Es un formato de sonido
digital comprimido. El nombre procede de MPEG-1 Layer
3, y no de MPEG-3, como puede dar a entender. La idea original surgió en el
Instituto Fraunhofer, en Alemania. Posteriormente ha
evolucionado por diferentes caminos (el del propio IF, Xing,
Blade, LAME...), pero teniendo siempre la misma base,
aunque las diferencias en cuanto a calidad en estos momentos ya son notables.
En principio se desarrolló para acompañar al compresor de vídeo MPEG-1 (sí, ya
tiene unos cuantos años), pero como ha demostrado el tiempo, resultó bastante
mejor la parte de sonido que la de imagen. Su principal ventaja es que
partiendo de una fuente de sonido digital sin comprimir, consigue reducir el
tamaño de forma considerable, aunque a costa de perder parte de la información.
Cuanto más se reduce el tamaño, más información (y por tanto, calidad) se pierde.
Pero si se configura el codificador correcto de forma adecuada, se pueden
obtener archivos unas 10 veces más pequeños que el original, sin que practicamente se pueda apreciar la diferencia (aunque este
punto queda abierto para los que tienen un oido más fino
que el mio).
Con
esto, más o menos, quedan hechas las presentaciones.
Es
fácil. Sólo necesitas:
-
Algo que se pueda oir (preferiblemente música).
- Un
ordenador medianamente rápido (preferiblemente más rápido que un 386, y mejor
si tiene disco duro, lector de CD-ROM, tarjeta de sonido y unos altavoces).
-
Los programas adecuados (que se mencionarán en otro punto, tranquilos).
-
Ser humano o compatible. J
CODEC
es una abreviación de COdificador-DECodificador, lo cual ya nos indica sus funciones. En
el caso del MP3, se ocupa de procesar el sonido, aplicando varios métodos de
compresión para reducir el tamaño necesario para su almacenamiento, y a la
inversa, de reconstruir el sonido a partir de la información codificada. Los codecs pueden encontrarse en forma de archivo ejecutable,
de DLL, o de manera menos frecuente, incorporados en el código de otro
programa. El formato DLL permite que un mismo codec
pueda ser utilizado facilmente por programas
diferentes, mientras que el formato ejecutable suele ser más flexible en cuanto
a la configuración, aunque es más complejo de utilizar.
Esta
palabra tan complicada se refiere a la principal técnica de compresión
que utiliza el MP3 (aunque no es la única), que consiste simplemente en
eliminar la información (sonido, en este caso) que, en teoría, no es capaz de
percibir el oido humano. Digo "en teoría"
porque, según el ratio de compresión que se aplique, esa pérdida puede ser más
o menos apreciable, de ahí que algunos archivos no suenen todo lo bien que
sería de desear. Los diferentes codec tampoco emplean
de la misma forma los principios psicoacústicos, por
lo que la calidad que consiguen no será la misma.
Evidentemente. Lo ideal es partir de un CD original. Las fuentes
analógicas, como los discos de vinilo o las cintas, presentan por sí mismas una
menor calidad, por mucho que las "digitalicemos" o las
"mejoremos" con algunos programas. Los CDs
grabados pueden contener errores (que terminarán siendo ruidos al reproducirlos),
y normalmente no sabemos a partir de qué origen se han grabado (quizá de
archivos MP3 codificados previamente). Volver a codificar un archivo de música
ya comprimida, en el mismo o en otro formato, también es un error, ya que
siempre se pierde calidad.
|
¿INFLUYEN LOS PROGRAMAS QUE USEMOS PARA
EXTRAER Y CODIFICAR EN LA CALIDAD DEL MP3? |
También
parece evidente, tanto que este punto no debería estar aquí. Pero mucha gente
no lo tiene en cuenta, sin que se sepan muy bien los motivos.
|
¿INFLUYE LA CALIDAD DE LOS
REPRODUCTORES EN LA CALIDAD DEL MP3? |
Para
escucharlo, ya conocéis la respuesta, ¿no? J. Para tenerlo guardado
en el disco duro o en un CD, pues no. Bromas aparte, y en teoría, todos los
decodificadores deberían conseguir el mismo sonido a partir de un
archivo MP3. Pero lamentablemente esto no es así, generalmente porque no
se ajustan de forma estricta al estándar MP3. Las mejores explicaciones sobre
este tema las podeis encontrar aquí.
|
¿INFLUYE LA CALIDAD DE LA TARJETA DE
SONIDO Y DE LOS ALTAVOCES EN LA CALIDAD DEL MP3? |
Bueno,
creo que ya sabeis por dónde van los tiros, no
seguiremos en esta línea. Pero que nadie diga "es que los MP3 no suenan
bien" cuando tiene una Sound Blaster
16 (¡qué tiempos aquellos!) y unos altavoces TurboPowerSound
de 800 W que le han costado 18 €uros.
Propongo
clasificarlos en varias categorías:
A) EXTRACTORES
(o Rippers, pero me gusta más en español). Se ocupan
de "extraer" la información del CD audio, con la ventaja de que lo
hacen directamente en formato digital, sin conversiones.
-Recomendables:
CDex, EAC, CD'n'Go,
Easy CD-DA Extractor... Hay alguno más,
pero con estos tenemos de sobra para elegir.
-No
recomendables: Casi todos los demás.
B) CODIFICADORES
(o Encoders). Son los que hacen la "magia"
de comprimir la música, con mayor o menor acierto. Aquí voy a ser rotundo:
-Recomendables:
LAME.
-No
recomendables: Todos los demás (en mi opinión, pero como siempre, cada
cual es libre de usar el que mejor le parezca).
LAME suele utilizarse
como parte de otro programa que proporciona la interfaz gráfica, y mira qué
casualidad, podemos hacerlo con cualquiera de los extractores que se han
mencionado antes.
C) REPRODUCTORES.
Sobran las explicaciones.
-Recomendables: Winamp, Winamp, Winamp,
Sonique... (¿para
qué complicarnos?)
-No
recomendables: Casi todos los que aparecen como alternativa a Winamp. ¿El motivo?: Que suelen utilizar decodificadores
que no hacen su trabajo todo lo bien que sería de desear. Este “defecto” es más
perdonable cuando el reproductor permite el uso de plugins,
ya que tenemos la posibilidad de sustituir el original por otro de mejor
calidad.
En
este punto hay aclarar una cosa. El decodificador de MP3 que incluye Winamp por defecto no es malo... pero los hay mejores. Por
los resultados que se obtienen, sugiero usar MAD
en este caso, aunque hay otras alternativas (que yo no uso, y como no las
conozco en profundidad, no hablo de ellas), aunque de todas maneras, el
descodificador de Nullsoft tampoco va a "estropearnos"
la música.
Es
el número de bits que se utilizan para codificar un segundo de sonido,
si hablamos de MP3. Se mide en Kbps (kilobits por segundo).
Como suele haber confusión,
vamos a poner un ejemplo. Si tenemos un MP3 de 4 minutos codificado a 128 Kbps:
-Un
segundo ocupa: 128 Kbits x (1 Byte/8
bits)= 16 KBytes.
-La canción completa: 16
KBytes/segundo x (4 minutos x 60 segundos/1 minuto)=
3840 KBytes= 3,75 MBytes.
Las
fórmulas podrían ser más correctas, pero esto no es una tésis
matemática y creo que son suficientes para entendernos.
Son
diferentes métodos de codificación. CBR significa "Constant BitRate", VBR
"Variable BitRate" y ABR "Average BitRate". Es fácil deducir que si se utiliza CBR, el bitrate permanece fijo, y si se utiliza VBR, el bitrate va cambiando. ABR puede considerarse una variante
de VBR en la que el objetivo es conseguir un tamaño final determinado, ya que
podemos fijar el bitrate medio a utilizar (aunque
nunca será tan exacto como CBR).
La gran ventaja de VBR
es que utiliza más bits cuando el fragmento a codificar es más complejo, y
menos cuando hay silencios o es más sencillo, de manera que conseguiremos la
mayor calidad utilizando el mínimo espacio posible. Si el tamaño final no es el
factor decisivo, es la opción más recomendable.
|
¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE STEREO,
STEREO DUAL Y JOINT-STEREO? |
La
diferencia entre Stereo Dual y el estereo
normal es que en el primero se divide el total de bits entre dos y se asigna a
cada canal la mitad. En el normal un canal puede recibir una mayor cantidad de
bits (quitándoselos al otro y sin sobrepasar el límite marcado) si la
complejidad en ese momento lo requiere. Por ejemplo:
-A
128 Kbps en dual estereo:
64 Kbps para cada canal, siempre.
-A
128 Kbps en estereo normal:
en ocasiones el canal izquierdo tendrá 60 y el derecho 68kpbs, en otras 55 y
73kpbs...
Los
sistemas Stereo y Joint Stereo están pensados para reproducir sonido por dos
canales diferentes, es decir, a través de dos altavoces, así que el resultado
final, lo que oiremos nosotros, será el mismo. Si empleamos más altavoces,
solamente estaremos escuchando "información redundante", por decirlo
de alguna manera, de forma que estamos ante algo diferente de Dolby Surround, Dolby Digital, AC3 y demás sistemas multicanal,
que emplean 3, 4, 5 o más canales de sonido independientes.
La
diferencia entre ellos está en el sistema empleado para codificar la
información, sonido en este caso:
-En
el Stereo cada canal se codifica de manera
independiente, es decir, el archivo va a contener la información del canal
izquierdo y el canal derecho por separado.
-El Joint Stereo es un sistema
bastante más inteligente; lo que hace es comparar lo que va a sonar por ambos
canales, y guardar por un lado lo que es idéntico y por otro las diferencias.
De esta forma, la información "repetida" para los dos canales
solamente se guarda una vez, con el consiguiente ahorro de espacio en el
archivo resultante (siempre que no haya grandes diferencias entre canales, en
cuyo caso tendríamos un tamaño final similar al Stereo
normal).
Teniendo
en cuenta que la calidad final va a ser muy similar, y que con Joint-Stereo se puede conseguir
una disminución de tamaño, creo que está claro que hay una ventaja en emplear
esta opción, y la veo como la más recomendable a efectos prácticos.
Para
conseguir que todas las canciones suenen aproximadamente al mismo volumen,
aunque las fuentes sean diferentes.
Otra
consecuencia beneficiosa de la normalización es que puede evitar que se
produzca el efecto de clipping, que al reproducir
genera una distorsión en el sonido debida a que la señal es tan fuerte que
excede la amplitud máxima representable.
Lo
más aconsejable es hacer este proceso directamente en el momento de extraer
archivos de un CD Audio, pero en el caso de que se necesite hacer
posteriormente hay que fijarse en que el programa que utilicemos no introduzca
pérdidas de calidad. Para ello tiene que ser capaz de trabajar sobre el archivo
MP3 sin realizar conversiones. Dos programas aconsejables para hacer este
trabajo son MP3Gain y MP3Trim.
|
¿QUE PASA A LA HORA DE DESCOMPRIMIR?
¿CÓMO CONVIERTO UN MP3 EN UN WAV? |
Pues
no pasa nada raro, simplemente que utilizando un CODEC MP3, se intenta "reconstruir"
la información (música) original. La palabra "intentar" ya da a
entender que el resultado no va a ser igual al original, puesto que uno
de los sistemas de compresión del MP3 elimina parte de la información, y ese
contenido no se recupera (aunque dependiendo de la calidad del codec será más o menos fiel). Logicamente,
si el MP3 ya es defectuoso, el WAV no va a ser mejor.
El
proceso de "reconvertir" en WAV puede hacerse de varias formas:
Utilizando los propios extractores (CDex, EAC, CD'n'Go...), utilizando el plugin
"Disk writer" que incorpora Winamp...
Como
nos pueden aparecer diferentes opciones para realizar la conversión, hay que
recordar que la calidad CD audio corresponde a 44.100 Hz,
16 Bits, estéreo.
Si.
Casi todos los programas de grabación actuales (Nero,
Feurio, Easy CD) pueden
hacerlo directamente, simplemente seleccionando la opción “CD Audio” y
arrastrando los archivos a la ventana correspondiente. También se pueden
convertir primero en WAV para luego grabarlos.
Pero
si lo que pretendemos es conseguir la máxima calidad posible a partir de los
MP3, hay que ser cuidadosos en este proceso. Lo ideal es elegir programas que
nos permitan seleccionar el codec que consideremos
más adecuado. Feurio es un buen ejemplo si queremos
hacer la grabación directamente (sin convertir antes a WAV), aunque si no nos
queremos complicar demasiado, el codec incluido en Nero (procedente del Fraunhofer)
también tiene suficiente calidad.
|
¿CUÁL ES EL MEJOR CODEC MP3 PARA
COMPRIMIR MÚSICA? ¿CUÁL ES SU MEJOR CONFIGURACIÓN? |
La
primera pregunta es fácil de responder: LAME. En muchas pruebas
diferentes, hechas de forma independiente y con medios que probablemente
ninguno de nosotros llegue a tener nunca, LAME es considerado una y otra vez
como el mejor codec. Y como no existe ninguna
motivación comercial, puesto que es software de libre distribución, podemos dar total validez a esas pruebas. El codec Fraunhofer y alguna de sus
"versiones" podrían ser válidas en determinadas circunstancias,
pero... ¿necesitamos utilizar un codec comercial o
pirata disponiendo de un sustituto legal y gratuito?.
Creo que no (y a partir de aquí, lo que haga cada uno, es cosa suya). Para mí, codec MP3 = LAME.
La
segunda pregunta es mucho más difícil de responder. No hay una
configuración que sea perfecta para todo (porque si no, sobrarían las
opciones modificables y todo sería mucho más fácil) J . Pero sí hay unas opciones
recomendables en general, que podemos establecer teniendo la seguridad de
que el resultado será de buena calidad. Tengo que reconocer que yo apenas las
cambio, pero como en este caso (y en muchos otros) no hay verdades absolutas,
cada uno tiene que ir probando hasta establecer la que se ajuste mejor a sus
preferencias (o a su oido).
Lo primero que debemos
tener claro es que, en un archivo MP3, tamaño y calidad son términos
contrapuestos. Tenemos que buscar un término medio práctico. Ese término
lo sitúo entre los 128 y los 192 Kbps (algunos dirán
que es demasiado bajo... intentaré justificar mi opinión). En principio, los
más puristas establecían la calidad CD en los 256 kbps
CBR. Es decir, que utilizando ese bitrate, el sonido
del CD y el del archivo MP3 eran absolutamente indistinguibles. Pero, en este
momento, LAME ya está muy desarrollado. Utiliza las técnicas más avanzadas, y
consigue hacer perfectamente cosas que otros codecs
no son capaces de resolver de forma adecuada (VBR, Joint-Stereo), lo que le permite mejorar la calidad y reducir el
tamaño.
En r3mix.net,
después de las correspondientes pruebas, han establecido una configuración
"ideal" basada en criterios de calidad. Esta configuración
está tan aceptada, que en las últimas versiones de CDex,
y de otros programas, ya se incluye como una de las configuraciones preestablecidas.
Pero cuidado: esto no quiere decir que esta sea la única opción,
ni que siempre vaya a conseguir la máxima calidad posible. Otra cosa es
que usando esta opción nuestro oido pueda diferenciar
los resultados del CD audio original, y aquí es donde está el "truco"
de la compresión MP3.
Después de haber
utilizado esta configuración, he observado que, aunque hay variaciones
importantes, la media de los archivos está en unos 170-175 kbps,
y que raramente pasan de esos 192 Kbps que mencionaba
antes, de manera que considero que superar ese bitrate
no mejorará apenas la calidad, pero sí va a incrementar notablemente el tamaño.
Aunque repito, siempre habrá alguien a quien este bitrate
le parezca insuficiente, y utilizará incluso 320 Kbps,
que es el máximo soportado por LAME.
La
segunda parte es tener en cuenta el equipo de que disponemos. Si los MP3 no van
a sonar a través de una tarjeta, un amplificador y unos altavoces de muy
buena calidad, se puede ajustar todavía un poco más el bitrate
sin notar practicamente variación en la calidad. Los 160
Kbps de media me parecen una cantidad muy
razonable, y así es como yo codifico normalmente mis CDs.
Y puedo decir que no suenan nada mal. Si alguien es capaz de hacer una prueba
"a ciegas" y diferenciar entre varios archivos codificados
(correctamente) a 160 y 192 Kbps, realmente hay que
felicitarlo por su oido.
Por último, si
consideramos como factor decisivo el tamaño, podríamos bajar hasta los 128 Kbps, pero teniendo en cuenta que la calidad ya puede estar
demasiado comprometida. Resumiendo:
Configuración
que me parece más adecuada a efectos prácticos, y buscando una calidad alta
(unos 192 Kbps):
-Joint-Stereo -> Consigue reducir el tamaño final sin perder calidad. En algunas ocasiones, en las que haya mucha variación entre canales y con bitrates altos, podría configurarse como Stereo.
-VBR
MTRH Calidad 1 o R3Mix Preset
-> Cambia el bitrrate en función de las necesidades
de cada momento, mejorando la calidad sin aumentar el tamaño respecto a CBR
(normalmente).
-Bitrate mínimo 64 Kbps -> Para
que comprima al máximo silencios y fragmentos muy sencillos.
-Bitrate máximo 256 Kbps ->
Para que tenga margen para mejorar la calidad en fragmentos complicados.
Opciones
alternativas para reducir el tamaño sin perdida
excesiva de calidad (unos 160 Kbps):
A)
Partiendo de la configuración anterior con Joint-Stereo, bajar la calidad del VBR a 3 o 4. O bien:
B)
Cambiar VBR por ABR y establecer 160 Kbps -> el
tamaño resultante será más exacto.
Opción
para ajustar al máximo el tamaño (unos 128 Kbps):
-Joint-Stereo siempre.
-Bitrate mínimo 56 Kbps.
-Bitrate máximo 224 Kbps.
A)
VBR MTRH Calidad 5 o 6. O bien:
B)
ABR a 136 Kbps (suele quedar en 128).
Podemos
entenderlo como uno de los fragmentos en que se divide la información
dentro del archivo MP3. Partiendo de una frecuencia de muestreo de 44.100 Hz (calidad CD Audio), en cada frame
del archivo MP3 se incluirán 1.152 muestras, de manera que para un segundo de
sonido son necesarios 38,3 frames. O dicho de otra
forma, cada frame se reproduce durante
aproximadamente 0,026 segundos.
En
este punto debemos tener en cuenta la diferencia entre “frames
MP3” y “frames CD Audio”, o sectores. Esto es
interesante porque los extractores, en ocasiones, también usan el término “frames” para referirse a la unidad mínima de lectura que
pueden utilizar. En este último caso, 75 frames
(sectores) equivalen a 1 segundo.
Es
un método de protección de errores. Dicho de forma sencilla, a cada frame se le añade un código (que en la práctica será
siempre único) gracias al que se puede comprobar su integridad utilizando muy
poco espacio. Aquí debemos puntualizar algo:
Si comprimimos usando
CBR la misma canción con CRC y sin CRC, el resultado final ocupará el mismo
espacio, luego el ancho de banda que se emplea para la corrección de errores se
resta del que se destinaba al sonido (y por lo tanto la calidad disminuirá un
poco si se utiliza CRC).
Sin embargo, si usamos
VBR, los tamaños serán diferentes, siendo mayor, lógicamente, el que incluye
CRC. En este caso, por las características del método, el codec
puede mantener la calidad, pero eso sí, a costa de aumentar ligeramente el
tamaño.
Veamos
un poco de teoría para los que estén preocupados por la pérdida de calidad, o
por el aumento de tamaño:
Si
para CRC se emplean 16 bits en cada frame
Y un
segundo = 38,3 frames
=>16
bits x 38,3 frames = 612,8 bits/segundo x 60 segundos
= 36.768 bits/minuto = 4,49 KBytes/minuto,
aproximadamente.
Es
decir, que en una canción que dure unos cuatro minutos estaremos dedicando unos
18 KBytes a la seguridad... no es demasiado (a no ser
que utilicemos un bitrate muy bajo).
Además,
si utilizamos VBR y Joint-Stereo,
suceden cosas curiosas con estas cifras, es decir, que NO habrá un aumento
exacto en el tamaño final de x KBytes (siguiendo las
anteriores operaciones), sino que esto es muy variable. Veamos como ejemplo la
canción de 204,5 segundos, es decir, 7.832 frames,
que he usado para mis "pruebas":
-Con
CRC: 5.059.303 Bytes
-Sin
CRC: 5.051.218 Bytes
Por
lo tanto, podríamos suponer que lo que se dedica a CRC son los 8.085 bytes que hay de diferencia (lo digo con mucha precaución
porque la V de VBR viene de VARIABLE, así que no sabemos exactamente qué habrá
hecho el codec). Pero intentemos comprobar si se
corresponde son los teóricos 16 bits por frame:
8.085 Bytes x 8 = 64.680
bits/7.832 frames = 8,26 bits
Pues no. Entonces lo más probable es que el propio codec haya reducido levemente el bitrate
al introducir CRC. Este hecho aún no lo tengo muy claro yo mismo ¿?, pero, en
definitiva, teniendo en cuenta que la pérdida de calidad será inapreciable, y
el aumento de tamaño mínimo, creo que es recomendable seleccionar la casilla
CRC.
Es
un formato compatible con MP3 que añade nuevas técnicas de compresión
aún más complejas, alcanzando niveles casi incomprensibles para todos los que
no tengan un doctorado en física (entre los que me incluyo) J. La novedad se llama Spectral
Band Replication (SBR),
un sistema que permite "reconstruir" las altas frecuencias gracias a
que durante la codificación se guarda información para hacerlo, empleando para
ello muy poco espacio. El problema es que este sistema conseguirá una
aproximación al original que puede ser poco fiel, ya que el decodificador
completa las altas frecuencias “inventando” información de forma bastante
subjetiva. Codificando a bitrates bajos (<128 Kbps), parece que mejora la calidad del MP3
"normal", pero a bitrates más altos
(>160 Kbps) la diferencia no es notable. Como es
un formato relativamente nuevo, seguramente evolucionará a mejor, pero de
momento no parece que sea tan bueno como para imponerse a lo que es un estándar
establecido.
Por
último, no os hagáis demasiadas ilusiones. Se ha dicho que MP3 Pro a 64 Kbps consigue la misma calidad que MP3 a 128 Kbps. De momento, no es así. Dejémoslo en 96 o, como
mucho, 112 Kbps. La mejora en cuanto al tamaño no es
despreciable, pero hay alternativas más recomendables.
Interesante
pregunta. Pues sí, los hay. Por mencionar algunos, OGG Vorbis,
MPC, AAC, MP3 Pro, WMA, VQF... En teoría, son mejores que MP3 porque consiguen
reducir aún más el tamaño de los archivos, manteniendo la calidad del sonido.
El problema para ellos está en que, ahora mismo, MP3 es un formato sólido, muy
desarrollado y totalmente establecido. La gente lo utiliza, los fabricantes
venden reproductores que lo utilizan, los programas de grabación y de edición
son compatibles con él...
Hay
muchas cuestiones por resolver, antes de que un nuevo formato sea capaz de
establecerse como estándar. Algunas alternativas son todavía demasiado
inmaduras. Otras incluyen tecnologías por las que habrá que pagar derechos. La
mayoría no son capaces de marcar una diferencia clara, que decida a realizar el
cambio... Lo más probable es que durante un tiempo deje de haber un formato universal
y coexistan varios, hasta que se empiece a imponer un nuevo estándar, al igual
que está ocurriendo actualmente en el terreno del vídeo digital.
Hagamos un pequeño
repaso (incluyendo algunas opiniones personales):
- MP3:
No queda mucho por decir de este formato. Todavía le queda empuje para seguir
durante un tiempo en lo más alto, sobrevivirá a algunos de sus sucesores, y
después todavía seguirá compartiendo espacio con los que queden.
- OGG
Vorbis (archivos con extensión .ogg): destaca por su alta calidad y por ser un formato
abierto. Se ha desarrollado a partir de cero, sin utilizar tecnologías previas
sometidas a pago de derechos, de manera que cualquiera puede utilizarlo de
forma gratuita, y sus especificaciones y código son de dominio público.
Al
ser un formato nuevo (relativamente), cuenta con la ventaja de que sus
programadores ya conocían a la perfección lo bueno y lo malo de las técnicas de
compresión anteriores. También cuenta con un gran respaldo por parte de usuarios
expertos, lo que ha permitido afinar al máximo su configuración y los modelos
de compresión psicoacústica.
Recientemente
ha alcanzado la versión 1.0, de manera que empieza a ser un formato maduro y
muy a tener en cuenta. Un detalle indicativo es que las últimas versiones de Winamp tienen seleccionado por defecto en su instalación un
descodificador de este formato. Probablemente, es el que merece un mayor apoyo
(y desde aquí se lo vamos a dar).
- MusePack
(anteriormente conocido como MPEGplus, archivos con
extensión .mp+ o .mpc): un formato
muy interesante por la altísima calidad que consigue, a costa de emplear bitrates elevados. Aunque puede parecer un pequeño paso
atrás (puede serlo en cuanto a compresión, pero no en cuanto a calidad), se basa
en las técnicas de compresión MP2, mejoradas con soporte VBR y Joint-Estéreo, y en un ajuste muy bueno de sus librerías psicoacústicas, al igual que en el caso de Vorbis, gracias a la colaboración de usuarios expertos.
Como inconvenientes,
decir que en un futuro próximo deberán pagarse derechos por su utilización, ya
que se emplean tecnologías propietarias ya existentes. Tampoco es tan
transparente como Vorbis a la hora de introducir
mejoras o de corregir errores, ya que no es un formato de código abierto, ni
alcanza los ratios de compresión del anterior. Pero su elevadísima calidad de
sonido hace que se le perdonen estos inconvenientes.
- WMA:
disfruta ya de cierta popularidad entre usuarios “normales” por su soporte
nativo bajo Windows, así como a nivel de reproductores hardware. Su uso es
gratuito, tiene detrás los enormes recursos de Microsoft para impulsarlo, e
incluye un sistema de control de derechos que cuenta con las simpatías de las
compañías discográficas. Sin embargo, el hermetismo del código y el círculo
cerrado de desarrolladores han hecho que la calidad de sonido se quede bastante
atrás respecto a otros formatos. En este caso, no se puede competir contra
miles de personas realizando pruebas que han permitido ir ajustando al máximo
la calidad de formatos como Vorbis. De momento puede
servir para conversaciones de voz a través de Internet, o para usuarios de
reproductores portátiles poco exigentes, que busquen un bitrate
reducido, pero no para conseguir sonido de alta calidad.
- MP3
Pro: tiene como punto fuerte su compatibilidad con los reproductores
existentes (refiriéndonos sobre todo al hardware), ya que puede aprovechar una
base establecida previamente. Sin embargo, tiene los mismos inconvenientes que
WMA, y aunque su calidad “musical” es mejor, hay que añadir que se debe pagar
por utilizarlo como codificador. Si las cosas siguen así, en poco tiempo habrá
desaparecido prácticamente (si no lo ha hecho ya).
- AAC,
VQF: formatos en teoría superiores a MP3 y a otros competidores, pero que
han quedado relegados a un uso minoritario. Ya tienen un tiempo de existencia y
no han conseguido imponerse, así que dudo que lo puedan hacer a partir de
ahora.
El
tiempo tendrá que aclarar un poco más las cosas.
|
http://privatewww.essex.ac.uk/%7Edjmrob/mp3decoders/contents.html |
En estas páginas se pueden encontrar los extractores, codecs, reproductores y comparativas en las que está basado este FAQ. Además, también incluyen otros enlaces y manuales que pueden ser de utilidad.
Si os parece que falta por mencionar algún punto interesante, o tenéis información y enlaces que pueden completar o modificar los que ya existen, o simplemente si queréis dar vuestra opinión, podéis enviar un correo para ir mejorando poco a poco este FAQ. También podéis ver una aplicación práctica de todo esto en el manual de CDex.
© Angel García Rodríguez,
2002