| Tarot | Página personal del Carlos Irún, Astrólogo Disponemos de una |
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INTERPRETACIÓN Una vez realizada la tirada y distribuidas las láminas sobre la mesa, se ha de proceder a la interpretación de éstas, de una manera coherente y lógica. Si, por ejemplo, hemos utilizado la tirada de Cruz Simple y nos han aparecido las siguientes láminas: El Papa (izquierda), El Diablo (derecha), La Emperatriz (arriba) y La Rueda de la Fortuna (abajo); sabremos que El Papa representa el estado actual del consultante y la naturaleza del problema que está consultando; El Diablo representa el mundo exterior que le rodea y cómo le afecta con respecto al problema; La Emperatriz representa sus sentimientos, sus pensamientos, sus ideas y sus opiniones respecto al problema; y, por último, La Rueda de La Fortuna representa la solución al problema consultado. Así pues, tenemos -según las palabras clave-, que la situación actual es una necesidad de protección, de alguien a quien recurrir, de enseñanza, de ayuda al prójimo o de búsqueda de espiritualidad y verdad interior. El mundo exterior le afecta de forma que el vínculo materialista, el egoísmo, las pasiones, la sexualidad y la tendencia al mal están latentes. Los sentimientos y pensamientos del consultante se hallan dirigidos hacia la inteligencia con vistas a fecundidad, progreso y logros. Por último, la solución al problema será un cambio inminente. De hecho, la primera imagen que nos evocan dichas láminas son: El Papa, espiritualidad o ayuda; El Diablo, mal, egoísmo y pasiones; La Emperatriz, inteligencia, mujer; y, La Rueda de la Fortuna, giro, cambio. Para relacionar todos estos significados podremos obrar así: El Consultante se halla indefenso o impotente, y por ello necesita una búsqueda interior, o ayuda y protección, quizá de alguien. Todo lo que rodea al consultante le afecta egoístamente y con tendencia al mal, o, quizá, todo lo que le rodea le despierta un vínculo materialista, egoísta, lleno de pasiones y sexualidad, y por ello necesita una búsqueda interior o ayuda. Piensa que debe progresar y utiliza su inteligencia para ello, o quizá piense en una mujer (esposa, madre o hermana). La solución a su problema radica en un cambio rotundo que se halla en el destino. Esta primera interpretación se deberá adaptar al problema consultado. Si el consultante requiere conocer, por ejemplo, la situación de sus negocios o proyectos, encontraremos que se encuentra en un proyecto o empresa difícil, o que la situación de ella es delicada, y por ello necesita ayuda. Le rodea el egoísmo y el mal, y ello hace que el camino por el que se encamina su empresa sea pedregoso. Ante este problema y sus avatares, el consultante está usando su inteligencia para que su empresa avance u obrar inteligentemente. Pero la solución al problema reside en un cambio profundo y radical. Asimismo la inteligencia puede suprimirse, pues La Emperatriz puede, asimismo, representar a la mujer o la influencia de ésta. Por ello, en la interpretación anterior, podría ocurrir que la influencia de una mujer es determinante. Además, hemos de fijarnos bien en las láminas y observar la posición de los personajes. Si están de pie significa que hay actividad, acción, que emprenden o avanzan. Pero si están inmóviles significará acción presente o vacilación; si muestran un punto de apoyo vacilante significará duda, y, si caminan, significará avance o evolución. Pero si están sentados significará pasividad o detención; y resistencia si miran de frente. Si están vueltos o miran hacia la izquierda significará pasado, y, si están vueltos o miran hacia la derecha, significará futuro. Las láminas que se miren pueden estar relacionadas estrechamente. Los detalles de los personajes arrojan aún más luz, como los ornamentos, las joyas, las coronas, el color de los cabellos, el ropaje... Los colores tienen diversos significados. El rojo simboliza la acción y la energía; el azul, la espiritualidad; el amarillo, la luz, la alegría y la sabiduría; el verde, el afecto; el negro, lo material; el color carne, lo físico. Así, podemos observar que en la tirada anterior El Papa mira a El Diablo. Puede significar que el problema mira hacia el mundo exterior, y lo tiene muy en cuenta, y, por ello, hay una total relación entre el problema y el mundo que le rodea. Siguiendo con el orden de la tirada, La Emperatriz mira a El Diablo, por lo que sus pensamientos también están totalmente relacionados con el mundo exterior y se basan en éste. Además, podemos observar que el problema actual tiene que ver con la incertidumbre del futuro (mira a la derecha); que el mundo que le rodea está siempre en el presente (mira de frente); y que sus pensamientos se basan en el futuro. Además, la situación actual es pasiva, el mundo que le rodea es activo, sus pensamientos fijos, y la solución, activa. Otro detalle lo observaremos en los colores: el problema es interior y puede ser espiritual, y que lo que le rodea es materialista y limitado. Asimismo, sus pensamientos se dirigen también a lo espiritual, pero también tienen limitaciones. La solución al problema radica en el cambio, pero impera la espiritualidad en lo alto de lo material (esfinge azul en lo alto de la rueda de color carne), rodeado de acción (capa roja). Como puede observarse, de la relación entre las láminas también se puede deducir la de sus personajes, habiendo encuentros entre éstos (se miran) y formando un grupo. También puede haber separaciones entre éstos (se dan la espalda). La interpretación de una sesión de Tarot es personal a cada echador de cartas, y está estrechamente relacionada con su personalidad y su intuición. También depende del problema a consultar. |