Suplemento ByN Ella.
Diario ABC
Sábado 2 de junio de 2001
Páginas 34 y 35

En 10 Puntos RIESGOS DE LA TELEFONÍA MÓVIL

Aunque no hay evidencias claras del riesgo que entrañan los móviles para nuestra salud, los científicos no las tienen todas consigo
Un estudio realizado en Dinamarca reveló que, aunque el uso del móvil no produce cáncer, está relacionado con enfermedades del sistema nervioso.

Texto: CARMEN GONZÁLEZ

Hoy en día no es posible decir que la exposición a radiofrecuencia,
aunque sea inferior a los valores permitidos, está desprovista de
efectos nocivos para la salud'. Asl concluía el informe Stewart, primer
estudio of icial europeo, encargado por el gobierno británico, para
investigar los efectos nocivos en la salud de las ondas
electromagnéticas emitidas por los móviles. Este estudio no fue muy
tranquilizador porque, aunque aseguraba que no habla evidencias
cientificas sobre el efecto nocivo de los móviles, recomendaba continuar
las investigaciones. A raiz del informe, el Ministerio de Sanidad
británico obligó a que los móviles vendidos en ese pais lleven una
advertencia en la que se indique la cantidad de radiaciones emitidas y
la cantidad máxima a la que conviene estar expuesto.

En España, un grupo de expertos elaboró para el Ministerio de Sanidad
el primer informe al respecto, el pasado mes de mayo. Tras él, el
Gobierno anunció la decisión de instar a los fabricantes de móviles a
informar en el etiquetado sobre sus potencias de emisión. Además,
aconsejó el uso racional de los móviles sobre todo por parte de los
niños y adolescentes. Francisco Vargas, subdirector general de Sanidad
Ambiental, recomendó a los padres «por bienestar y uso cortésN, no
comprar móviles a niños de menos de 10 años.

Por su parte, el premio nacional de Medio Ambiente Pedro Costa advertia
en las últimas Jornadas sobre Campos Electromagnéticos y Salud de la
necesidad de frenar la expansión de la telefonia móvil «aunque sólo sea
por el principio de precaución del que se suele hablar en la comunidad
cientifica».

# 1. Los móviles funcionan mediante Ia transmisión de ondas de
radiofrecuencia (RF) no ionizantes. Está demos trado que estas ondas, en
niveles muy altos de emisión, pueden ser perjudiciales debido al
calentamiento que producen. Múltiples investigaciones intentan demostrar
si también son nocivas cuando son de baja potencia, como en el caso de
los móviles. Además, algunos estudios, y así lo reconoce el informe
Stewart, han descubierto la posibilidad de que estas radiaciones
provoquen otros efectos no térmicos incluso en emisiones bajes. Una
investigación publicada en «The Lancet», dirigida por el doctor Gerald
Hyland, de la Universidad de Warwick, concluye que seria incongruente
pensar que la radiación de los móviles, capaz de interferir en los
mandos de un avión, no lo pudiese hacer en nuestro cerebro, un
«instrumento electromecánico de exquisita sensibilidada.

# 2. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una revisión
de los últimos estudios, concluyendo que ninguno demostró «efectos
adversos a niveles que se encuentran por debajo de los limites
internacionales». Pero «el vacio en las investigaciones -reconoce el
informe ha determinado la necesidad de ampliarlas para hacer mejores
evaluaciones de los riesgos para la salud,. Así, se ha puesto en marcha
un estudio epidemiológico, coordinado en más de 10 paises por la Agencia
Internacional de Investigación del Cáncer, para comprobar si hay
relación entre móviles y cáncer de cabeza y cuello. Se espera que
termine en 2003.

# 3. Es precisamente el cáncer uno de los efectos que se ha atribuido a
los móviles y el que más investigaciones está ocasionando. La OMS dice
que es «improbable, que la exposición a campos de RF induzca o produzca
cáncer. El mayor estudio sobre el tema, realizado en Dinamarca con
420.000 usuarios, determinó que no habla relación con el cáncer, pero si
con algunas enfermedades del sistema nervioso, cutáneas y desórdenes
neurológicos (dolores de cabeza, mareos o pérdidas de memoria).
Actualmente, hay en curso más de 200 investigaciones a este respecto.

# 4. A Cambios en la actividad normal del cerebro, el tiempo de reacción
y los patrones de sueño son otros efectos achacados a los móviles. En la
Facultad de Biologia de Valencia, el doctor Javier Núñez ha llevado a
cabo una investigación con ratones en la que demostró que las
radiaciones de los móviles provocan perturbaciones en el ciclo de sueño
y vigilia. En el experimento, los animales recibian dosis de radiaciones
equivalentes a las de un usuario medio, lo que les provocaba un estrés
inmediato que no desaparecia al cesar la radiación. En la Universidad de
Zurich, varios especialistas han llevado a cabo un estudio que demuestra
que «una breve exposición al campo electromagnético generado por los
móviles afecta a la fisiologia del cerebroN. El experimento consistió en
someter a dieciséis personas a radiaciones electromagnéticas, en una
cantidad similar a la que genera un GSM a 900 megaherzios (el terminal
más común en Europa) en un lado de la cabeza durante 30 minutos antes de
meterse en la cama. Durante las primeras feses del sueño, la actividad
cerebral aumentaba considerablemente.

# 5. Un sinfin de estudios han demostrado de forma unánime que utilizar
el móvil cuando se está al volante es muy peligroso, por lo que muchos
paises, entre ellos España, prohiben utilizarlo cuando se conduce.
También ha quedado demostrado que las ondas electromagnéticas pueden
interferir en cierto tipo de marcapasos, en implantes tipo desfibrilador
y en algunos afldifonos, además de en los mandos de los aviones.

# 6. Prevenir es curar y, por eso, el Informe Stewart estableció una
serie de recomendaciones, que también comparte la OMS. Entre otras, se
aconseja que los menores de 16 años no utilicen el móvil más de lo
estrictamente necesario, ya que su sistema nervioso está en desarrollo y
las consecuencias de una exposición excesiva a las radiaciones podria
ser más grave que en los adultos. Y a las compañias telefónicas, se les
pide que of rezcan el máximo de información a sus clientes sobre los
riesgos que conlleva el uso de móviles, y que levanten las antenas de
transmisión lejos de zonas residenciales o escolares.

# 7. En cuanto a estas antenas que sirven como enlaces de las ondas
(sólo en Madrid, hay 6.000 sobre los tejados), el Gobierno español se
comprometió el mes pasado a «garantizar el cumplimiento de lo
recomendado por la UEa. Es decir, que no se autorice ninguna antena a
menos de 15 metros de las viviendas, y que se desmonten las emplazadas
en colegios.

# 8. Elegir el modelo de menor potencia es otra de las medidas de
precaución, aunque hacerlo en España todavia es dificil porque las
compañias no están obligadas (sólo hay un compromiso del Gobierno a
instar que lo hagan), como si ocurre en Estados Unidos o Inglaterra, a
informar a los usuarios de las tasas de emisión que emite cada modelo.
También es aconsejable desconectarlo mientras se duerme y reducir su uso
cotidiano todo lo que se pueda. Al ser la antena la mayor fuente de
radiaciones, es bueno retirarla lo más posible de la cabeza, algo que
permiten hacer los aparatos con antenas extraibles o bien optando por un
'kit manos libres'. Eso si, el informe Stewart dice que sólo deben
utilizarse aquellos de probada efectividad.

# 9. La legislación española no contempla ninguna cifra limite de
emisiones y se sigue la recomendación del Comité Europeo de
Normalización Electrotécnica (CENELEC): 0,45 microwatios por cm. Sin
embargo, para algunos expertos como Raúl de la Rosa, presidente de la
Asociación de Estudios Geobiológicos (GEA), la cifra es alta ya que se
ha demostrado que hay respuestas biológicas a niveles de radiación mucho
más bajos. La Unión Europea recomienda a los fabricantes, sin
obligarles, que of rezcan información sobre la cantidad de radiación de
cada aparato.

# 10. La Asociación de Estudios Geobiológicos (GEA) explica que, en el
caso de los teléfonos, los riesgos dependen del tiempo de uso, del tipo
de aparato y de la sensibilidad de cada persona. Por su parte, en el
caso de las estacio oes base 0 repetidores, hay que tener en cuenta la
distancia a la que se viva de ellas, su potencia y orientación, así como
de las condiciones fisicas y la edad de las personas que viven cerca,
siendo mayor el riesgo para enfermos del corazón, ancianos y niños.

Más información:

GEA. Tel.: 96 374 36 87

www.gea-es.org OMS.
www.who.int
Informe Stewart:
www.iegmp.org.uk/EGMP.htm

Ecologistas en Acción:
www.nodo50.org/ecologistas

Foto: Sólo en Madrid, hay 6.000 antenas sobre los tejados.

Fuente Asociación de Estudios Geobiológicos, OMS, Informe Stewart, «The
New England Journal of Medicine», «The Journal of the American Medical
Association», Servimedia y Ecologístas en Acción

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