CIENCIA E INVESTIGACION

 

Jueves, 31 de enero de 2002, pág 33 (nº 439)

 

Levante-EL MERCANTIL VALENCIANO

 

 

 

                                Manuel Portolés

 

            La portentosa vida del "electromagnético"

 

Tras el método científico los resultados de la experimentación deben publicarse para

conocimiento de la comunidad internacional. Dato a dato, publicación tras

publicación, la ciencia construye o destruye hipótesis, olvida o crea nuevas teorías.

Con frecuencia deben de pasar meses o incluso algún año, desde que obtenidos los

resultados en el laboratorio, estos son transformados en un manuscrito y aceptados

por los "referees" (expertos) y editores de una revista científica. Los trabajos, desde

un prestigio medio-bajo (3ª división en fútbol) hasta muy alto ("Champion Leage"), se

recogen en repertorios de información y bases de datos que facilitan su búsqueda.

 

Sorprende la ceguera de la UE para con la literatura científica sobre los campos

electromagnéticos y su injerencia en la salud. La radiación es hoy en día 250 veces

mayor que en 1992 y sigue creciendo. Afirmaciones como "la UE descarta que los

campos electromagnéticos de la telefonía móvil sean nocivos para la salud", que han

recogido estos días los medios de comunicación. como respuesta al "calentamiento

social", no son ciertas.

 

No obstante, antes de escribir estas líneas he vuelto a las bases de datos a comprobar

que autores como Hardell (Suecia), Galeev (Rusia), Repacholi (Suiza), French

(Australia), Stang (Alemania), Carlo, Singh, o Malyapa (EE.UU.) por citar algunos,

contrarios a la idea de la UE, no han descrito modificaciones a sus trabajos anteriores

diciendo que interpretaron mal los resultados de sus experimentos. Comprenderán

que un centenar de autores no se equivocan todos a la vez, ni en un mismo sentido,

ni tampoco están patrocinados por alguna empresa de palomas mensajeras, contraria

a los móviles.

 

Zapatero a tus zapatos

 

Un "experto" de la UE, el Dr. Terracini presento la semana pasada en Madrid un

informe, ya publicado en octubre de 2001, para explicar que no hay peligro con las

"antenitas". No se eligió muy bien al portavoz. Terracini de la Universidad de Torino,

ya trabajó en un conocido síndrome "made in Spain" que causo miles de muertes y

"jodió" la vida a más de 20.000 españoles, les hablo del síndrome del Aceite Tóxico.

Un tema poco exitoso para la medicina.

 

Recientemente, este italiano, ha trabajado en el asbesto y la presencia de cáncer en

poblaciones cercanas a una fabrica de cemento, demostrando junto a sus colegas la

existencia de una tasa de cáncer de pleura 20 veces mayor que en la población no

expuesta. El asbesto es conocido desde 1898 y ha sido utilizado, mezclado con el

cemento, para fabricar revestimientos en edificios. A comienzos del siglo XX se

apuntó que su inhalación produciría tumores en el pulmón, pero se siguió utilizando,

sin hacer caso a los científicos críticos. Hoy sabemos que tras inhalar microfibras de

asbesto, estas se adhieren al tejido pulmonar y generan quistes. La asbestosis camina

hacia la insuficiencia respiratoria, pero sus síntomas aparecen entre 20 y 30 años

después de la inhalación; asociada al tabaco induce cáncer de pulmón. Este ejemplo

me imagino que debe de preocupar a los expertos de la UE, y no debería de repetirse.

 

Además, Terracini no ha publicado, al menos hasta ayer (véase las bases de datos),

ningún trabajo sobre campos electromagnéticos o telefonía móvil y salud. Doctores

tiene la UE, pero de buenas voluntades ya estamos hasta las narices.

 

También llama la atención oír a algún que otro ingeniero de telecomunicación dando

clases de salud a la población, y después, verle entrar por las puertas de un recinto

hospitalario buscando solución a su enfermedad. El ejemplo contrario también existe.

 

Lamento que la ministra Burilés, doctora, pero en económicas, este tan mal asesorada

y confusión tras confusión, con malentendidos y explicaciones apresuradas y poco

claras, contribuya a que los españoles desconfíen de su Ministerio de Ciencia y

Tecnología. El ciudadano se pregunta, ¿cómo puedo creer a la señora Ministra si

antes trabajó para numerosas empresas de comunicaciones?. Hispasat, Retevisión,

Alehop, Eresmas, Iddeo, etc... Me gustaría ver a un científico profesional en la

dirección del Ministerio.

 

Economía y salud

 

En conclusión, el problema de la telefonía móvil no es solo de salud, es también

económico pues las operadoras han invertido enormes cantidades de dinero en un

mundo, antes en expansión y ahora cercano a la saturación, millones de euros en un

sistema de comunicación (antenas sobre los tejados) pronto obsoleto. Cuando el

negocio recupere, sino lo ha hecho ya, varias veces la inversión, los tejados se

despoblaran de las cuatro toneladas de peso de las instalaciones de telefonía móvil, y

aterrizarán sobre el asfalto miniaturizadas y camufladas entre el mobiliario urbano

(farolas, semáforos, anuncios...); y al no verlas el problema social desaparecerá, pero

no el nivel de radiación electromagnética.

 

Por ello, se demanda el principio de precaución para la "portentosa vida" del campo

electromagnético y se solicita proteger colegios, hospitales, geriátricos y residencias, e

incluso enfermos inmunodeprimidos y mujeres gestantes. ¡0,1 microvatios por

centímetro cuadrado en los hogares, YA!.

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