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Asociación de Ayuda a la Creatividad, el Talento y la Superdotación
 
       
  
  
 

“SUPERDOTADOS
FRENTE AL DIVÁN”


Manuel Martínez Sánchez

Psicólogo Clínico


Vamos a continuación a comentar los aspectos más sobresalientes que se ven en la clínica con superdotados desde nuestra experiencia y la de otros colegas que se dedican a trabajar en este área.

Señalar primeramente que un alto C.I. muestra una alta capacidad de aprendizaje y razonamiento, que ello puede ayudar tal vez en la vida escolar pero el éxito en la vida requiere otros integrantes y no necesariamente un alto C.I.

Recordar que la superdotación es una etiqueta de clasificación social, de clasificación psicológica y un mito: los mitos no están adaptados a las personas. Actualmente el mito del superdotado encarna un ideal de computadora humana. Sobre las personas llamadas a ser héroes (mentales en este caso) siempre se ejerce una violencia cuyo resultado es el que a veces vemos en consulta.

Vamos a hablar de forma general, de modo que espero no queden defraudados si muchos de ustedes no ven reflejado su particular caso.


QUÉ ES LO QUE SIENTEN LOS PADRES CUANDO RECIBEN LA NOTICIA DE UN HIJO SUPERDOTADO.

De un lado aparece la pregunta ¿por qué mi hijo es diferente?. De otro lado se disparan las fantasías de tener alguien muy valioso en la familia “tener un hijo talentoso es tener un seguro de vida para el mismo”, este hijo va a llegar lo alto que los padres no han podido llegar.

Lo opuesto a ser superdotado o talentoso es sentirse tonto, si hacemos repaso en diversos momentos a lo largo de nuestra vida, todos nos hemos sentido profundamente desmoralizados al comprobarnos carentes de astucia, claridad mental o simplemente comportándonos como verdaderos tontos. Por eso cuando en casa se anuncia que nuestro retoño tiene alta capacidad es como si sintiéramos que “ha llegado un príncipe a casa”.

Deslumbrados por esta estrella a veces olvidamos que es un niño y que necesita de sus padres como cualquier otro niño.

A continuación vamos a ir describiendo desde una perspectiva evolutiva los conflictos o situaciones delicadas que pueden ir presentándose en la vida de este niño talentoso y cuya no buena resolución de estos conflictos puede abrir las puertas a una consulta psicológica.


1.-  DETECCIÓN Y ASUNCIÓN DE LA DIFERENCIA (0-3 años).

De pronto observamos que nuestro niñito manipula los objetos con sus manos de manera muy precisa, que posee una memoria nada fugaz, que entiende todo lo que se le dice, que se explica con más propiedad que otros niños de su edad, incluso con expresiones de adulto, etc. además muy pronto comienza a tener claro exactamente aquello que le apetece y aquello que no le apetece.

Esta diferencia la notan los padres, los compañeros de juegos o de guardería, los cuidadores y él mismo: se aburre a veces con sus compañeros o las tareas que entretienen a sus amigos a él le parecen lentas. Le encanta tratar con niños mayores que él, ....

Es el momento de explicarle que cada uno es diferente y que hay niños como él, que a cada uno le gustan las cosas de una manera y que todos somos diferentes, y que este hecho no es bueno ni malo.


2.- LA TORTURA DE LAS PREGUNTAS Y DE LOS “PORQUÉS” (2-4 años).

Cuando el niño o la niña se lanzan a hacer preguntas sentimos los padres una mezcla de ignorancia e impotencia, no hay biblioteca ni profesor de universidad que pueda responder a todos los interrogantes sin estar agotado. Es nuestra labor la de satisfacer la curiosidad por saber de nuestros pequeños, pero debemos tratar de incentivar su independencia en el sentido de enseñarle a cómo buscar otras fuentes que no siempre seamos nosotros.

Un caso es ayudarle en su crecimiento intelectual y otra cosa es permitir una tortura desmedida de preguntas sin fin, tenemos que enseñarle sin vergüenza las cosas que no sabemos, y también enseñarle que hay momentos no adecuados para hacer preguntas y que no siempre se le puede responder cuando nos demanda atención.

Este afán de conocimiento tiene que ir equilibrado por un clima psicológico de suficiente sosiego y suficiente valoración de otras cosas que no pasen por lo puramente intelectual.


3.- LA MANIPULACIÓN DEL PEQUEÑO DICTADOR (4 años en adelante).

Como decíamos anteriormente cuando no hay equilibrio entre el peso de la información que recibe y el peso de las relaciones afectivas, el niño puede hacer girar la vida familiar alrededor suyo.

El tener un sabio enano en casa a veces divierte a padres y familiares, pero el niño acaba pasando una factura importante. Aprende cuáles son las debilidades de cada uno de los miembros de la familia, los puntos débiles de cada cual y ejerce de manera específica en cada uno de ellos o bien de seducción o bien de mal comportamiento o bien de reproche.


4.-  EMPOBRECIMIENTO DE LA VIDA FAMILIAR, DESEQUILIBRIO AFECTIVO EN EL HOGAR (A partir de los 6 años).

A partir de los 6 años descubrimos demanda de consulta en donde la estructura familiar se ha deformado y quien gobierna (o pelea por el poder) es un pequeño exhibicionista tirano “sabe-lo-todo”.

Lo que más impresiona es el aparente desapego afectivo de este niño, como si el cariño para él no tuviera valor.

Parece ser que lo único a lo que se dedica es a estar midiendo su poder sobre otros y que ésta actitud de ver quién es superior prevalece sobre el cariño y el calor afectivo.

El niño ha perdido el alma. Durante estos primeros años él ha ido interpretando que se le valoraba no tanto por él mismo, sino en cuanto persona que tenía algo especial; de manera que finalmente él se dedica a medir al resto de las personas con este rasero: tienen tanta inteligencia como él o son tontos.


5.-  LIDERAZGO EN EL COLEGIO (De 6 a 11 años).

A partir de los 6 ó 7 años hemos observado que el niño talentoso acaba aglutinando a su alrededor un grupo de amigos, aunque se sienta interiormente tímido o vergonzoso o con dificultad de comunicar las propias cosas internas.

Le va bien en el colegio sin esfuerzo, y también en el colegio se relaciona con otros. De sus padres y abuelos sólo escucha que si pusiera un poco de esfuerzo o continuidad podría hacer muchas más cosas de las que hace y rendir mil veces más.

Aparentemente según los padres es un poco vago (aunque éstos mismos padres comentan orgullosos a sus amigos las consecuciones de su hijo).

Si en esta época el niño se muestra asocial y poco integrado socialmente (“no es obligado llegar a líder para ser normal”) tenemos motivos para preocuparnos.


6.-  EL GRAN CRACK DE LA CRISIS ADOLESCENTE (12 a 16 años).

Los efectos perversos del etiquetado del superdotado comenzamos a observarlo con crudeza en estos momentos.

Hallamos baja tolerancia a la frustración, no se sabe perder. No se sabe ser el segundo.

Aparece baja influencia y bajo respeto a la autoridad.

Se trata de ocultar el miedo al rechazo por los chicos del otro sexo, la integración de los impulsos sexuales es refrenada.

El miedo al fracaso puede dificultar la elección clara de un camino vital y profesional.

La sobrevaloración abstracta de la idea adolescente “que uno lo sabe todo” impide muchas veces poder entablar un diálogo con él y recibir ayuda psicológica.


7.-   LA FANTASÍA DE “ALGÚN DÍA LLEGARÉ A SALVAR EL MUNDO” (17 a 25 años).

La salida en falso de la crisis adolescente es una parálisis infructuosa (no se estudia, se cambian de opciones, no hay esfuerzo mantenido...). Esta parálisis es acompañada por la fantasía de que el futuro nos aguarda para brindarnos fama y reconocimiento social.

En algún momento llegará a nuestra privilegiada cabeza una genial idea que ayudará a miles de personas (¡descubriremos que la tierra es redonda!).

Pero lo que más llama la atención es la contradicción de este futuro deslumbrante que nos aguarda y el poco esfuerzo, la poca dedicación y el bajo riesgo que se asume.

Al fin y al cabo siempre queda la solución de echar la culpa a la sociedad porque no da verdaderas oportunidades a gente como él.


8.- CÓMO SER ADULTO NORMAL Y NO MORIR EN EL INTENTO: ¿DE QUÉ ME VALIÓ CREERME SUPERIOR A LOS DEMÁS?

No es raro hallar en las publicaciones científicas que abordan tratamientos psicológicos en superdotados que una de las fobias más intensas de estos adultos es la palabra “normal”, siempre han vivido con el mito de ser diferentes y mejores.

Hay una resistencia a percibir que también les gustan cosas que a otros también, tener familia, el fútbol, tomar cañas y decir tonterías.

No todos los niños etiquetados de superdotados, de adultos llegan a puestos importantes, destacan o brillan. ¿Por qué?. (Esto lo dejamos para más adelante).


9.-   ¿HAY QUE CREAR UN TRATAMIENTO PSICOLÓGICO ESPECÍFICO PARA SUPERDOTADOS?

La respuesta es negativa.

La superdotación por sí misma no es un factor de morbilidad, como no lo es ser rubia, ser cojo o tener ojos azules.

Cuando viene alguien a consulta lo que habrá de aclarar si los problemas que nos trae son debidos a la malacrianza, a problemas neuróticos sin más o si se deben también a elementos conectados a un alto C.I.

A veces los pacientes se confunden y atribuyen todo su malestar sólo a esta última causa.

En la relación terapéutica con éstos la experiencia nos aconseja:

-         ser preciso y nada ambiguo en nuestras formulaciones

-         ser directo y franco

-         no compadecer ni idolatrar

-         no hacer de la sesión un “round” donde competir a ver quién es más listo de los dos.

-         tener bien resueltos nuestros problemas para que, como terapeutas, podamos dejar bien claro con simpatía y firmeza que quien viene a vernos es porque necesita ayuda y él la va a recibir de nosotros (no dejando ningún resquicio para que piense que él o ella es quien nos va a curar a nosotros).

-         si tratamos a un niño/niña incluir adecuadamente a los padres, de estos últimos depende en alto porcentaje el éxito.

 

 

Lucía Galguera y Rubén Ruíz Sede, ven a vernos a: C/ Puerto de Velate 4, local, Madrid (España) Sede social: C/ Antonio Arias 11, 7º B, Madrid (España) Teléfono: [+34] 626.53.58.21

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