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Capítulo
III
Versión oficial vaticana, junio 2.000
VERSION OFICIAL
El 26 de junio
del año 2.000 el Vaticano publica un texto del Secreto:
«Una
visión en la cual un "obispo de blanco" -el Papa-, es matado por
una banda de soldados, que le disparan
mientras está arrodillado en un
monte al pie de una gran Cruz, después de
haber atravesado una ciudad
en ruinas llena de cadáveres.»
Esta visión
nunca podría referirse al atentado que sufrió Juan Pablo II,
(como algunos afirmaron), pues en ese
atentado "no murió el obispo de blanco"; ni una
banda de soldados disparó, ni pasó por una
ciudad en ruinas.
También podemos leer en
esta versión de Junio
del 2.000:
–
"El triunfo del Corazón
Inmaculado es el amor venciendo las bombas".
–
"La devoción al Corazón Inmaculado no significa nada
más que cada persona
haga la voluntad de Dios, adquiriendo así su
propio corazón inmaculado." (¿!)
NO ACLARA LO YA SABIDO
No se hace referencia a las palabras que años antes ya
habían sido dadas a conocer por el Vaticano como inherentes del
verdadero
Tercer Secreto:
–
«En
Portugal se conservará siempre el dogma de la
Fe.»
Palabras que Sor Lucía las incluye en sus memorias como parte integrante del
Secreto, admitidas oficialmente por el
Vaticano ya años antes.
No vemos los elementos del verdadero Secreto, ya citados por el Cardenal Ratzinger, Benedicto
XVI, a
la revista "Jesus", en Octubre de 1984:
–
Peligros que
amenazan a la Fé.
–
Importancia de los
novissimi, (los Ultimos
Tiempos.)
–
Profecías expresadas en las Sagradas escrituras.
–
Profecías ya anunciadas en otras apariciones
marianas... etc.
Tampoco se hace referencia a las declaraciones anteriores de
Juan Pablo II,
del
Cardenal Ottaviani, y de la misma
Sor Lucía, la principal testigo.
EL PAPA NO HIZO DECLARACIÓN
Algunos
sacerdotes afirman que el Secreto lo publicó Juan Pablo II en Junio
del año 2.000. Eso no es cierto. Es un abuso de autoridad.
Recordemos que Juan Pablo II no jugó ningún papel en la
presentación del Secreto, en Junio del año 2.000. Ni tampoco Sor
Lucía de Jesús.
Y esto es algo extremamente importante y y dilucidador, pues era al Papa y a la vidente
de Fátima,
Sor Lucia, a quien les correspondía decir y
aclarar sobre el contenido del tan enigmático como esperado
Tercer
Secreto.
¿Porqué no hicieron ninguna declaración?
–
A Sor Lucia le estaba prohibido hablar
públicamente. Lo dijo ella.
–
Y el Papa tiene sus consejeros, y
si éstos dicen, "por el bien de la Iglesia y de la humanidad
debe ser así...", pues sea. No se
pronunció,
porque en conciencia no podría avalar el texto presentado. Cf.
Declaraciones
de Juan Pablo II.
Juan Pablo II tampoco admitió nunca públicamente que la
Consagración de
Rsuia ya ha sido realizada válidamente, como algunos afirman
sin razón.
Todo lo contrario: Juan Pablo II, después de la consagración del
mundo, el 25 de Marzo de 1984, reconoció que Rusia aún no fué
consagrada válidamente, según lo pedido en Fátima. Cf.
las
palabras del Papa.
LA UNICA RESPUESTA
POSIBLE
¿Qué había ocurrido? ¿Porqué estos cambios de
opinión tan radicales?
La respuesta pudiera
dárnosla el llamado Tercer
Secreto "versión diplomática 1963",
enviado por Juan XXIII a las potencias mundiales, en 1963.
En 1963, el mundo se encontraba al borde de un holocausto atómico, Rusia y América
(Occidente y los paises del "Telón de acero"), enfrentados con la crisis de
Cuba y la Alemania dividida. La castástrofe nuclear era
inminente.
Ante un peligro inminente y real de holocausto atómico
generalizado, el Vaticano envió un texto del Secreto a las potencias mundiales.
Este hecho que fué corroborrado por Juan Pablo
II, cuando dijo del Tercer Secreto:
"Mis predecesores proporcionaron información confidencial de manera
diplomática." Cf. declaraciones
de Juan Pablo II.
Muerto Juan XXIII, Pablo VI, hizo llegar una copia a Louis Emmrich, periodista alemán afincado en Roma. Posiblemente
para que el mundo fuera consciente
del peligro inminente, y del esfuerzo hecho por el Vaticano.
Louis Emmrich lo publicó el 15 de Octubre 1963, en la
revista alemana "Neues Europa". Ante un
conflicto atómico, como la situación amenazaba,
hubiera sido en la Alemania donde el enfrentamiento parecía más cruel.
Avisadas así las potencias mundiales y el pueblo alemán, no se podría
responsabilizar a la Iglesia Católica, al Vaticano, de
haber permanecido inánime ante un peligro tan inminente de
catástrofe generalizada.
Esta hipótesis se corroborra en las "Memorias del Cardenal
Cassaroli", el entonces Secretario de Estado vaticano, quien
resalta el papel "disuasor" del Papa Roncalli
–Juan
XXXIII–, en la crisis de Cuba y Alemania.
¿HACIA DÓNDE CAMINA NUESTRA
IGLESIA?
La Iglesia, los fieles, el
mundo entero, están en una total desorientación. Sacerdotes y
"entendidos" dan sus vaticinios: "No os preocupéis,
no se dejen asustar, no va a ocurrir
nada." (Aunque el mundo va cada vez peor.)
Un sacerdote jesuita, el P. Ariel Alvarez,
dice en un escrito (o le hacen decir): «No ha
habido nunca apariciones marianas.»
Juan Pablo II, ha
hablado en varias ocasiones sobre las apariciones, el Vaticano ha
reconocido y aprobado varias de ellas (después de largos e
intensivos estudios), pero
don Ariel cree saberlo mejor.
Juan Pablo II dijo respecto al mesaje de la Stma. Virgen en
La Salette:
«Estamos en el
corazón de las profecías»,
pero..., ¿quien le escucha?
¡Ya nadie! Nadie quiere escuchar. Todos le han abandonado.
Ya
vimos que la
Consagración de Rusia no sido ha realizada
válidamente, como fué pedido. Hecho que quedó demostrado, en
las
palabras del Papa después del intento de
consagrar a Rusia, el 25 de Marzo de 1984.
También es obvio que el
Tercer Secreto de Fátima no
ha sido dado a conocer en su totalidad. Esto está demostrado. Negarlo es engañarse a sí
mismo.
Todo estos errores acarrearán sus sus consecuencias para la
humanidad entera. Por otra parte suponer que los responsables del
Vaticano mintieron gratuitamente no es justo. Siempre hay una
razón válida para todo.
Pero..., ¿cuál es
la razón más "razonable" en este caso?
–
¿Porqué se le prohibió hablar a Sor Lucía?
–
¿Porqué no habló oficialmente
Juan Pablo II, sobre el Tercer Secreto?
–
¿O sobre la Consagración de Rusia?
EL CARDENAL RATZINGER
El mismo
Card. Joseph Ratzinger había declarado en la revista "Jesus", el
11 de Noviembre 1984, algo muy diferente. (Cf.
Benedicto
XVI.)
En la entrevista, 11
Noviembre de 1984, declaró:
–
"El
Tercer Secreto se refiere a los peligros que amenazan la fé." –
"El Secreto se refiere también a la importancia
de los novísimos."
–
"El
Secreto ... se corresponde a lo anunciado en la Sagrada Escritura,
lo
que se ha dicho
muchas veces en otras apariciones marianas."
En Junio 2.000, el mismo Cardenal diría: "El Secreto no contiene ninguna profecía
para el futuro, se refiere a sucesos que ya han acontecido."
Y sugirió: "Podría ser resultado de la imaginación de Sor
Lucía."
Analizados todos estos argumentos, queremos pensar que los
Cardenales Ratzinger y Sodano obraron de acuerdo a lo que creyeron
más conveniente para la Iglesia y para el mundo. Siempre hay una
razón válida para todo.
–
Pero... ¿Cuál es la razón
más viable en este caso? ¿Cómo puede
insinuar el Cardenal: "Pudiera haber sido imaginación de sor Lucia"?
La única respuesta posible es que
en el verdadero
Tercer Secreto, escrito por Sor Lucia en
1943, se diga algo que, a buen entender del Cardenal Ratzinger, era ya comprobadamente falso.
SE TEMEN LAS CRITICAS DE
LOS ENEMIGOS
No se puede dar a
conocer el verdadero Tercer Secreto de Fátima. Se teme ser expuestos a las burlas de los
incrédulos, y a la crueldad de los detractores acérrimos de la
Iglesia. Solo hay una respuesta posible:
Es muy probable que en el verdadero
Secreto se cite la misma frase que ya vimos plasmada en la
"Versión
diplomática", enviada por Juan XXIII en 1963 a
las principales potencias mundiales: «En la segunda mitad del Siglo
XX.»
El Siglo XX pasó sin ocurrir nada. Ocurrió mucho, pero no lo que se esperaba.
Así, el 26 de Junio del 2.000 se
podía afirmar ya que "el Secreto no
contiene ninguna profecía para el futuro", como
dijo el Cardenal.
No habiendo sucedido nada prefiere
poner un punto y aparte, para
terminar con las ruidosas especulaciones. No se
quiere comprometer a la Iglesia.
Si
el Cardenal Ratzinger dice que "podría ser imaginación de Sor Lucía", es
porque debe haber algo en el auténtico Secreto que a él se lo "demuestra".
Si no, no haría una declaración semejante. Esto es seguro.
NO ES UNA SIMPLE TEORIA
No es una simple teoría, no
son especulaciones vanas, las que aquí exponemos. El mismo Cardenal lo confirma en la entrevista concedida a Raymond
Arroyo, publicada en Septiembre del 2003, al emplear repetidamente la misma frase:
"en la segunda parte del Siglo XX".
Se ve que esa frase, "en la
segunda parte
del siglo XX", fué fundamental para él, en su juicio
sobre el Secreto, en Junio del 2.000, y le quedó bien grabada.
El Sr. Arroyo le pregunta (¡en septiembre 2.003!), sobre el Tercer Secreto
de Fátima y su transcendencia. El Papa Benedicto
XVI respondió:
«Es expresado en una
visión con lenguaje apocalíptico. En las visiones no
tenemos un lenguaje histórico, como una toma
televisiva; tenemos un
lenguaje simbólico y visionario. Podemos
entender que esto en realidad es
una indicación de la crisis de la Iglesia en la
segunda parte del siglo XX,
y en nuestro tiempo.»
No olvidemos: Esto lo dijo el
Cardenal en el año 2.003.
EXAMINADAS
OTRAS FUENTES
La profecía nunca es inamovible:
cambiando las circunstancias se cambia el resultado. Esto lo
debemos olvidar nunca, al emitir un juicio correcto.
Y es tan cierto, que hasta lo vemos plasmado hasta en la concepción profética de la Biblia cuando
sdice: "Y si Dios dice, tú te salvarás. Y si él se abandona y se
empeora, al final se condena". Y si Dios dice: "Tú te
condenarás, y si él se corrige y cambia de vida para bien, al final
se salva".
— Edgar Cayce, visionario
de gran fama y prestigio, casi infalible en sus diagnósticos
mediales. Pero en esto es casi lo único en lo que se le puede demostrar un fallo. En una
de sus famosas "lecturas akásicas" dijo:
"Vemos que en 1998 ya habrá sucedido todo lo que tiene que venir."
Se refiere a los cambios
geofísicos y geodésicos anunciados en el libro del Apocalipsis; y la Parusía, la Segunda Venida de Jesucristo a la tierra.
— Talavera: en Febrero de 1986, Nuestro Señor Jesucristo
reveló:
"Si no hubiera sido por mi Madre,
todo lo que tiene que venir ya
habría ocurrido en
1983."
Y otros más. Luego ni Edgar Cayce, ni la
Versión diplomática 1963, estaban
equivocados. Debía ocurrir en 1983, pero las
circunstancias cambian y con ellas cambia el "momento cósmico", y
así todo se aplaza.
APLAZADO NO QUIERE DECIR EVITADO
Se aplaza, pero no se evita: Aplazado no quiere decir evitado.
El AVISO
anunciado en Garabandal,
Talavera, Medjugorje, y otros lugares, está al llegar: «Cada uno verá su alma como Dios la ve»,
y entonces,
forzosamente, todos veremos más claro.
Debemos considerar
La
Salette,
Fátima,
Akita,
Kibeho
(ya aprobadas por la Iglesia), así como
otras apariciones:
Unbe,
Garabandal,
Medjugorje
etc., con mucha calma, conscientes de que las
circunstancias cambian.
No debemos aventurarnos a dar fechas fijas,
pues no hay nada estático en el Universo, todo es un continuo
movimiento. Se puede atrasar, para darnos más tiempo; o por un acto de la misericordia infinita de Dios.
Tambén
– y quizá sobre todo – en razón de los ruegos y súplicas de Nuestra Santa
Madre. Se puede retrasar por muchas
razones y motivos.
Pero debemos ser muy conscientes y tener siempre
presente que "aplazado"
no quiere decir evitado. Las profecías se cumplirán. __
NOTA:
No es dogma de fe creer en las apariciones de
Fátima. Tampoco lo es lo que el Vaticano nos
presentó. El mismo Cardenal Ratzinger dijo, en Junio
del año 2.000: "Esa es su
interpretación personal, y puede que otros lleguen a otras
conclusiones".
El Secreto de Junio del 2.000, no es un
"documento del magisterio", como tan despreocupada y
abusivamente pretenden imponer algunos, en los
diversos foros de internet, y por lo tanto no obliga a nadie. (El "Magisterio de la Iglesia", son las enseñanzas del
Papa, o del Papa junto con todos los obispos del mundo.)
Siguiendo las palabras
del Cardenal Ratzinger, cada uno es libre de investigar y obrar según le dicte su
conciencia. El Vaticano ya dijo lo que tenía que decir:
el Vaticano, no
el Papa.
Juan Pablo II no hizo ninguna
declaración en
Junio del año 2.000; ni tampoco Sor Lucía de Jesús, la
vidente. El Papa no
se pronunció y es a quien más correspondía hacerlo.
Esta, de
por sí sola, es una señal muy clara.
¡No lo
olvidemos nunca!
http://es.geocities.com/aparicionesymensajes2002
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