INFORMES EJECUTIVOS

COMISIÓN INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ

año 2003 (Septiembre )

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Septiembre 29 de 2003: Comisión Intereclesial Justicia y Paz: Ahora por rebelión: cuarta denuncia penal contra Justicia y Paz.

Septiembre 27 de 2003: Meta: Continúa el exterminio de los campesinos del Ariari

Septiembre 26 de 2003: Bajo Naya - Cajambre - Yurumanguí: Temor por artefacto no activado en el río Cajambre. Persisten efectos de operaciones aéreas sobre la población afrodescendiente.

Septiembre 25 de 2003: Ariari (Meta): Amenazas e intimidaciones. Campaña paramilitar a favor del referendo.

Septiembre 19 de 2003: Comunidades del Cacarica: Persisten operativos militares contra Cavida.

Septiembre 18 de 2003: Ariari (Meta): Dos nuevos asesinatos en el Ariari.

Septiembre 17 de 2003: Comunidades del Cacarica: Presión de milicianos en zona humanitaria "Nueva Vida" y de los militares en "Esperanza en Dios".

Septiembre 12 de 2003: Comunidades del Cacarica: Desplazadas forzadamente familias del Cacarica. Operaciones militares generan condiciones de inviabilidad para la vida de la población.

Septiembre 09 de 2003: Comisión Intereclesial Justicia y Paz: Informe Especial sobre el proceso de judicialización.

Septiembre 06 de 2003: Comisión Intereclesial Justicia y Paz. ¡Urgente! Judicialización a Justicia y Paz. Informe preliminar.


INFORME EJECUTIVO 7 : COMISIÓN INTERECLESIAL JUSTICIA Y PAZ

AHORA POR REBELIÓN: CUARTA DENUNCIA PENALCONTRA JUSTICIA Y PAZ

Para qué sirve la sal si no está donde se cuecen las habas, en el puchero? De qué sirve “creer” que hay que denunciar la mentira, si luego nos callamos por miedo, porque no sabemos..., por lo que sea...., si no estamos donde se cuecen los problemas de los seres humanos, de los empobrecidos?

Monseñor Oscar Romero

En desarrollo de la estrategia de control, de desestructuración y coptación de la propuesta de los afrodescendientes del Cacarica agrupados en las Comunidades Autodeterminación, Vida, Dignidad del Cacarica, CAVIDA a través de la deslegitimación mediática, de las operaciones militares de presión psicológica a niñas y niños, jóvenes y mujeres, de la judicialización contra integrantes de la población civil organizada en un Proyecto de Vida basado en el principio de distinción y contra nuestra Comisión de Justicia y Paz, se conoció una nueva denuncia penal, instaurada el pasado 28 de agosto en Urabá, ahora por el delito de rebelión.

El 20 de agosto, conocimos de la interposición de dos denuncias penales contra miembros de CAVIDA y contra Justicia y Paz una en la Unidad Anticorrupción y otra en la Unidad Antiterrorista de Bogotá en una reunión convocada por la abogada JOHANNA CABEZA ARIAS en la Biblioteca Luis Ángel Arango de la capital del país. Un día después, en horas de la mañana se realizó una rueda de prensa en la sede del Ministerio de Defensa convocada por el General JORGE ENRIQUE MORA RANGEL, en la que se hicieron falsas aseveraciones e imputaciones contra nuestra comisión. Días más tarde se conoció un documento en lenguaje propio de la inteligencia militar en el que se expresa que somos el brazo político de las FARC EP, traficantes de drogas, que hemos planeado asesinatos e intentos de asesinato en Turbo, hemos amenazado de muerte a los "testigos" que aún no conocemos, que hemos logrado incidir sobre los organismos del Estado para defender nuestros intereses sobre los recursos naturales y el territorio de los afrodescendientes evitando el "progreso" de la región. Al mismo tiempo, conocimos el borrador de una denuncia penal por los delitos de concierto para delinquir, conformación de grupos armados al margen de la ley FARC y amenazas. Ahora conocemos la cuarta denuncia contra Justicia y Paz por el delito de rebelión.

* Lunes 15 de septiembre integrantes de nuestra Comisión Justicia y Paz se presentaron a rendir una versión libre con presencia de uno de sus apoderados sin lograr ser escuchados debido a que los procesos penales no se han concentrado en una sola unidad.

* Martes 23 de septiembre, hacia las 11:00 horas en la reunión de seguimiento a la adopción de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el pasado 8 de septiembre a favor de Justicia y Paz, en las que son peticionarios la Comisión Colombiana de Juristas, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo y Reiniciar, la delegada de la Fiscalía General de la Nación informó que en la actualidad se encuentran en curso 2 investigaciones contra integrante de nuestra Comisión Justicia y Paz en el caso del Cacarica, nombró la radicación en la Unidad de Derechos Humanos por violación de Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional, y la recientemente interpuesta por el Delito de Rebelión.

Sin embargo, nuestra Comisión conoce que son cuatro procesos los existentes:

1) Delito Abuso de confianza, denuncia que fue radicada en Riosucio, interpuesta en el 2002, la que no ha sido trasladada a Bogotá.

2) Delito Violación de Derechos Humanos y DIH radicado 1701 Unidad de Derechos Humanos Bogotá, interpuesta el 5 de mayo de 2003

3) Delito Rebelión, radicado en el Despacho 41 de Urabá, interpuesta el 28 de agosto de 2003

4) Delito (sin precisar), al parecer, concierto para delinquir, conformación de grupos al margen de la ley, amenazas, radicada en la Unidad Antiterrorista de Bogotá, sería trasladada a la Unidad de Derechos Humanos.

En la misma reunión, los peticionarios reiteraron que la adopción de las medidas preventivas requeridas no son armadas. Las medidas preventivas se refieren a la necesidad de que el Presidente Álvaro Uribe como comandante máximo de las Fuerzas Militares o la Ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, como superiores del General MORA RANGEL, rectifique o corrijan a través de los mismos medios y procedimientos, las calumnias y los señalamientos contra Justicia y Paz por su proceso de acompañamiento a las comunidades de CAVIDA en el Cacarica.

* Jueves 25 de septiembre, el Consejo Superior de la Judicatura de Cundinamarca   citó a uno de los abogados de nuestra Comisión para notificarle que se ha abierto proceso disciplinario en su contra.  La querellante o quejosa es una juez penal militar de la XVII Brigada del Ejercito, quien en investigación penal preliminar en la jurisdicción militar iniciada por una Constancia Histórica realizada por hechos ocurridos en San José de Apartadó ordena llamar a declara al secretario ejecutivo de Justicia y Paz; ante la solicitud, la Comisión dirige un escrito explicando las razones jurídicas, políticas y éticas por la cual se considera la Justicia Penal Militar como una jurisdicción parcializada y nada independiente, constituyéndose en un recurso más de impunidad.  En el auto de fondo que resuelve sobre la participación de militares en graves violaciones a los derechos humanos, decide proferir auto inhibitoria, absteniéndose de abrir investigación contra los miembros de la XVII Brigada y en el mismo fallo ordena compulsar copia al Consejo Superior de la Judicatura para que investigue disciplinariamente al abogado de la Comisión por haber irrespetado a la Justicia Penal Militar. 

“Del escrito remitido por el abogado Asesor de la mencionada ONG, se desprende una total falta de respeto y acatamiento al Juzgado, arbitrariamente y sin consideración a los parámetros legales dice solo se niegan a concurrir a los estrados judiciales Militares, tildando a esta Institución de parcializada, inoperante, ineficaz y prevaricadora.  Dichas afirmaciones realizadas por el abogado son ante todo desbordadas de la ética y profesionalismo que debe reinar en un profesional del Derecho.  La Justicia Penal Militar, es un ente administrador de justicia legalmente constituido, con los poderes y facultades de cualquier otro administrador de justicia, razón por la cual los abogados deben referirse a esta en tonos cordiales, considerados y respetuosos”.

* Sábado 27 de septiembre, habitantes de Riosucio han presentado quejas ante la Defensoría del Pueblo en Apartadó en los que se denuncia a Justicia y Paz por violación de los Derechos Humanos.

Pobladores de Turbo han presionado, a familiares de la Asociación de Familiares de las Víctimas de Riosucio, Clamores, conformada en su mayoría por viudas, y a integrantes de CAVIDA que han estado en este municipio adquiriendo bienes de supervivencia, para declarar contra Justicia y Paz.

Nuestro derecho a la defensa de los derechos humanos, a la promoción y a la defensa de los derechos de los afrodescendientes con el acompañamiento integral a las familias que han decidido afirmar sus derechos a la Vida y al Territorio sin hacer parte de los actores de la guerra militar continúa siendo judicializado.

Los procedimientos, la sustentación de la pruebas en sana crítica se caerán de su peso. El principio de imparcialidad y de un juicio justo, y del derecho a la defensa están en cuestionamiento.

Por qué los militares en desarrollo de sus actuaciones armadas en el Cacarica anuncian que esperan las órdenes de captura con tanta anticipación?

Por qué y qué saben de los procesos judiciales, por qué dan a conocer los nombres de los posibles judicializados de CAVIDA y de Justicia y Paz, cuándo aún no ha sido ni siquiera posible acceder a la defensa a los mismos procesos?

Por qué se continúa presionando, se ofrecen recursos económicos en Turbo y en Riosucio a personas para que declaren contra Justicia y Paz?

Por qué unidades militares han ofrecido recursos a pobladores del Cacarica para ser parte de la red de cooperantes, de la red de informantes o eventualmente ser testigos contra CAVIDA y contra Justicia y Paz?

Cómo es posible asumir la defensa en los municipios de Turbo (Antioquia) y de Riosucio (Chocó) cuándo los mismas estructuras armadas encubiertas paramilitares ejercen un control sobre la vida de los municipios, al lado de autoridades civiles y militares?

Mientras se logra probar la inocencia - por qué la culpabilidad no existe y no puede ser probada por que no es verdad - de los integrantes de CAVIDA y de Justicia y Paz, no lograrán acaso intentar terminar la explotación de las últimas manchas de cativo en el Cacarica e implementar la siembra de palma aceitera - propuesta agroindustrial para los futuros paramilitares desmovilizados y mecanismo de reconciliación-, asegurando la impunidad, el silencio frente a las violaciones de derechos humanos y derecho humanitario.

Las presiones que se ejercen sobre los afrodescendientes, los modos como se buscan testigos, nos hablan de un montaje que quiere controlar y destruir uno de los pocos procesos comunitarios que en la región del bajo Atrato, exigen justicia frente a la operación "Génesis" y los 85 crímenes y violaciones de los derechos humanos, que comprometen la responsabilidad del Estado, en el 95% de los casos, en particular de la Brigada XVII al mando del General RITO ALEJO DEL RIO.

Es evidente que el ejercicio del derecho en defensa del Territorio frente aprovechamientos forestales desarrollados por empresas privadas madereras de gran poder han afectado sus intereses económico. La negativa de los miembros de CAVIDA a sembrar la palma aceitera y la coca promocionada a través de la estrategia paramilitar ha encontrado un obstáculo en la estrategia de control social y militar. La exigencia de justicia y por tanto, la negativa al perdón y al olvido a través de propuestas de alternatividad penal, es una razón para que este proceso de CAVIDA sea controlado, silenciado y sus acompañantes nacionales deslegitimados, encarcelados y expulsados de la región.

De las amenazas de muerte, de los señalamientos se ha pasado al uso de las herramientas legales para sostener la ilegalidad. El derecho construido para defender y limitar los abusos del poder, se usa para judicializar a los empobrecidos que ejercen su derecho sin el uso de la violencia a la defensa de la vida y del Territorio. Desde 1.997 hasta hoy los mecanismos de intentos de control y de limitación a nuestro derecho legítimo a defender los derechos humanos se han cualificado. El allanamiento a Justicia y Paz (mayo 1.998) dirigido por el General Rito Alejo del Río, trasladado de Urabá a Bogotá; el intento de divulgación de Informes de Inteligencia elaborados en la Brigada XVII a través de la Revista Semana (marzo 1.999); amenazas y el exilio de los asesores técnicos de vivienda como el caso de Iván Almarales (abril 1.999), las amenazas y seguimientos a miembros del equipo misionero de Turbo y de Bogotá (abril 1.999), denuncias por injuria y calumnia presentadas por los Comandantes de la XVII Brigada el Brigadier general Martín Orlando Carreño (septiembre 1999): propuestas de concertación de espaldas al Derecho a Justicia y Paz llegaron tres representantes de la empresa Maderas del Darién para desmentir las denuncias formuladas por las comunidades del Cacarica relativas a la explotación ilegal e irracional de madera en los territorios titulados y solicitarnos incidir en la comunidad para aceptar sus propuestas sociales. Días después, los cuatro miembros de Justicia y Paz que participaron en esa reunión fueron convocados a una reunión por el jefe paramilitar de la región de Urabá. Justicia y Paz se negó a dialogar por razones de orden jurídico, ético y práctico (octubre de 1.999): demanda por calumnia del Brigadier general Carlos Enrique Vargas Forero (febrero de 2000); ). Seguimientos y amenazas de muerte con sufragios (2002) Campaña de desprestigio en la prensa local y regional del Urabá y del Chocó (mayo del 2003)

No solamente se ha generado un profundo daño moral ante la sociedad. Los señalamientos en el escenario mediático y social colocan en alto riesgo la vida e integridad personal de los integrantes de Justicia y Paz, como el acompañamiento humanitario internacional.

Bogotá, D.C. septiembre 29 de 2003 - COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ -volver-


INFORME EJECUTIVO 22: META

CONTINUA EL EXTERMINIO DE LOS CAMPESINOS DEL ARIARI

Solo curan por encima la herida de la hija de mi pueblo diciendo: ¨!Paz, Paz!¨ Siendo que no hay paz. Deberían avergonzarse de sus actos abominables, pero ya no conocen la vergüenza ni se ponen rojos. Esperábamos la paz, y ninguna cosa buena ha llegado, ni el tiempo de la curación, solo se presenta el miedo. Jeremías 8,11. 

Gota a gota, uno a uno, persona por persona, campesino por campesino, no cesa la persecución, el exterminio de pobladores del Ariari en desarrollo de una estrategia militar encubierta de tipo paramilitar. Así como desde las estrategias armadas se niega la existencia del principio de distinción permanentemente, se rompen las fronteras entre combatientes y no combatientes constantemente, la unidad de acción, la no distinción, la no diferenciación entre las acciones estatales y paraestatales se perpetúa desde hace 16 meses.

Desde enero del 2001 se ha desatado una estrategia militar que combina acciones regulares e irregulares que han convertido como blanco militar a los pobladores civiles, objeto de violaciones de sus derechos. Ninguna acción de solidaridad o humanitaria ni jurídica han permitido evitar la repetición de los asesinatos, las desapariciones forzosas, el desplazamiento forzoso. Por el contrario, las estructuras armadas se han fortalecido, se han consolidado.

Bajo el pretexto de la confrontación a la guerrilla de las FARC EP, de la política de recuperación territorial, se ha consolidado la estrategia de control político, social y de  represión paramilitar en los cascos urbanos y en los corregimientos con violaciones de derechos humanos.

º Domingo 21 de septiembre durante el día, unidades de "civiles" armados de la estrategia paramilitar vestidos de civil y con armas controlaron durante todo el día el movimiento de los pobladores que se abastecían de bienes   necesarios para su supervivencia en Puerto Esperanza.

º Lunes 22 de septiembre desde tempranas horas de la mañana, en el camino que conduce de Puerto Esperanza a la vereda de Los Alpes, los  paramilitares instalaron un retén de control de personas y de bienes, amenazando e intimidando a los pobladores, acusándolos de ser "auxiliadores de la guerrilla". A muchos pobladores les saqueron sus alimentos, a otros les impidieron llevarlos, y les recordaron que la cuota de alimentación era limitada.

Hacia las 15:00 un grupo de campesinos que se dirigía hacia la vereda de Los Alpes fue retenido por los "civiles" armados, a algunos les retuvieron los alimentos, los amenazaron de muerte, los intimidaron y los acusaron de ser "cómplices de la guerrilla". Luego de varios minutos, les dieron la orden de seguir con excepción del campesino DAVID CUTIVA ORTIZ, 29 años de edad, a quién acusaron de ser "auxiliador de la guerrilla". A DAVID lo retuvieron, y mientras lo acusaban, insistían en que sus vecinos debían seguir.

º Martes 23 de septiembre hacia las 6:00 hora local, en el sitio conocido como Los Corrales, jurisdicción de Puerto Esperanza, la esposa de DAVID encontró su cuerpo sin vida con un tiro en la cabeza.

º Jueves 25 de septiembre hacia las 8:00 horas, al parecer dos miembros de la guerrilla de la FARC EP a la altura de la planta de basuras, ubicada en la carretera que conduce de Medellín del Ariari al casco urbano del municipio de El Castillo obligaron a detenerse a un vehículo de servicio público, lo atravesaron en la carretera bloqueándola.

Quince minutos después los "civiles" armados de la estrategia paramilitar que se encontraban en el casco urbano se ubicaron a la entrada del casco urbano de Medellín del Ariari, otro grupo de hombres vestidos de camuflado y con armas largas se trasladó a las afueras del poblado. Minutos después varios camiones con paramilitares ingresaron al casco urbano por la carretera que viene de Puerto Esperanza y de Villavicencio.

Hacia las 9:35 horas aproximadamente ingresaron al casco urbano más de 50 unidades de policía que se distribuyeron en el pueblo de Medellín del Ariari, al tiempo que los paramilitares permanecían en él mismo. Testigos observaron como dialogaron y se redistribuyeron las posiciones. Los paramilitares salieron a las afueras del pueblo aproximadamente a unos 10 minutos mientras la policía rodeo el pueblo dentro del casco urbano.

El asesinato de DAVID, ilustra la sistematicidad, por el modo de operación y la intencionalidad con que se perpetúan los crímenes a través de estrategias encubiertas frente a las cuales no hay actuación judicial tendiente a esclarecer y a evitar la repetición de daños irreparables. La  permanente consumación de atentados contra los campesinos en centros o cascos urbanos en los que se han consolidado la presencia de unidades de "civiles" armados dentro de la estrategia militar encubierta ha sido posible por la OMISION, la COMPLICIDAD, la AQUIESCENCIA y la TOLERANCIA de unidades militares adscritas al Batallón 21 Vargas.

Las acciones guerrilleras de las FARC EP fueron respondidas en este caso en una manifiesta unidad de acción ya no solo entre unidades militares y paramilitares sino entre unidades policiales y paramilitares. Aunque evidentemente el Estado tiene el deber de responder a las acciones ilegales de los rebeldes, no todos los medios son válidos sino que deben enmarcarse dentro de los parámetros del Estado de Derecho. La respuesta a la acción de la guerra de guerrillas demuestra que existe un ligazón entre las actuaciones estatales y las paraestatales, la que se deslegitima, mucho más cuando las expresiones encubiertas han atentado contra pobladores civiles.

Bogotá, D.C. septiembre 27 de 2003  - COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ -volver-

INFORME EJECUTIVO  3: BAJO NAYA - CAJAMBRE - YURUMANGUI

Persisten  efectos de operaciones aéreas sobre la población afrodescendiente

TEMOR POR ARTEFACTO NO ACTIVADO EN EL RIO CAJAMBRE

Sediento estoy de Dios, del Dios que me da vida... lágrimas son mi pan noche y día... Yo me acuerdo y mi alma dentro de mí se muere por tanto dolor... Mi alma está deprimida... Hazme justicia y defiende mi causa del hombre sin piedad; de la gente tramposa y depravada líbrame, tú, Señor. Si tú eres, oh mi Dios, mi fortaleza, ¿Por qué me desamparas? ¿Por qué tengo que andar tan afligido por la opresión de los poderosos?... Confía en Dios, que aún le cantaré a mi Dios Liberador.

Salmos 42-43

A mediados del mes de agosto dentro de los ríos Yurumanguí, Cajambre y El Naya se han desarrollado operaciones militares en el marco de la política de seguridad “democrática”. Las actuaciones militares de recuperación territorial  que se desarrollan en el contexto de operaciones contra las FARC EP y el ELN han afectado a la población afrodescendiente pues han sido blanco de operaciones armadas y un bien de supervivencia como el agua corre el riesgo de producir  efectos tóxicos sobre la población

Nadie ha desconocido la presencia guerrillera en la región como tampoco el desarrollo de estrategias abiertas y encubiertas que se han construido para combatirla, pero los medios y los métodos han afectado a la población.

* Martes  19 de agosto  se desarrolló una operación militar aérea dentro de la política de “Seguridad Democrática” que afectó a pobladores afrodescendientes en la zona baja del río Yurumanguí- zona rural del municipio de Buenaventura, departamento del Valle. En la continuidad de la operación militar, el sábado 23 de agosto un helicóptero militar dejó caer centenares de vainillas, sobre el caserío de Veneral. De acuerdo con los informes JOBILIA GARCIA resultó herida y algunos techos de vivienda afectados. (Ver Informe Ejecutivo-2-28 de agosto del 2003)

* Lunes 25 de agosto, tres aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana, ametrallaron y bombardearon por espacio de dos horas la cabecera del río Cajambre, a unos 15 minutos de la comunidad de El Barco entre las quebradas de Villegas y Villeguitas en el río Agua Clara, en donde se encontraban trabajando cerca de 20 campesinos entre niños y adultos.

Desde ese día en la Quebrada Villeguita se encuentra un artefacto lanzado desde las aeronaves que no explotó.   Las dimensiones del artefacto son de 1 metro de largo y unos 30 centímetros de diámetro, se aprecian unas iniciales o referencia las cuales son: ESHRAPNEL M 88 37 A1 TNT 10 A03 300.02 MK 81 PF 1080 FILLED  MASS 113KG. (Ver fotos adjuntas)

Las aeronaves sobrevolaron las comunidades de El Barco, El Chorro, San Isidro, Aragón, El Llano, Ordóñez, San Pablo, pertenecientes al Consejo Mayor de la Cuenca del Río Cajambre, territorio colectivo titulado por Ley 70.

* Viernes 29 de agosto, a las 9:00 horas; el sábado 30 de agosto a las 12:00 horas; el  domingo 31 de agosto a las 6:00 horas se han producido  nuevos sobrevuelos que por las acciones presentadas el 25 de agosto han generado zozobra y desplazamientos temporales de los afrodescendientes ante el temor de ser afectados por nuevos ametrallamientos y bombardeos.

En medio de la tensión psicológica falleció la Señora POLICARPA CAICEDO, la cual se desempeñaba como madre comunitaria. De acuerdo  con las últimas versiones del río Cajambre se han desplazado 20 familias hacia la parte baja (las bocanas)

Las comunidades afrodescendientes requieren que una comisión con delegados nacionales e internacionales que se traslade a la zona con el objetivo de verificar los efectos de la actuación militar y los posibles daños que se puedan producir por el artefacto que no explotó.  

Los afrocolombianos reiteran la necesidad de apoyo de la comunidad nacional e internacional a su propuesta como población civil de defensa de la Vida y del Territorio en la que ejercer el derecho a no ser involucrados en la guerra y que se les respete el principio de distinción que contempla el Derecho Humanitario.

Bogotá, DC. 26 de septiembre del 2003 - COMISIÓN INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ-volver-


INFORME EJECUTIVO 21 : ARIARI META

Amenazas e Intimidaciones : CAMPAÑA PARAMILITAR A FAVOR DEL REFERENDO

En desarrollo de la estrategia de control militar, social y político en la región del Ariari a través de las estructuras armadas encubiertas que se han consolidado debido a la omisión, a la tolerancia y a la complicidad del Batallón 21 Vargas, los campesinos en medio de la persecución, del asesinato de líderes, del control de las actividades comunitarias han sido objeto de nuevas amenazas de muerte, intimidaciones.

Luego de una serie de confrontaciones armadas entre las Fuerzas Militares con apoyo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar y la guerrilla de las FARC EP, los paramilitares han iniciado una ofensiva de presión militar electoral. 

° Sábado 20 de Septiembre de 2003 a las 14:00  horas,  “civiles armados” de la estrategia militar encubierta, obligaron a los pobladores de Medellín del Ariari, municipio de El Castillo, departamento del Meta, dirigirse al Coliseo Comunal a una reunión.

El reconocido  Paramilitar llamado “Camilo”  expresó que todos los de la  comunidad están obligados a votar a favor del referendo, el próximo 26 de octubre,  quiénes no voten, serán mirados como “guerrilleros” o “auxiliadores de la guerrilla” (...) “todos los candidatos al consejo y la alcaldía están actuando  bajo mi directriz (...) hemos logrado desterrar a la guerrilla, tenemos en lista a 5 más por ser “auxiliadores de la guerrilla”, les damos una semana a esas personas para salir, tenemos a cuatro ya plenamente identificados como auxiliadores, falta uno por investigar”.

Luego de más de una hora de reunión los “civiles” armados dieron por terminada la reunión y continuaron sus acciones de control en el casco urbano.

Durante los últimos días los paramilitares, “civiles” armados, algunas veces vestidos de camuflado  han participado en las campañas electorales de algunos de los candidatos.

Hace dos meses los “civiles armados” amenazaron a una candidata al consejo municipal del Castillo, obligándola a abandonar la región. En algunas reuniones de campañas electorales estos “civiles” han participado de ellas, con la anuencia de los candidatos.

Al final todo permite deducir que lo que acontece en los últimos 16 meses en el Ariari sin la complicidad estructurante de las Fuerzas Armadas. En Medellín del Ariari los “civiles” armados dentro de la estrategia militar encubierta son la autoridad real ante una población indefensa que es testiga muda, por el terror, de una acción conjunta y combinada con unidades  regulares.

Nadie puede comprender como la Política de seguridad “democrática” desarrollada tan intensivamente en la región del  Ariari no logra afectar las estructuras encubiertas paramilitares, tanto como, las  omisiones y las complicidades de agentes estatales no logran ser afectadas por dichas medidas.

Es evidente que el  blanco de las actuaciones regulares e irregulares ha sido la población  civil, a quien se le ha negado el derecho a la libertad de expresión, a la libertad de asociación, a la libertad de pensamiento  y a la libertad de elección y por supuesto el de la vida y la libertad.

Las nuevas formas de crematorio están a la vista, la impunidad es el calor que las consolida ... el control social y la obligación a ser de un modo de existir, de ser y de “democracia” es la negación de la dignidad

Todo parece justificarse porque la seguridad no tiene límites, porque la guerra a las guerrillas es la guerra a la población.

Bogotá, D.C  septiembre 25 de 2003 - COMISIÓN INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ-volver-


INFORME EJECUTIVO 31 - CACARICA

PERSISTEN OPERATIVOS MILITARES CONTRA LA POBLACIÓN CIVIL DE CAVIDA

Persiste el desarrollo de las operaciones militares contra la población civil del Cacarica, técnicas psicológicas combinadas con el incentivo económico, testigos pagos, red de cooperantes se conjugan con la intención de desestructurar la propuesta civil de CAVIDA. Judicializar a las autoridades de la comunidad, a los acompañantes de Justicia y Paz y deslegitimar la labor de Peace Brigades International, PBI.

* Jueves 18 de septiembre, hacia las 9:00 horas un grupo de 40 unidades militares se trasladaron desde frente a lo que fue la Zona Humanitaria “Esperanza en Dios” hacia el punto conocido como La Tapa, acompañando a JHON JAIRO TOVAR, a MARY LUZ PALACIO y a DIANA PATRICIA CORDOBA, estas dos últimas, según lo manifestaron los militares, son cooperantes de ellos.

El señor JHON JAIRO TOVAR expresó a pobladores de CAVIDA que la Zona Humanitaria de “Nueva Vida” estaba rodeada de milicianos de la guerrilla, que “estuvieron bebiendo en ese lugar humanitario”, que “no comprendía por qué la gente se había desplazado de una zona humanitaria a otra”. Agregó que “yo quiero estar con el ejército para no hacerle daño a la comunidad pero de la zona humanitaria se van a encargar otros”, insinuando que actuarían los paramilitares.

JHON JAIRO TOVAR, el ahora colaborador del ejército, expresó que “los acompañantes internacionales son conocedores y colaboradores de la guerrilla ... Yo vuelvo aquí, yo soy útil, conozco a todos, pero me dicen que todo depende de lo que diga el alto mando militar en Bogotá”.

Hacia las 11:00 horas del lugar conocido como La Tapa salió una panga de color blanco con verde, con dos motores 200, en la que se encontraban 5 militares con camuflado y varios civiles entre ellos un reconocido paramilitar. De acuerdo con versiones de pobladores del Atrato hay una movilización de unidades militares y de “civiles” armados en desarrollo.

La propuesta civil del Cacarica continúa siendo afectada profundamente por el método de guerra estatal que bajo el pretexto de confrontar a la guerrilla ha convertido a la población civil en el blanco central de las operaciones.

El señor JHON JAIRO TOVAR, fue acogido humanitariamente por la comunidad el año pasado, luego que él solicitó ayuda a CAVIDA. El señor JHON JAIRO expresó a la comunidad que él al igual que más de 400 personas les había tocado salir corriendo luego de una acción paramilitar contra la población civil en el Truandó, según dijo, él terminó llegando a las zonas humanitarias porque había escuchado de ellas y antes él había pertenecido a las comunidades de paz que retornaron al Truandó. CAVIDA le manifestó que desde el principio de Solidaridad de su Proyecto de Vida le brindaba acogida por un tiempo mientras pensaba bien qué era lo que él quería, pero que ese tiempo no podía pasar de tres meses, tiempo durante el cuál él tenía que asumir las normas internas de la comunidad. JHON JAIRO solicitó a CAVIDA gestionar la reintegración con su familia sin que se hubiese logrado este propósito a pesar de las gestiones de la comunidad. JHON JAIRO no aceptó ser parte del Proyecto de Vida de CAVIDA y debido al exceso de consumo de alcohol y rompimiento de las normas comunitarias se le solicitó salir de la Zona Humanitaria a los tres meses de haber llegado, existen documentos internos de la comunidad que dejan constancia de estos hechos.

DIANA PATRICIA CORDOBA, es habitante del Cacarica pero no ha pertenecido al Proyecto de Vida de CAVIDA, desde el desarrollo de la operación militar iniciada el 13 de mayo, su familia ha sostenido una estrecha relación con las Fuerzas Militares.

MARY LUZ PALACIO, es hija de un Pastor de la que fue la zona humanitaria “Esperanza en Dios”, pero por influencia de DIANA PATRICIA se relacionó afectivamente con los militares.

Continúa la destrucción del Proyecto de Vida del Cacarica. No hay campo ni ámbito en el que no se este actuando simultáneamente: el judicial, el mediático, el militar, el social. Un arrasamiento en condiciones desiguales, el poder frente a los débiles, la implementación de políticas de seguridad que destruyen  el principio de distinción, conversión de las víctimas de violaciones de derechos humanos en victimarios, en criminales

Tensión, terror interiorizado, parálisis colectiva son los síntomas de los efectos destructivos de un modo de seguridad, de un modo de justicia.

Silencio, inacción del poder civil, la mirada impuesta es la militar. Las posibilidades de afirmación integral de derechos asumiendo los principios de distinción y de diferenciación en la guerra están siendo erosionados; el ejercicio del derecho en defensa del Territorio de las comunidades afrodescendientes continua quedando en suspenso. Se está destruyendo en la región del Bajo Atrato las pocas experiencias de referencia moral y ética que se afirman entre el modelo de guerra de guerrillas y el modelo de guerra del estado.

Hoy se evidencian las fisuras y el abismo profundo entre el Derecho y la Ética, entre el uso de la fuerza para combatir a combatientes y no a los desarmados.

Lo que hoy sucede no ocurriría si alguna vez la justicia hubiera operado eficaz y oportunamente. Tal vez todo es tarde, demasiado tarde. Queda la esperanza en lo ético y la moral, los cimientos del Proyecto de Vida de los afrodescendientes del cacarica.

Todo tiene un aliente vindicativo. Haber ejercido el derecho a la Verdad, a la Justicia, a la reparación integral en defensa de la Vida y el Territorio ha significado hoy un alto costo para los afrodescendientes.

Los empobrecidos organizados al haber ejercido su desobediencia civil, su objeción ética y moral a la guerra y a modos de producción destructivos de la naturaleza reciben como respuesta una ofensiva integral del poder.

Urge la presencia humanitaria y solidaria internacional y de la Defensoría Nacional del Pueblo y de la Vicepresidencia de la República.

Bogotá 19 de septiembre del 2003 - COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ -volver-


INFORME EJECUTIVO 20 - Ariari (Meta)

DOS NUEVOS ASESINATOS EN EL ARIARI

A través de las estructuras militares encubiertas se han producido dos nuevos asesinatos que expresan la sistematicidad y la nueva etapa de genocidio que se experimenta en el departamento del Meta, luego del cese del proceso de diálogo entre el Estado colombiano y las FARC EP a comienzos del 2.002.

Después del asesinato de REYNALDO PERDOMO y PEDRO TORRES, hace menos de tres semanas, se tiene conocimiento de nuevos asesinatos contra pobladores del Ariari. Nuevamente la Población Civil del Alto Ariari es víctima de graves agresiones a la vida e integridad personal, a la posibilidad de defensa de su territorio, la población civil del Alto Ariari continúa siendo señalada y estigmatizada en medio del desarrollo de acciones militares contrainsurgentes o contraguerrilleras dentro de la estrategia militar regular e irregular del Estado. La vereda de Malavar ha sido escenario de múltiples hechos de violaciones a los derechos humanos dentro de estas acciones militares que se desarrollan en la zona desde hace más de un año, bajo pretexto de señalar a sus pobladores de “guerrilleros” o “auxiliadores de la guerrilla”. Nadie puede ocultar la presencia en esta zona de la guerrilla, pero no se puede justificar con ello las agresiones a la población civil e invisibilizar el derecho de distinción de la población civil.

* Sábado 30 de agosto, fue asesinado ELIAS FAJARDO, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Malavar. Hacia las 21:00 horas un grupo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar llegaron a la casa de ELIAS, en la vereda Malavar ubicada entre Medellín del Ariari y El Castillo. Los “civiles” armados tocaron a la puerta y al salir ELIAS lo llevaron hasta el patio continuo a la casa donde le propinaron tres impactos de bala en la cabeza.

Los vecinos de ELIAS, al escuchar los disparos, salieron de sus casas corriendo hacia el monte buscando refugio, temiendo que les sucediera lo mismo. Todos pasaron la noche fuera de sus viviendas.

Los pobladores de esta vereda han sido amenazados y atemorizados por el paso de “civiles” armados de la estrategia paramilitar con el patrullaje constante en motocicletas durante la noche.

* Domingo 31 de agosto, hacia las 6:30 horas, un número aproximado de 20 unidades militares, provenientes de Medellín del Ariari en un camión que transporta cilindros de gas, llegaron a la casa de ELIAS preguntando “¿Dónde está la guerrilla?... escuchamos unos disparos y venimos a buscar a la guerrilla”. Uno de los militares expresó: “A ese señor lo mataron por hospedar a la guerrilla el día del atentado -refiriéndose a un explosivo detonado el jueves 28 de septiembre en un poste de luz del municipio de El Castillo-. Las unidades militares estuvieron en el sitio por varios minutos y posteriormente se retiraron.

El cuerpo de ELIAS permaneció tendido en el patio de la casa hasta las 11:00 horas, cuando los familiares tomaron la decisión de llevarlo hasta el municipio de El Castillo, por la ausencia de disposición de las autoridades encargadas de realizar el levantamiento.

* Sábado 30 de agosto, hacia las 16:00 horas fue asesinado RAMON DELGADO, de aproximadamente 80 años de edad, en la vereda Caño Claro sobre el río Caño Embarrado, por “civiles” armados de la estrategia paramilitar.

Don RAMON se dirigió hacia el medio día con dos nietos (menores de edad) hasta el casco urbano de Medellín del Ariari. Antes de salir de Medellín del Ariari, un grupo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar se le acercaron a RAMON y a sus dos nietos, los requisaron, lo insultaron y luego los dejaron ir.

Hacia las 16:00 horas, los “civiles” armados de la estrategia paramilitar llegaron a la casa de RAMON en la vereda Caño Claro y lo asesinaron.

* Miércoles 3 de septiembre, un grupo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar, llegaron a la finca de RAMON DELGADO y robaron todo el ganado que allí se encontraba. Los “civiles” armados se dirigieron junto con el ganado hurtado hacia el municipio de El Dorado, pasando por Medellín del Ariari.

* El domingo 21 de septiembre, en horas de la mañana, un grupo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar obligaron a los pobladores de Medellín del Ariari a participar de una reunión citada por ellos. En dicha reunión los “civiles” armados, entre otras cosas, le dijeron a la población: “...  voten por el referendo sino son de la guerrilla y por lo tanto no respondemos por la vida de ustedes... voten por el referendo ... tenemos una lista de cinco persona que son auxiliadoras de la guerrilla, si no salen en una semana de aquí, no respondemos por sus vidas ... voten por el referendo.”

Bogotá, D.C Septiembre 18 del 2003 - COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ -volver-


INFORME EJECUTIVO 30 - CACARICA

PRESION DE MILICIANOS EN ZONA HUMANITARIA “NUEVA VIDA” Y DE LOS MILITARES EN “ESPERANZA EN DIOS”

“Hasta cuándo Señor seguirás olvidándome?, hasta cuándo me esconderás tu rostro?, hasta cuándo he de estar cavilando con el corazón apenado todo el día?, hasta cuándo va a triunfar mi enemigo?, atiéndeme y respóndeme Señor Dios mío. Sigue dando luz a mis ojos y líbrame del sueño de la muerte para que no diga mi enemigo, le he vencido, ni se alegre mi adversario de mi fracaso, pues yo confió en tu lealtad, mi corazón se alegra con tu salvación y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho”  (Salmo 13)

Mientras persisten las presiones militares de las Fuerzas Militares a las familias que aún viven en lo que fue la Zona Humanitaria de “Esperanza en Dios”, en la Zona Humanitaria de “Nueva Vida un grupo de milicianos de las FARC EP y un “civil” presionaron a una familia e ingresaron al lugar humanitario.

* Martes 16 de septiembre, en horas de la madrugada, llega a la Zona Humanitaria de “Nueva Vida” un poblador del Truandó de nombre JHON JAIRO, al tiempo ingresaron con él tres milicianos vestidos de civil, quienes en la misma madrugada abandonaron el lugar. A la 01:00 de la madrugada JHON JAIRO ofreció cien mil pesos ($100.000) a un poblador para que lo llevara a “Esperanza en Dios”, ninguno aceptó, y le recordaron que él había sido expulsado de la propuesta comunitaria por haber incumplido las Normas Internas con el consumo excesivo de alcohol y negarse a asumir el Proyecto de Vida, luego de haber sido atendido humanitariamente por la comunidad en el segundo semestre del año anterior.

A primeras horas, la comunidad asumiendo la defensa de su Proyecto de Vida y conociendo de la situación por la familia, se reunió inmediatamente en Asamblea, sancionó a la familia y rechazó la actuación de los milicianos.

Hacia las 08:00 horas, JHON JAIRO apareció en lo que fue la Zona Humanitaria de “Esperanza en Dios”, expresando que: “Me voy a entregar. No sé si a los paramilitares o a los militares”. Los afrodescendientes se negaron a seguirlo escuchando. Otros afrodescendientes le expresaron que no entendían por qué se iba a entregar ni que era lo que tenía que hablar, si ellos son pobladores civiles que no participan en la guerra.

A eso de las 10:00 horas, los militares llegaron a lo que fue el llamado lugar humanitario “Esperanza en Dios” y le manifestaron a los pocos pobladores que allí se encuentran que “Aquí ya está todo limpio, todos los milicianos están en Nueva Vida”.

Los afrodescendientes de este lugar escucharon que JHON JAIRO expresó: “Yo noté un mal ambiente en Nueva Vida, yo me sentí mal y me vine y me entrego a ver qué ofrecen ... a mí me dispararon como seis veces, pero no me dieron porque escape gracias a mi agilidad”. Agregó que: “la guerrilla estaba cerca”.

Simultáneamente se conoció que dos jóvenes mujeres y JHON JAIRO, iban a ser recogidos en las próximas horas por un helicóptero del Ejército.

Los habitantes de la Zona Humanitaria de “Nueva Vida” y los desplazados de lo que fue la Zona Humanitaria “Esperanza en Dios”, se encuentran sometidos a una estrategia militar que ha usado técnicas y métodos perversos.

La judicialización de CAVIDA continúa soportándose sobre la compra de testimonios, sobre la ruptura de lazos comunitarios de los habitantes de CAVIDA con los de su entorno. La propuesta de afirmación integral de los Derechos de la población asumiendo el principio de distinción ha sido afectado por la presencia de milicianos de las FARC EP, que presionaron a una familia e irrespetaron la Zona Humanitaria aprovechando la noche.

La actuación guerrillera dentro de su modelo de guerra no presenta ninguna ventaja militar y por el contrario coloca en alto riesgo a la población civil.

A la presión militar ejercida desde el 13 de mayo contra la población civil de CAVIDA, aumenta su vulnerabilidad por la actuación de los milicianos.

Hoy la comunidad afrodescendiente de CAVIDA se encuentra en un alto riesgo por las actuaciones armadas del Estado y de la guerrilla que pretenden involucrar a la población civil.

Persiste una ausencia institucional del Estado civil que no ha respondido humanitariamente a los desplazados de CAVIDA, que sometidos a una persecución sistemática de los militares se vieron obligados, para sostener su principio de distinción, a abandonar el lugar humanitario “Esperanza en Dios”.

Desde el 05 de septiembre, los pobladores de CAVIDA, le expresaron al Doctor Carlos Franco que es necesario evitar un nuevo Bojayá, que es urgente el respaldo gubernamental a la presencia institucional de la Defensoría del Pueblo.

Hoy urge que la Vicepresidencia y organismo de control se hagan presentes en la Zona Humanitaria “Nueva Vida” y esclarezcan los hechos ocurridos.

Hoy urge la presencia humanitaria nacional e internacional que posibilite el fortalecimiento de la iniciativa de la población civil en la guerra, el ejercicio de su desobediencia civil y su objeción moral y ética a modelos de guerra que destruyen la posibilidad de Vida de la población civil y la defensa de su Territorio.

Bogotá 17 de septiembre del 2003 - Comisión Intereclesial de Justicia y Paz-volver-


INFORME EJECUTIVO 29: COMUNIDADES DEL CACARICA

DESPLAZADAS FORZADAMENTE FAMILIAS DEL CACARICA

Operaciones militares generan condiciones de inviabilidad para la vida de la población.

¡Ay de aquellos que maquinan injusticias, y preparan el mal en sus lechos!: Los llevan a cabo en cuanto despunta la mañana, porque tienen la fuerza en sus manos. Codician campos y los roban, casas y las usurpan; hacen violencia al hombre y a toda su familia.

“¡No profeticéis, dicen ellos, no profeticéis tales cosas: el oprobio no nos alcanzará!”

Más ellos están contra mi pueblo, dice Dios, como enemigos los habéis levantado; públicamente arrancáis el manto a los que caminan confiados, y los tratáis como enemigos de guerra.

A las mujeres de mi pueblo expulsáis de las casas de sus alegrías; y quitáis para siempre a sus hijos el honor que yo les he dado.

Levantaos, pues, marchad, no es éste un lugar de reposo.

 Palabra de Dios en el profeta Miqueas

Durante los últimos 20 días, 15 familias de la Cuenca del Cacarica se han desplazado forzadamente de la Zona Humanitaria “Esperanza en Dios”. Hoy, 12 de septiembre, a eso de las 6:30 de la mañana 60 adultos, 9 patriarcas y matriarcas y 90 niños iniciaron su desplazamiento forzoso de la Zona Humanitaria “Esperanza en Dios”.

Hoy ante un casi total estado de vulnerabilidad de la población civil frente a las operaciones militares que en los últimos 15 días han estado desarrollándose con sobrevuelos, con los anuncios de que dentro se encuentran caletas de armas, con las falsas aseveraciones que en los alrededores se encuentran campos minados, con las calumnias expresadas mediáticamente que allí existe un campo de concentración de las FARC, ante las preguntas permanentes por los nombres de los Coordinadores de CAVIDA, los acompañantes de Justicia y Paz, los afrodescendientes se vieron obligados a desplazarse de su lugar humanitario.

Durante este último período desde la rueda de prensa convocada por el General JORGE ENRIQUE MORA RANGEL, el pasado 21 de agosto y las actuaciones de las unidades militares de la Brigada XVII en las Zona Humanitaria “Esperanza en Dios”, en las que se expresa una profunda animadversión frente a la decisión de los pobladores de ejercer el principio de distinción que contempla el Derecho Internacional Humanitario, se anuncia que se esperaran las órdenes de captura contra varios de sus habitantes, pertenecientes a las Comunidades Autodeterminación, Vida, Dignidad del Cacarica, CAVIDA y de integrantes de Justicia y Paz, y se insiste en afirmar falsamente que allí se encuentran caletas de armas y que el entorno está minado, la mayoría de la comunidad se ha visto obligada a desplazarse.

En los últimos 21 días, la Defensoría del Pueblo verificó casa por casa, así como, todas las locaciones comunitarias, el entorno de la Zona Humanitaria para desvirtuar la existencia de armas, de caletas o de minas quiebrapatas. Pero desde hace cerca de una semana la Defensoría del Pueblo no se encuentra en lugar.

CAVIDA conoció que ante la necesidad de un respaldo institucional gubernamental de la Vice Presidencia de la República la presencia no armada del Estado carece de un soporte fundamental. 

Desde el 13 de mayo, las operaciones de la Brigada XVII han combinado acciones de control social con las amenazas, las persecuciones, los señalamientos, las intimidaciones, la destrucción de productos de pan coger, centrados sobre niñas y jóvenes.

Hoy, después de dos años y siete meses de haber concluido el retorno a los asentamientos “Nueva Vida” y “Esperanza en Dios”, desde junio de 2001, llamadas Zonas Humanitarias con Mallas de la Vida, recurso simbólico para mostrar su distinción como población civil en un territorio específico y al que solo ingresan sus asociados, que asumen un proyecto de vida en defensa de la Vida y del Territorio .

Han quedado abandonados bienes esenciales de sobrevivencia, cosechas, la emisora comunitaria, las casas de visitas, animales, casa culturales y de mujeres, ollas e implementos de uso doméstico.

Las operaciones militares no se han desplegado desde el 13 de mayo contra la guerrilla de las FARC EP, no se conoce de combates o enfrentamientos, nunca ocurrió sobre la base paramilitar de La Balsa ubicado a menos de dos horas y media de la Zona Humanitaria, la que al parecer ha sido desmontada temporalmente.

Las comunidades de CAVIDA nunca han negado al Estado ejercer el derecho de la fuerza y el uso legítimo de la misma, pero sus modos de actuación con la población han pretendido desestructurar el derecho a la asociación, el ejercicio del principio de distinción.

La comunidad de CAVIDA no quiere convertirse en escudo humano ante la eventualidad de una confrontación militar, debido a la cercanía de las unidades militares en sus casas, lugares de trabajo familiar y comunitarios. Presencia que desde el 13 de mayo altera el normal desarrollo de la vida de la comunidad y pone en grave riesgo a la población civil de CAVIDA.

La judicialización anunciada contra CAVIDA, la existente contra Justicia y Paz con el radicado 170, la ambientación mediática a través de graves afirmaciones contra el proceso colectivo de CAVIDA y el ejercicio legítimo de la defensa de los derechos humanos a través del acompañamiento a una propuesta basada en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la ley 70 de comunidades afrodescendientes en defensa de la Vida y del Territorio ha sido profundamente cuestionada y puesta en alto riesgo.

Hoy ante el desplazamiento forzoso que se ha generado por el desarrollo de la políticas de “Seguridad Democrática”  urge la presencia humanitaria de organismos internacionales humanitarios de derechos humanos en el área psicosocial, que avalúen junto con las familias de CAVIDA los efectos de las operaciones militares, den a conocer sus resultado al alto gobierno y a la comunidad internacional.

Urge la presencia de funcionarios de Vicepresidencia de la República en el terreno  y  la convocatoria extraordinaria de los demás integrantes de la Comisión Mixta de Verificación para que verifiquen la situación de las zonas humanitarias y definan las actuaciones urgentes que deben desarrollarse para dar pleno cumplimiento a los Principios Rectores Deng, y a las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Urge la presencia permanente en la Zona Humanitaria “Nueva Vida” de la Defensoría Nacional del Pueblo, como organismo de control velador del respeto por los derechos humanos. 

¿Hasta cuándo, Señor, te pediré socorro sin que tú me hagas caso, y te denunciaré que hay violencia sin que tú me libres? ¿Por qué me obligas a ver la injusticia y te quedas mirando la opresión? Sólo observo robos y atropello y no hay más que reyertas y altercados. La Ley, prácticamente, ya no existe, nadie se comporta como es debido.

Como los malvados tienen atemorizados a los buenos, el derecho aparece más torcido que nunca.(…) ¡Ay de aquel que amontona sin parar las cosas que son de otros y se llena de prendas empeñadas! Porque tú, opresor, les has robado a  un sinnúmero de pueblos, asesinado a su gente, arrasado el territorio, sus ciudades y habitantes, todos los demás países te despojarán a ti. Ay del que construye una ciudad en base a sangre y funda un pueblo con medios injustos.

LECTURA TOMADA DE LAS PROFECÍAS DE HABACUQ  

Bogotá, D.C, 12 de septiembre de 2003 - COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ -volver-


INFORME EJECUTIVO ESPECIAL: JUSTICIA Y PAZ: Septiembre 09 de 2003.

En el Día Nacional de los Derechos Humanos... El tiempo de las tinieblas

LA JUDICIALIZACION DE JUSTICIA Y PAZ Y DE CAVIDA - LA AMBIENTACION MEDIATICA

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INFORME EJECUTIVO No 5 : Justicia y Paz

¡URGENTE!: JUDICIALIZACIÓN A JUSTICIA Y PAZ

Informe Preliminar

Hemos tenido conocimiento de una fuente de la misma Fiscalía General de la Nación, de la realización de un operativo militar a La Balsa para capturar paramilitares y al mismo tiempo a miembros de las FARC EP, los alias de algunos de ellos son los integrantes de nuestra Comisión Justicia y Paz.

Conocemos un escrito, sin fecha, al parecer presentado como denuncia penal por un supuesto testigo a la "Fiscalía General de la Nación. Unidad Especializada. Bogotá", y distribuido con anterioridad a la rueda de prensa del 21 de agosto del presente año, donde se denuncia a miembros de la comunidad del Cacarica y a los miembros de la Comisión de Justicia y Paz: "DANILO RUEDA, AVILIO PEÑA, ANA MARIA, ENRIQUE CHIMONJA y DANIEL VASQUEZ –sacerdote- (...) miembros activos de la ONG "Comisión de Justicia y Paz", por los delitos de conformación, colaboración, y promoción de grupos al margen de la Ley (FARC), concierto para delinquir y amenazas".

El denunciante expresa entre las motivaciones para su declaración la necesidad de recursos económicos, por lo que habló con un oficial de la Brigada XVII con sede en Carepa (Antioquia) para rendir su declaración. Se habla de tres testigos más que van a declarar o han declarado contra nuestra Comisión y que afirman que han sido amenazados por las FARC y Justicia y Paz, además de decir que sufrieron un atentado contra su vida en Turbo ordenado por nuestra Comisión.

Nosotras y nosotros, religiosas y religiosos de la iglesia Católica, de otras Iglesias y misioneros laicos, damos fe, somos testigos, que ninguno de los miembros de nuestra Comisión Justicia y Paz tiene vínculos con la guerrilla o son guerrilleros o se ha prestado para favorecerlos militarmente.

Nuestra Comisión de Justicia y Paz asevera que desde el 13 de mayo del presente año, la operación militar de la Brigada XVII del ejército, además de ser una operación psicológica de terror, se ha dirigido contra la zona humanitaria de Esperanza en Dios anunciando la judicialización, incluso antes que exista la posibilidad de ejercer el derecho a la defensa, lo que resta credibilidad a un juicio justo e imparcial.

Nuestra Comisión Justicia y Paz expresa su Censura Moral ante la presión y las dádivas que se están ofreciendo a pobladores de Turbo, Riosucio y del Cacarica para que declaren judicialmente contra nuestra Comisión de Justicia y Paz.

Nuestras solicitudes son:

- Exigir al estado colombiano que se proteja y garantice el trabajo de la Comisión Justicia y Paz, en la defensa de los derechos humanos, y para ello debe realizar lo siguiente:

  1. Se haga un pronunciamiento público por parte del Presidente de la República o la Ministra de Defensa, en el cual se rechacen las amenazas, hostigamiento y señalamiento mediante los cuales se ha obstaculizado el trabajo de Justicia y Paz, destacando la legitimidad de nuestro trabajo.
  2. Se aclare de manera inmediata y efectiva el origen y veracidad de las acusaciones divulgadas a iniciativa del Comando General de las Fuerzas Armadas; el resultado de estas indagaciones deberán divulgarse de la misma manera en que difundieron dichas acusaciones.
  3. Que se inicien las investigaciones penales o disciplinarias contra los funcionarios públicos que con su actuación han puesto en riesgo el trabajo de Justicia y Paz y la seguridad de sus miembros.

- Se tomen las medidas necesarias para garantizar la vida, integridad física y libertad de los miembros de la Comisión Justicia y Paz y para ello se tomen por lo menos las siguientes medidas:

  1. Que en cumplimiento de la recomendación hecha al Estado colombiano por la Oficina del Alto Comisionado en su informe sobre la situación de derechos humanos y derecho internacional humanitario en Colombia, referida a que "El Procurador General verifique trimestralmente la exactitud y objetividad de la información contenida en los archivos de inteligencia militar sobre defensores de derechos humanos, y hacer público el resultado de esta labor", en el caso de los miembros de Justicia y Paz, en el termino máximo de un mes los organismos de seguridad del Estado entreguen los archivo de inteligencia que en contra de los miembros de Justicia y Paz tenga cada uno de ellos, de manera que sean conocidos por las personas afectadas controvertidos y depurados.
  2. Que la Fiscalía General de la Nación informe de manera urgente y concreta qué investigaciones judiciales han emprendido en contra de los miembros de Justicia y Paz y el origen de las misma.
  3. De acuerdo al punto anterior acordar las medidas efectivas y oportunas para evitar que el órgano de justicia sea utilizado como mecanismo de obstrucción o limitación al ejercicio legítimo de la defensa de derechos humanos. Esto especialmente, porque se ha venido observando la persecución de los líderes sociales y defensores de derechos humanos a través de judicializaciones sustentadas en afirmaciones provenientes de informantes o personas que tienen intereses en obstaculizar el trabajo de denuncia de violaciones a derechos humanos en las regiones particularmente.

- Que se garantice plenamente el trabajo de acompañamiento que organizaciones internacionales y humanitarias desarrollan en la región.

Presentamos la carta elaborada por Javier Giraldo M., S. J., Daniel Vásquez O., C. M..

Carlos Julio Rozo R., C. M. F., Carolina Pardo, O. S. F., dirigida a las congregaciones de la Vida Religiosa en Colombia.

Bogotá, DC., 6 de septiembre del 2003 - Comisión Intereclesial de Justicia y Paaz-volver-

        Bogotá, septiembre 9 de 2003

A todas y todos en el mundo de los Derechos Humanos

De : Representantes legales de Justicia y Paz

Hermanas y hermanos en el seguimiento del Señor Jesús:

En los últimos días los medios masivos de información han difundido ampliamente acusaciones en contra de JUSTICIA Y PAZ, como organización no gubernamental, acusándola de "apropiación de recursos públicos por un monto de 450 millones de pesos, destinados a proyectos de vivienda de los retornados"; "violación de los derechos humanos al crear ‘campos de concentración’ encerrados con alambradas, en la zona del Cacarica", y "actuar como brazo político de la guerrilla". Una conferencia de prensa convocada en el Ministerio de Defensa por el Comandante General de las Fuerzas Militares, el pasado 21 de agosto, le dio la más amplia difusión a estas acusaciones por todos los medios masivos, pero a la vez se ha constituido una oficina jurídica que trata de judicializar dichas afirmaciones.

Habiendo actuado como representantes legales de la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz (1988-2002) y de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz (2002-2003), hemos creído necesario enviar este informe somero al conjunto de la vida religiosa de Colombia, con el fin de que tengan los elementos mínimos de juicio para discernir, responder y actuar en esta coyuntura que nos afecta.

  1. Como la mayoría de ustedes lo saben, Justicia y Paz ha acompañado a un grupo numeroso de comunidades de la zona del Río Cacarica (Chocó), desde que fueron brutalmente desplazadas de sus territorios por la "Operación Génesis" del Ejército, en febrero de 1997. Luego de un largo proceso de refugio interno en Turbo, en albergues provisorios que Justicia y Paz ayudó a edificar y organizar, y tras difíciles negociaciones con los gobiernos que se han sucedido, en marzo de 2000 se inició el proceso de retorno que culminó a finales de 2001. Dentro de las negociaciones que se llevaron a cabo con delegados del gobierno, fue aprobado un proyecto para construir viviendas en los dos asentamientos en los cuales las comunidades decidieron agruparse en su retorno, con el fin de protegerse mejor dentro de un conflicto que se sospechaba iba a ser prolongado.
  2. Por petición expresa de las mismas comunidades organizadas, Justicia y Paz aceptó asumir la administración del proyecto de vivienda. Así, el 1° de febrero de 1999 se firmó el convenio de cooperación No. 32700198 entre la CAJA DE CRÉDITO AGRARIO Y MINERO, hoy BANCO AGRARIO DE COLOMBIA, y la COMISIÓN INTERCONGREGACIONAL DE JUSTICIA Y PAZ. El gobierno se comprometió a aportar 900 millones y constituyó un Comité Operativo para la ejecución del proyecto. La RED DE SOLIDARIDAD SOCIAL y el BANCO AGRARIO designaron como Interventora a la arquitecta JUDITH PEREA CHALA, de Quibdó. En septiembre de 1999, en la sucursal del Banco Agrario de Apartadó se recibieron los primeros (y únicos) 450 millones de pesos aportados por el gobierno nacional y se consignaron en una cuenta a nombre del representante legal de Justicia y Paz y de la Interventora.

    En los archivos de Justicia y Paz reposan 8 volúmenes que guardan los registros de todas las reuniones del Comité Operativo, los extractos bancarios, los informes periódicos de contabilidad, los comprobantes de egresos y en general toda la memoria de la ejecución del proyecto, abierta al escrutinio de cualquier investigador oficial.

    Si el proyecto no se pudo ejecutar como estaba diseñado y en los plazos previstos, ello se debió a dos factores principales: por una parte, el incumplimientos del gobierno, al no suministrar ayuda alimentaria a los retornados, quienes tuvieron que dedicar gran parte de su tiempo a trabajar para su alimentación con el consiguiente retraso en la búsqueda de madera; por otra parte, la firma DISTRIBUCIONES HC, con la cual se había firmado un contrato para el suministro de materiales por valor de 223 millones, presentó una póliza que resultó inválida e incumplió en parte los suministros, quedando con una deuda de 158 millones. Justicia y Paz colocó una demanda penal el 16 de octubre de 2001 contra el representante legal de dicha firma, Sr. HÉCTOR CAÑAVERAL (Radicado 6041 en Fiscalía Delegada ante los Jueces Penales de Turbo, por el punible de estafa).

    Las dificultades de ejecución por las razones expuestas, llevaron al Comité Operativo a proponer la liquidación del proyecto, a pesar de haberse recibido solamente la mitad de lo prometido por el gobierno, con el fin de rediseñar el proyecto teniendo en cuenta las dificultades encontradas. En abril de 2001 el proyecto se había ejecutado, en cifras globales, así: 223 millones en el contrato de materiales; 27 millones en mano de obra de las comunidades; 81.6 millones en adquisición de insumos; 33.2 millones en dirección de la obra y 69.5 millones en interventoría. Tanto el Banco Agrario como la Red de Solidaridad Social participaron en todas las decisiones y tienen en su poder todos los documentos, actas y cuentas. Recientemente han manifestado estar "tranquilos" y abiertos a cualquier escrutinio.

  3. En 2001, frente a incursiones de militares y paramilitares que irrespetaban todos los reglamentos de las comunidades y violaban permanentemente los derechos elementales de la población civil, las comunidades decidieron poner una malla de protección a sus espacios de vivienda, con el fin de hacer un poco más difícil el ingreso de los agresores. Aunque esto no se acomoda a su tradición cultural de puertas abiertas, ellas afirman que lo hicieron por extrema urgencia de proteger sus vidas y bienes y que se inspiraron para ello en sus visitas a nuestras grandes ciudades, donde tanto nuestras casas como todos los espacios oficiales están saturados de puertas, controles, muros, mallas, alambradas electrizadas, celadores y vigilantes, y computadores que escrutan y registran hasta la saciedad las identidades y propósitos de cualquier visitante. Calificar esto como "campo de concentración" o acusar a Justicia y Paz de querer imponérselos, son calumnias que solo pueden originarse en imaginaciones excesivamente perversas.
  4. El acompañamiento que Justicia y Paz ha hecho a estas comunidades a partir de 1997 cuando fueron brutalmente desplazadas, ha tenido como eje ayudarles a construir un proyecto de vida en medio del conflicto armado, en el que puedan reivindicarse como población civil que no participa en el enfrentamiento armado, pero que no por ello renuncia a exigir el respeto a sus derechos y a su autodeterminación. Dicho acompañamiento le permite a Justicia y Paz dar testimonio de que quienes participan en el proyecto de COMUNIDADES DE AUTODETERMINACIÓN, VIDA Y DIGNIDAD - CAVIDA - lo hacen transparentemente como población civil no involucrada en actividades militares. Si se ha buscado en ocasiones conversar con insurgentes, ya sea a través de los comisionados por el gobierno para los diálogos, o ya enfrentando a los que ocasionalmente pasan por el territorio, ha sido para pedirles encarecidamente que respeten el proyecto de vida de estas comunidades y que no las presionen a colaborar en actividades militares.
  5. Sin embargo, ahora se acusa, tanto a los integrantes de Justicia y Paz que han acompañado el proceso, como a muchos miembros de las mismas comunidades, de "actuar como brazo político de la guerrilla". Al examinar las acusaciones contra los miembros de JUSTICIA Y PAZ, se evidencia que éstas provienen de un odio reconcentrado de quienes simpatizan con determinadas fuerzas que actúan por fuera de la ley. En efecto, se interpreta cualquier contacto con la insurgencia, en defensa de las mismas comunidades, como si fuera para coordinar acciones con ella; se interpreta cualquier denuncia de las agresiones paramilitares, como una colaboración con retaliaciones que eventualmente haya tomado la guerrilla contra ellos; se interpreta el mismo acompañamiento a gente amenazada, como si fuera "protección a milicianos"; se interpretan los criterios ponderados de denuncia que Justicia y Paz ha seguido en su trayectoria, como si fuera complicidad con la insurgencia; se interpretan las opiniones a favor de la autodeterminación de los pueblos, de la justicia social y de la defensa de los recursos naturales, como si fuera la imposición de una ideología insurgente.

    Al examinar las acusaciones contra algunos integrantes o líderes de las comunidades, se percibe que se fundan en supuestas militancias o conductas ilícitas de épocas anteriores al proceso de CAVIDA, muy difíciles de creer cuando se predican de líderes que durante 7 años hemos conocido como personas íntegras y radicalmente identificadas con un proyecto de vida comunitario que ha buscado alejar todo vínculo o compromiso con actores armados y actuar transparentemente como población civil ajena a toda colaboración con la violencia.

  6. Pero toda esta difamación y posible judicialización de los miembros de JUSTICIA Y PAZ y de CAVIDA tiene raíces más profundas. En efecto, el primer representante legal del Consejo Comunitario del Cacarica fue el Señor ADÁN QUINTO, quien fuera desplazado en 1997 (el mismo que apareció en la televisión al lado del General Mora Rangel, haciendo las acusaciones). Desde su puesto de coordinación, sin embargo, abusó de su poder para apropiarse de dineros donados por entidades oficiales con el fin de hacer levantamientos topográficos previos a la delimitación del territorio. Al ser sancionado por su propia comunidad, ADÁN resolvió ofrecer sus servicios a la empresa MADERAS DEL DARIÉN, que ha explotado ilegalmente los recursos más preciosos de ese territorio, destruyendo el medio ambiente y haciendo innavegables los caños que comunican a las comunidades. Más tarde ADÁN QUINTO trató de convencer a los principales líderes de la Comunidad del Cacarica para que renunciaran al proceso organizativo y a su proyecto de vida y se entregaran a MADERAS DEL DARIÉN, empresa que podría volverlos ricos si ellos le colaboraban. Ellos rechazaron indignados el soborno, mientras ADÁN continuó reclutando adeptos para constituir microempresas de fachada, que le hicieran el trabajo de base a MADERAS DEL DARIÉN. La contradicción de intereses se fue agudizando y JUSTICIA Y PAZ se vio en la necesidad de denunciar, vía Acción de Tutela, a MADERAS DEL DARIÉN, por saquear ilegalmente los recursos forestales que son el escaso patrimonio de las comunidades, haciéndose escoltar militarmente por los paramilitares, como han podido comprobarlo las comisiones de verificación que se han desplazado a la zona. Evidentemente esto ha agudizado el conflicto y ha llevado a que MADERAS DEL DARIÉN, al parecer a través de la abogada JOHANNA ELIZABETH CABEZA ARIAS, coordine una campaña difamatoria y judicial contra JUSTICIA Y PAZ. Todo muestra que lo que se busca es eliminar el obstáculo que hoy tienen, tanto MADERAS DEL DARIÉN, para continuar con la ilegal destrucción de los recursos naturales, como LOS PARAMILITARES, para lograr su total dominio del territorio, sobre todo en esta coyuntura en que se proyecta su legalización y colaboración con los proyectos oficiales.

Para lograr tan perverso objetivo, los métodos están a la vista, y son los mismos que se han vuelto moneda corriente, desafortunadamente, en nuestras instancias judiciales: conseguir "testigos" halagados con todo tipo de recompensas, para que acusen de diversos "delitos" a quienes les resultan incómodos a los poderes corruptos. Todos sabemos que multitud de procesos penales, que ahora ni siquiera excluyen a altos jerarcas de la Iglesia, se apoyan en esa inmoral estrategia.

Dejamos en sus manos, hermanas y hermanos, estos elementos de discernimiento. No dudamos que sabrán llevarlos a la oración y a la reflexión comunitaria y que el mismo contexto les hará reflexionar sobre los costos enormes que ordinariamente hay que pagar cuando se busca un mínimo compromiso con la verdad y con la justicia.

Fraternalmente,

Javier Giraldo M., S. J. - Daniel Vásquez O., C. M. - Carlos Julio Rozo R., C. M. F. - Carolina Pardo, O. S. F.-volver-


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