Zafra
era una ciudad amurallada con seis entradas o puertas llamadas: La de
Sevilla, la de Palacio, de la Maestranza, la de Los Santos, el Cubo y de
Jerez.
Las
puertas de Jerez, y la del Cubo se pueden ver perfectamente ya que junto a
unos restos adosados al castillo son las únicas reliquias que han llegado
a nuestros días, como testimonio de un histórico pasado de una
población que ya no necesita de puertas para recibir abiertamente a los
visitantes.