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El 12 de Junio de 1983 la
Santísima Virgen Maria se apareció en el Monte Carmelo de Peñablanca (Chile), a Miguel
Angel Poblet, un joven de 17 años. Miguel
vió un gran resplandor y en medio la figura de una señora muy hermosa que
con gran dulzura le dijo: "Soy el Inmaculado Corazón de la Encarnación
del Hijo de Dios."
Hasta el 12 de Junio de 1988 se sucedieron 480 apariciones contadas,
(otras sin contar), dando a través del vidente en éxtasis, alocuciones,
mensajes de advertencia a la humanidad. Se manifestaron Nuestro Señor,
los Angeles, y la Santísima Virgen: La Dama Blanca
de la Paz.
El vidente, bastante hosco, tenía muy poca cultura y nunca la
versatilidad y conocimientos demostrados en los mensajes.
La Santísima Virgen explicó su
presencia en Peñablanca:
"He venido a Chile a
salvar almas que van a la perdición".
En otra ocasión dijo:
"He venido a darle otra
oportunidad al hombre, para que estén
preparados para la Segunda Venida de
mi Hijo."
Maria vino a Chile, y para comunicarse no eligió a un sabio y
entendido, sino a un pequeño joven, simple y humilde. Ella pidió (como en
otros lugares de aparición), que sus mensajes se difundiesen por todo el
mundo.
Nuestro Señor y su Santa Madre pidieron en
Peñablanca el rezo del Rosario, tomar la
Sagrada Comunión de rodillas y en la boca, nunca en la mano; piden
oración, ayuno y
penitencia por los pecadores; una vuelta a las
tradiciones de la Iglesia; respeto y devoción por los sacramentos.
Y prometieron asistencia a los cumplidores.
Ellos no abandonan a sus hijos, todos y cada uno de nosotros:
"Yo soy aquella que llora, que
clama (con) dolores de parto, y el dragón trata de devorar la Palabra del
Señor, a mi Hijo.
Yo soy la Mujer vestida de sol, y clamo (con) dolores de parto porque mis hijos no quieren entender".
-16.3.1985; C.f. Apc.
12.
LOS MENSAJES DE PEÑABLANCA
Nuestra Madre nos repite continuamente
que los mensajes que ella ha dado para el mundo se han ocultado. Los
consagrados, los sacerdotes, no hablan de ellos, no los propagan, quizá
por demasiada prudencia, o por pudor.
Como en
La Salette,
Fátima;
Lourdes;
Amsterdam;
Akita,
Kibeho,
Garabandal,
Unbe, al Padre Gobbi;
El Escorial,
Talavera,
(y muchos otros), los mensajes de
Peñablanca son un
ferviente y amoroso llamado a nuestra conversión, a una vuelta a Dios, a
un cumplimiento del mensaje evangélico de Cristo.
Y, como en muchos otros lugares de aparición-, en Peñablanca se anuncia el Fin de los
Tiempos:
Aviso;
Milagro;
Tinieblas y
Castigo.
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Se permite publicación y reenvío.
continua....
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