
Perteneciente a la época de los severos ( siglo II ), es un monumento funerario que pertenecía a la familia Atilia. Está realizado en piedra arenisca y actualmente sólo se conseva la fachada, como se puede apreciar en la foto.
Se encuentra a unos dos kilómetros de la Villa de Sádada, tomando un desvío de la carretera de Uncastillo.