Viaje en autobús
Todo empezó cuando a las 8:30 del día 26 de abril llegamos al colegio para comenzar el viaje. Allí estaba esperándonos la tartana (porque la verdad es que a eso no se le puede llamar autobús). El conductor de la tartana, se llamaba Fausto, y era muy majo, aunque no sabía muy bien cómo llegar hasta Santa Susana. Por eso tardamos 13 horas en llegar. El viaje la verdad no fue ameno. La tartana, a parte de ser vieja, era un poco pequeña, y llevábamos el maletero rodando por detrás en un remolque. Además casi no entrábamos en los asientos. Afortunadamente era lo suficientemente baja para hacer el imbécil saludando a los coches
Este es Fausto, el que jamás tendrá un accidente por exceso de velocidad. La otra es la supercañera Pantera Rosa de Elisa.