TELECOMUNICACIONES
La nueva normativa catalana obligará a readaptar el 15% de los
repetidores
La Vanguardia - 03.45 horas - 30/05/2001 -
ANTONIO CERRILLO
Barcelona.- La instalación de antenas tiene, por fin, en Cataluña una normativa para evitar su
proliferación. El Gobierno catalán aprobó ayer el decreto de ordenación de las antenas repetidoras de
telefonía móvil, que exige a estas instalaciones una distancia de protección con relación a los
espacios abiertos habitados para reducir los riesgos de contaminación electromagnética y su impacto
en la salud. El conseller de Medi Ambient, Felip Puig, afirmó que entre un 10% y un 15% de las
antenas existentes quedarán fueran de normativa y deberán, por tanto, ser revisadas; unas 1.000,
según sus estimaciones. El decreto aparecerá en el "Diari Oficial de la Generalitat" la semana
próxima, y a partir de ese momento sus promotores tendrán seis meses para poder ajustarse a la
normativa.
El decreto ha sido aprobado con un importante retraso -15 meses de tramitación-, después de que se
haya conseguido el acuerdo con los operadores y los ayuntamientos, que dispondrán así de una pauta
para elaborar las ordenanzas municipales en esta materia. El conseller Puig destacó que ésta es la
primera normativa de este tipo que se aprueba en España.
El decreto marca niveles de exigencia para proteger la salud (referidas a la potencia de la antena y su
distancia respecto a la población) superiores a las recomendaciones establecidas por la UE para
prevenir las posibles incidencias en la salud de este tipo de radiaciones.
La franja de protección es una de las claves de la norma. Los repetidores entre 100 y 1.000 vatios, los
más habituales en la ciudad, deben estar situados a más de diez metros de distancia de los espacios
libres habitados más frecuentados (terrazas, azoteas o plazas), mientras que para las antenas de más
de un millón de vatios la franja de protección deberá ser de un mínimo de 250 metros.
En el caso de las escuelas y demás centros docentes, habrá una distancia añadida que multiplicará
por cuatro la franja de protección de carácter preventivo, de manera que no podrá haber una antena de
telefonía móvil en ningún caso a menos de 40 metros de un colegio.
El sistema de autorizaciones previsto tiene como finalidad poner fin al desbarajuste actual, pues ahora
no hay ninguna norma que diga cómo se deben colocar las antenas, con lo que muchas empresas
consideran que les basta la licencia de obras.
A partir de ahora, las empresas estarán obligadas a pedir la licencia municipal ambiental (prevista en
la ley de Intervención Integral de la Administración Ambiental), aunque en el caso de las antenas
situadas en zonas no urbanas la solicitud se simplifica con uno mero trámite de comunicación al
Ayuntamiento.
Plazos concretos
La norma tiene carácter retroactivo y marca los plazos concretos para la regulación legal. Las
instalaciones que dispongan de licencias de obras deben adecuarse a la nueva normativa antes del 1
de enero del 2004, mientras que las que carezcan de permiso deberán adaptarse ineludiblemente
antes de seis meses. Ante la previsión de una mayor proliferación de antenas con la entrada en
servicio de los teléfonos de la tercera generación de telefonía móvil (UMTS), la normativa aboga por una
concentración de las instalaciones que se creen en el futuro.