jueves, 10 mayo
2001http://www.lasprovincias.es/cgi-bin/show_news.NUEVO?sec=val&fecha=10_05_2001&fich=12a10va21
COMUNIDAD VALENCIANA
Dos estudios científicos demuestran que las antenas de móvil inciden negativamente en los marcapasos
Dos estudios científicos confirman que las antenas de móvil inciden
negativamente sobre los pacientes con marcapasos. Además, advierten que
el teléfono móvil debe llevarse a más de 30 centímetros del cuerpo.
Lourdes Nadal (VALENCIA)
Existen estudios como el del Instituto Nacional de Seguridad e
Higiene en el Trabajo que certifican que la presencia de campos
magnéticos y de ondas de subradiofrecuencia y frecuencias superiores
"puede afectar al funcionamiento de los marcapasos cardíacos, tanto por
la inducción de fuerzas sobre componentes ferromagnéticos del
marcapasos, como por la interferencia que las ondas puedan ejercer sobre
su funcionamiento eléctrico''.
El Hospital Ramón y Cajal de Madrid también ha efectuado informes
que reiteran que los pacientes con estos aparatos deben colocarse el
móvil en el lado opuesto en el que está colocado el dispositivo, a más
de 15 o 30 centímetros, dado que algunos teléfonos emiten señales aunque
no se estén utilizando en modo escucha.
La aprobación inminente del Real Decreto de las Telecomunicaciones
deberá contemplar este tipo de casos, como adelantó hace unos días la
ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, ante el posible peligro
o sensibilidad que entrañan las radiaciones en este espectro de
población.
Uno de estos casos es el de Miguel Martínez quien explicó ayer a
LAS PROVINCIAS que desde hace tres años tiene implantado un marcapasos.
"Los médicos me advirtieron que no podría volver a mi casa en l'Eliana
por una antena de telefonía y una subestación que Iberdrola y Red
Eléctrica tiene instalada a escasos metros de mi propiedad''. Miguel
Martínez va a exigir responsabilidades patrimoniales tanto a Iberdrola
como a la operadora Retevisión.
Este afectado tiene 77 años y desde que hace un tiempo sufrió un
infarto empezó a padecer distintas dolencias hasta que finalmente "los
médicos me aconsejaron implantarme este mecanismo para poder evitar los
problemas de salud que entonces tenía''. Desde que fue intervenido, los
médicos le advirtieron, según explicaba, que no utilizara aparatos
eléctricos tales como maquinillas de afeitar eléctricas o teléfonos
móviles. "No puedo volver al hogar que mi mujer y yo formamos con tantos
años de esfuerzo. Ahora vivo con mi hija y mis nietos ya que la casa en
la que me gustaría pasar mi tiempo puede llegar a causarme importantes
problemas de salud''.
"El caso de Miguel sólo demuestra que puede haber miles de personas
que cuentan con este tipo de mecanismos y muchos de ellos conviven junto
a antenas de telefonía o líneas de alta tensión'', explicó la portavoz
de la Asociación de Afectados, Paqui Sánchez.