Miércoles, 24 de octubre de 2001

 

Un debate abierto sobre los efectos de las nuevas tecnologías
CENSO MUNICIPAL DE LOCALIZACION DE LAS BASES
Hay cien antenas ilegales por estar cerca de colegios

 
La directriz obliga a su desmantelamiento, aunque da un año de plazo a las operadoras

CHARO PEREZ GARBAYO

ZARAGOZA

Cerca de cien antenas de móviles incumplen la normativa del Ayuntamiento de Zaragoza, aprobada el pasado mayo, en lo que respecta a la distancia mínima que deben guardar con los centros de enseñanza y los hospitales. Los responsables de Urbanismo entregaron ayer un informe a los grupos municipales en los que se especifica que el 34% de las 282 bases de móviles instaladas en las azoteas de la capital aragonesa presentan esta irregularidad.

La normativa municipal, que se reconoce como una de las más restrictivas de Europa tanto con la potencia de emisión de las ondas, como con las distancias de seguridad, establece que los antenas deben instalarse a cien metros de distancia, como mínimo, de los centros escolares y de los hospitales. En la actualidad, y según el estudio que ha elaborado el ayuntamiento, a petición del grupo municipal de CHA, ha constatado el incumplimiento de este apartado en casi un centenar de casos.

Los responsables de Urbanismo recordaron no obstante, que la situación de ilegalidad afecta a todas las antenas de la ciudad, ya que todas ellas se han implantado sin la correspondiente licencia de obras. Por eso, el consistorio ha dado un plazo de un año para que las operadoras presenten un plan, que deberá someterse a aprobación municipal, y ordenará la proliferación de bases de telefonía en la ciudad, a la vez que se preserva la salud de los ciudadanos. El ayuntamiento recuerda que en todos los casos en los que no se cumpla la normativa, deberán desmontarse los efectivos técnicos de las terrazas.

CAUTELA No obstante, desde el edificio del Cubo se muestra cierta cautela a la hora de actuar, ya que en la actualidad, los servicios jurídicos municipales cotejan la normativa municipal y el decreto estatal emitido en septiembre, para ver si ambas normas entran en colisión y para saber cuál es la potestad del consistorio y cuáles sus límites a la hora de requerir a una operadora el desmontaje de una antena.

En este mismo sentido se expresó el portavoz de CHA, Antonio Gaspar, que es partidario de que el ayuntamiento "no se meta en berenjenales" hasta conocer sus competencias, para "no acabar estos procesos en los tribunales". El edil nacionalista juzgó de importancia capital el criterio jurídico y pidió urgencia en la elaboración del informe.

El portavoz del PAR, Manuel Lorenzo Blasco, insistió en la importancia de que las antenas que operan en la ciudad "se acoplen y se adapten a la normativa" y exigió que el control de las condiciones de las mismas sea muy férreo. Más drástico fue el concejal socialista Ricardo Berdié, que se manifestó partidario de "requerir a las operadoras de estas 96 antenas para que las desmonten". Berdié basa su petición tanto en el hecho de que ya hay precedentes del consistorio reclamando la retirada de una antena -- ayer mismo se hizo con la emplazada en el número 157 del Coso-- como en la imposibilidad de que se puedan adaptar a la norma municipal, ya que la separación de los centros docentes permanecerá invariable.

La redacción de la ordenanza municipal fue objeto de elogios por parte de la oposición, que consideraba imprescindible poner orden en una práctica que se generalizaba por parte de todas las operadores sin ningún tipo de control. En esta actuación fue también capital la presión vecinal ejercida, principalmente desde la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza, que encabezó una cruzada contra una práctica que considera peligrosa para la salud de las personas expuestas de manera constante a la acción de las ondas.

 

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