Diapositiva1.GIF (7843 bytes)

Huellas de perro.jpg (12614 bytes)  Ehrlichiosis canina  Huellas de perro.jpg (12614 bytes)

    La ehrlichiosis canina es una enfermedad infecciosa producida por los microorganismos llamados Rickettsias. Existen diferentes especies dentro de este grupo siendo Ehrlichia canis la principal responsable de los cuadros clínicos en el perro. Estos agentes son transmitidos por la picadura de garrapatas y en casos esporádicos, por transfusión de sangre.

ehrlichiosis_1.jpg (2603 bytes)   Básicamente existen tres presentaciones clínicas de ehrlichiosis canina. Éstas se diferencian porque las especies causantes tienen afinidad variable por distintos tipos de células sanguíneas. Las principales son :

   -Ehrlichiosis monocítica: afecta a células sanguíneas mononucleares produciendo un descenso en el número de todas ellas. Las especies productoras de este proceso (entre ellas E. canis) son las responsables de los cuadros clínicos más importantes y típìcos de la enfermedad.

   -Ehrlichiosis granulocítica: afecta principalmente a los neutrófilos y los signos clínicos son cojera, inflamación de varias articulaciones y fiebre.

   -Trombocitopenia cíclica: sin signos clínicos evidentes, únicamente se encuentra descenso en el número de plaquetas.

   Nos centraremos en la E. canis y en los signos clínicos que manifiestan los perros infectados por la misma.

 

   Signos clínicos

   La gravedad y presentación de los signos clínicos dependen del propio sistema inmunitario de cada animal y de la virulencia del agente infeccioso. Éste se multiplica en células mononucleares circulantes y en células de defensa del hígado y bazo (sistema fagocítico mononuclear). De estas células puede transportarse a otros órganos como pulmones, meninges, riñones... Del tipo de lesión y localización en los diferentes órganos y sistemas derivan los signos clínicos que manifiesta el animal infectado.

   Una vez la garrapata transmite la infección al perro, el período de incubación puede variar de 8 a 20 días. Tras éste, el animal puede pasar por tres fases clínica consecutivas.

   En la primera fase (fase aguda) los animales demuestran pérdida de apetito, apatía, pérdida de peso, aumento del tamaño de los ganglios (linfadenopatía), aumento del tamaño del hígado y/o bazo, tendencia a hemorragias, signos neurológicos (como temblores o síntomas derivados de la presencia de Ehrlichia en las meninges), diferentes grados de dolor más o menos localizado, dificultad respiratoria (disnea). Esta fase aguda suele resolver en 1-2 semanas aún sin tratamiento, cuando los síntomas son leves incluso puede pasar completamente desapercibida.

   La segunda fase tiene lugar 6-9 meses después de la infección. En esta fase únicamente se aprecia alteraciones en la analítica (principalmente disminución en el número de plaquetas, y en el resto de células sanguíneas).

   Si el sistema inmune es inefectivo, el animal entrará en una tercera fase (fase crónica), desarrollándose antes o después una serie de signos clínicos que en algún caso pueden comprometer gravemente la vida del paciente. Los principales son los descritos en la fase aguda como hemorragias, distintos grados de anemia, adelgazamiento, debilidad, alteraciones neurológicas, infecciones bacterianas por la inmunodepresión que se produce....

 

   Diagnóstico

   La mayoría de las veces, los síntomas son completamente inespecíficos, por lo que el establecimiento del diagnóstico se basa en la detección del microorganismo por alguno de los siguientes métodos:

   -Detección de la Ehrlichia por microscopía a partir de una extensión de sangre; es realmente difícil visualizarlasehrlichiosis_2.jpg (6481 bytes), y por tanto hay muchos falsos negativos.

   -Detección de anticuerpos frente Ehrlichia en sangre (serología). Buscamos anticuerpos frente Ehrlichia canis . Es la prueba más usada, por ser fácil de realizar y relativamente barata. Pero estos test no diferencian entre algunas especies, pudiendo haber por lo tanto reacciones cruzadas (el resultado es positivo, pero en realidad estos anticuerpos se han producido frente a una Ehrlichia menos patógena que E. canis). Del mismo modo puede ser que la Ehrlichia causante del cuadro clínico sea otra diferente de E. canis, y que el test no lo detecte. Se debe considerar que en nuestra área el agente más frecuente es E. canis y por lo tanto se asume el riesgo de error que supone usar esta prueba.

   -Técnicas moleculares (PCR). Consiste en la detección del ADN del agente en cuestión. Es útil para determinar qué especie de Ehrlichia es la implicada. No es una prueba de primera elección, ya que es cara y no todos los laboratorios la realizan.

   La analítica sanguínea nos proporciona también una ayuda para el diagnóstico.En el hemograma (recuento de células sanguíneas) se puede detectar distintos grados de trombocitopénias (descenso del número de plaquetas), incluso pancitopenia (descenso de todas las células circulantes).El proteinograma (estudio de las proteínas) también suele ser indicativo. Generalmente se encuentra un aumento de algunos tipos de inmunoglobulinas (elevadas como respuesta a la infección).

   Conviene destacar que hay otras enfermedades que pueden causar las mismas alteraciones y por ello habrá que realizar pruebas más específicas para descartarlas. En la zona en que vivimos es muy importante descartar la presencia de leishmaniosis canina (enfermedad infecciosa transmitida por la picadura de un mosquito).

 

   Tratamiento

   Según los signos clínicos que presente el paciente, habrá que realizar tratamiento sintomático. Por ejemplo, si hay anemia por destrucción de los glóbulos rojos (hemólisis) se trata este problema (inmunosupresores y otros medicamentos) acompañando o no de transfusión de sangre. Si la función renal se ve alterada, tendremos que realizar tratamiento sintomático para tratar de mejorarla. Se administran antibióticos si existen infecciones bacterianas concomitantes.

   Frente a Ehrlichia se usan antibióticos orales (tetraciclinas) combinadas o no con antiprotozoarios (imidocarb). De las tetraciclinas, la más usada es la doxiciclina, administrada dos veces al día en comprimidos orales. La duración mínima del tratamiento será de tres semanas y realizaremos controles hematológicos antes de suspenderlo.

   El imidocarb lo administra el veterinario en dos inyecciones separadas por un intervalo de 15 días.

   Después del tratamiento los signos clínicos desaparecen, sin embargo los títulos de anticuerpos no se negativizarán hasta los 6-9 meses (los no tratados seguirán siendo positivos). Algunos animales pueden mantener títulos altos incluso años después. La infección por Ehrlichia no produce inmunidad persistente, es decir, puede haber reinfección.

 

  Pronóstico

   El pronóstico es generalmente bueno. Se observa una mejoría tras 24-48 horas de tratamiento. En animales con infección crónica, el pronóstico puede ser fatal si existen hemorragias masivas o infecciones concomitantes.

   Resumen

   La ehrlichiosis canina es una enfermedad frecuente en nuestra zona. Es transmitida fundamentalmente por garrapatas. Los síntomas son inespecíficos. Si la analítica es insuficiente para confirmar la sospecha clínica, lo más adecuado es comenzar el tratamiento y evaluar la evolución.La mayoría de los perros se recuperan tras un tratamiento adecuado, desapareciendo los signos clínicos de forma definitiva.

                                                                                                                Loli Tabar (veterinaria)

                                                                                                                Fuente: e-animales.com

Huellas de perro.jpg (12614 bytes)

separador_SB.gif (3307 bytes)encasay.htm_txt_AN00853_.gif (3717 bytes)

 

1