|
Mensaje
de la Santísima Virgen María, recibido
a través de José-Luis Manzano García,
en Talavera de la Reina (Toledo).
El día 17 de Julio de 1989.
LA
MADRE: La Paz del Señor esté con vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Madre.
LA MADRE: Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
LA MADRE:
Ya estoy con vosotros hijos míos, aunque pocos me esperaban. Aquí estoy, a
tu lado, como siempre triste hijo mío, porque la alegría de este mundo se
acaba poco a poco y en Mí se clava: Todos sus sufrimientos, sus errores,
todo está aquí, y nadie sabe como Yo, el sufrimiento que estoy padeciendo a
causa de tantos pecados, errores, injurias.
Hijo mío, después de tanta ayuda como la que Dios os
da, esas almas pretenden hundir lo que es de Dios.
¡Ay hijo mío..!
Algún día les verás llorar aquí, pidiéndome perdón por tanto daño como
quisieron hacerme, pero no pudieron. Como ya te dije, y hoy vuelvo a decir
hijo mío:
«Ya están los Doce Apóstoles de mi Hijo Jesús
en la Tierra; con ellos también está Judas Iscariote hijo mío, y con ellos
todos..., todos sus familiares con los que ellos vivieron. ¡Es tan triste
hijo mío...! Y aquí está uno de ellos: SANTIAGO Apóstol. Y han venido para
preparar la Venida de Cristo Jesús, mi Hijo y
vuestro Padre. Hijo mío, los once que han venido
repartirán el amor y Judas Iscariote sembrará el odio y el temor; pero tú sé
fuerte hijo mío.»
Todo lo que empieza siempre acaba; lo que empieza bien siempre acaba bien, y
lo que empieza mal, siempre acaba mal. Por eso, cuando os digan que este
Santo Lugar vendrá abajo, decidles que empezó bien, y acabará mejor que
empezó, porque poco a poco se está viendo la verdad, una verdad que no se
oculta.
¡Cuántos de vosotros pensáis que a Dios nadie le
podría oir!
¡Que Dios estaba sentado en un trono mirando el mal
que se hacían entre sí! Vuestra mente estaba equivocada.
¡Sí!, Dios está en un trono, pero cuida de sus
hijos. Hijos míos, Dios hace mucho tiempo que podría
haber acabado con Satán, pero EL espera que seáis vosotros quien le
rechacéis, por eso todo no acaba. Es tan
triste hijo mío, pero es cierto.
Tú no te preocupes y sé fuerte; has cambiado... pero ha sido para bien. A
nadie le perjudicará que tú hayas cambiado. Solo que muchos te tendrán
miedo; no porque tú siembres el terror con palabras malas.
Te tendrán miedo, porque verán que un chico de tu edad no puede hablar así
cosas que ocurrieron. Y lo comprobarán en tu día, el día 25 de un mes como
éste, no lo olvides, te oirán hablar como alguien grande que eres,
"el Guerrero Blanco." ¡Pedidme hijos
míos!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO:
Soy tu hijo Telesforo, te quiero decir que no me apagues la llama tan grande
que tengo encendida para este lugar, Madre mía.
LA MADRE:
No escuches a tantas almas que hablan tan mal, y tu llama será tan grande.
¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO:
¡El mundo se pierde, nuestros hijos y nuestros hermanos Madre mía!
LA MADRE: Nadie lo sabe tan bien como Yo hija mía; mientras ellos se
pierden, Yo y mi Guerrero, pedimos al Padre por vosotros, y son pocos los
que escuchan. No dudéis hijos míos.
¿Sabéis porqué hay tantos milagros en este lugar? A la vez que es para bien
de tantas almas es para que vuestra FE sea fuerte, y cada vez que tengáis
una duda os acordéis de tantos prodigios como hizo vuestra Madre, que soy
Yo. Por eso hay tantos milagros y seguirá
habiendo muchos más. ¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO: Yo te doy gracias por tu palabra, porque nos ayuda a caminar cada
día.
LA MADRE: Mi palabra siempre ayuda a mis hijos,
si saben escucharme. Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO: Abre este camino para que vengan todos los que no saben venir Madre
mía, que vengan para que vean el milagro que hay aquí...
LA MADRE:
Así es hija mía, y hay tantos que en un tiempo vinieron... ya se han
alejado porque dicen que siempre es lo mismo: ¡Escuchad todos mis MENSAJES,
y veréis que no todos son iguales!
«Yo vengo para prepararos hijos míos, pero para prepararos a recibir un
castigo de Dios, para que sepáis que Yo me
acuerdo.No os preparo para haceros daño, sino para que no tengáis miedo. Y
el Guerrero Blanco os ayuda para la Venida de mi amado Hijo, y para
llevaros ante el Padre Celestial, Elohim.»
¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO: Madre, yo te quiero mucho..., pero quiero verte.
LA MADRE:
¿No es suficiente con las cosas que véis de mi Poder Divino? El que mucho
quiere ver, será cuando menos vea: El que mucho pide poco tendrá, y el que
poco pide mucho tendrá. ¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO: Tú me das mucho, pero yo quisiera verte.
LA MADRE: ¿No es suficiente con lo escrito y lo dicho? ¿No suficiente con
aquello ocurrido? ¿No es suficiente...?
Ya es bastante lo que Yo he de sufrir. Hay
muchos, muchos que son dignos de verme, como los elegidos. Pero hay tantos
que no son dignos de verme. No pidáis lo que sintáis; pedid lo que queréis.
¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO:
Yo quisiera saber Madre mía..., porque a mí me gusta saber mucho de estas
cosas: La Nueva Jerusalén..., Madre, no está en
la Tierra... ¿verdad que no, Madre?
LA MADRE: Tú lo has dicho. ¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!, Yo te pido LUZ para esas almas que no te quieren escuchar
Madre mía.
LA MADRE:
Ya escucharán hija mía; tú piensa hija mía que mientras Yo, tu Madre,
sufre..., piensa que vendrán días de tan gran LUZ..., que tú y muchos como
tú, seréis felices y recordaréis con mucha alegría días en los que vuestra
Madre bajó sufriendo, y diréis entonces:
"Todo ha cambiado, y gracias al Príncipe de las almas."
¡Seguid pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO: Mi hijo difunto... ¿ve a su hija Madre mía?
LA MADRE:
El os ve a todos hijo mío..., ( PUBLICO: Gracias Madre. ) ..desde
allí mira a sus familiares, como tantos otros, e intenta ayudarles...
siempre que Dios lo permita. ¡Seguid
pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
PUBLICO:
Te voy a pedir por ese alma consagrada que me rechazó el otro día Madre
mía..., que me puso en una vergüenza delante de tanta gente..., perdónale
Madre mía.
LA MADRE: No te preocupes hija mía, ya tendrá él la vergüenza; sentirá tanta
vergüenza al saber que rechazó un lugar, en el cual DIOS estaba... ¡Seguid
pidiendo!
PUBLICO: ¡Madre!
LA MADRE: ¡Díme!
LA MADRE:
Llega la hora de marcharme, mi Corazón se entristece hijo mío. La vida va
aún mucho peor; ya quedan pocos meses para que acabe este año y verás como
este año acabará con muchas desgracias: Esas serán las pruebas del Señor.
Tú quedas con ellos Príncipe de las almas, porque tú eres su maestro.
Enséñales a orar como tú oras, con amor, y enséñales a caminar, porque tus
pies nunca tropezaron. El es vuestro hermano..., vuestro maestro. Queredle
mucho, porque él también os quiere.
¡Adiós hijos!
PUBLICO: Adiós Madre.
EL MAESTRO: Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
PADRE ETERNO: Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
EL HERMANO: Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
EL HERMANO:
Que la Paz del Señor YAHVÉ ELOHIM y la fuerza del Guerrero quede con
vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Hermano.
EL HERMANO: Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
EL HERMANO: Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano._
|