cuenca mediterránea y en algunas áreas interiores como la Comunidad de Madrid. El perro es el principal reservorio de la Leishmania infantum, aunque se deben considerar diversas situaciones epidemiológicas distintas según los perros sean domésticos, callejeros o salvajes, así los perros que viven permanentemente en el exterior tienen una incidencia del 6,7% frente al 2,1% de animales que viven en un piso. Otros reservorios son el gato (diagnosticándose varios casos), ratas (en Italia se considera probada su condición de reservorio). Las autoridades sanitarias han sugerido aunque todavía no está confirmado que otros cánidos salvajes como el zorro, chacal, lobo y mapache actuarían como reservorios de la Leishmania infantum. Aunque los criterios según la OMS para considerar a un huésped como reservorio son:
La gran mayoría de Clínicos Veterinarios creen que la incidencia ha crecido muchísimo en los últimos años, los pocos estudios realizados sin embargo no indican esto. Una estimación razonable es que en zonas endémicas haya un porcentaje comprendido entre el 5 al 10% de la población canina, mientras que otros autores como Martínez (1.990) habla de un 23,7% en la provincia de Córdoba. La Leishmaniosis tienen gran importancia también a nivel humano ya que aparece en 88 países con una prevalencia de 12 a 14 millones de enfermos y una incidencia de unos dos millones de casos nuevos anuales, de ellos 500.000 viscerales y 1.500.000 cutáneos, la mayor parte de los casos viscerales se encuentran en el subcontinente indio y en el este de África, y la mayor parte de los cutáneos aparecen en el sudoeste de Asia y norte de África. En
España se presentan tasas de incidencia muy bajas estando ampliamente repartida,
fundamentalmente en el litoral mediterráneo. Etiología y transmisión: La Leishmania es un parásito digénico porque realiza parte de su ciclo biológico en el aparato digestivo de un insecto (Flebotomo) en forma flagelada (Promascigote), y en un vertebrado dentro de las células del sistema reticuloendotelial, sobre todo macrófagos en forma aflagelada o amascigote. Ciclo biológico: Cuando
un flebotomo parasitado de Leishmania se nutre de un perro, inocula con su saliva los
promascigotes presentes en la probóscide, una vez el parásito en los capilares cutáneos
del hospedador se produce su fagocitosis por el macrófago que los engloba en una vacuola
parasitofora para tratar de eliminarlo mediante una cascada de metabolitos derivados del
oxígeno, pero la Leishmania evade esas reacciones inmunológicas para vivir y
multiplicarse en su interior. De la eficacia de la respuesta inmune y la virulencia de
este protozoo depende la progresión de la Leishmania, si éstas sobreviven los
macrófagos parasitados son ingurgitados por otro flebotomo en cuyo intestino se liberan
los amascigotes que recuperan la forma de promascigot Ahora vamos a estudiar más detenidamente al protozoo del género Leishmania como al vector transmisor, el Phlebotomo. Leishmania: La Leishmania es un género de protozoos incluidos en el Orden Kinetoplástida, que como todos los miembros de este orden, presentan un kinetoplasto, mitocondria modificada con abundante ADN asociado a un cuerpo basal el cual se origina un único flagelo. Se conocen dos formas diferentes en el ciclo de la Leishmania, el amascigote y el promascigote. El
amascigote se presenta en el hospedador vertebrado, se trata de cuerpos ovalados de 2 a 5
micras de diámetro con el kinetoplasto y en núcleo centrales pero sin flagelo. El
promascigote es la forma que se presenta en el insecto vector. Se trata de un elemento
fusiforme de 10 a 15 micras de longitud con un largo flagelo de unas 20 micras. Tanto la clasificación del género Leishmania como la nomenclatura de las diferentes especies y serotipos son muy complejas. Inicialmente se dividieron en especies en función del cuadro clínico que producían así se pensaba que la Leishmania trópica producía formas cutáneas, la Leishmania donovani formas viscerales y la Leishmania brasiliensis formas mucocutáneas. Más adelante se hizo evidente que organismos diferentes podían producir el mismo cuadro clínico y que una determinada especie en ocasiones producía diferentes procesos. Entonces se optó por buscar nuevos sistemas de clasificación, proceso que todavía no ha concluido. La gran mayoría de casos de Leishmaniosis canina que se presentan en España se deben a Leishmania infantum. Todas las formas de Leishmaniosis canina se transmiten por la picadura del flebotomo, es cierto que se han descrito transmisiones directas, bien por contacto con secreciones inflamatorias, bien por transfusiones sanguíneas o transmisiones intrauterinas, pero estas vías de transmisión deben ser consideradas como excepcionales y no son importantes en la epidemiología de la Leishmaniosis que existe en España.
El vector: El
vector causante de la difusión de la enfermedad es una pequeña mosca hematófaga de 1 a
4 mm (Mosca de las arenas) perteneciente al género Phlebotomus, aunque vulgarmente se
considera una enfermedad transmitida por mosquitos. Es una mosca de fácil identificación
por su cuerpo velludo de coloración gris amarillenta y por mantener las alas erguidas
cuando se encuentra en reposo Su período de actividad en la península es desde Abril a Noviembre, y la máxima densidad de población suele ser durante la primera quincena de Julio y en Septiembre. Si el período estival es muy húmedo estos dos picos se suelen fundir entre sí con el resultado de un incremento de los efectivos de sus poblaciones. Sabemos que las hembras de mosquito con más cara de Leishmania son las de la última fase del ciclo anual pudiendo llegar a estar parasitadas 1 de cada 3. La proporción del Phlebotomo perniciosus parasitado en diferentes zonas del territorio español oscila entre 0,4% y el 4,6%. Su vida media es de unas cuatro semanas, sólo la hembra es hematófaga siendo la responsable de la difusión de la leishmaniosis ya que el macho se alimenta de plantas. Inmediatamente después del acoplamiento, tras la eclosión de los adultos, las hembras inician su actividad de búsqueda alimenticia con la finalidad de poder llevar con éxito un ciclo de puesta, las especies de phlebotomus en España presentan varios ciclos, lo cual les obliga a tener que alimentarse rápidamente. Al cabo de una semana de la primera ingurgitación sanguínea la hembra inicia la oviposición de 40 a 1200 huevos, sólo en lugares donde la humedad sea del 100%. el ciclo embrionario, larval y pulpal tiene una duración aproximada de 2 meses, pudiéndose acelerar si las condiciones climáticas son favorables. Texto: José Luís Pazos Boluda Fotorafías: Centro Veterinario JG Mutxamel-Alicante-España http://www.vetjg.com
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