Enséñame a comenzar

(Enséñame a comenzar de nuevo, a dejar de decirme a mi misma que no puedo cuando puedo, que no soy cuando soy, que estoy atada cuando soy eminentemente libre -  Nachau de Breslau)

Difícil tarea la que me propones, comenzar de nuevo pero no me dices a qué. ¿Comenzar a vivir, a ilusionarse por algo, a tirar del carro del sobrevivir diario, comenzar a amar ..? Y me lo dices con esos ojos tuyos, que todo lo abarcan cuando quieren y que se esconden a la luz de otra mirada cuando están asustados ante la propuesta.

Ya quisiera yo estar en posesión de una fórmula así, algo que nos ayude a comenzar cosas cuando lo que en realidad queremos es acabar lo que tenemos  a medias; te prometo que cuando dé con ella  - con la formula claro – te la paso encantado.

Lo que te pasa es lo que nos pasa a todas aquellas personas que como tu y yo entramos en fase de madurez – o sea que estamos madurando, aunque algunos envidiosos lo llamen hacerse mayores – y después de tantos avatares y tantas cicatrices y tantas desilusiones y desengaños, aderezados con unas gotas de felicidad de vez en cuando,  llegamos a un momento de la vida en que sabemos bien lo que queremos, pero no sabemos muy bien donde demonios está.

Comenzar de nuevo dice, como si uno no tuviera suficientes problemas para acabar lo que empezó algún día tardío de sus tardíos días y está en el momento de no saber muy bien como acabar el maldito puzzle de su vida. ¡Ya me gustaría a mi acabar con los problemas viejos, yo que siempre me meto en problemas nuevos!

Siendo como somos, tu y yo se entiende - que los demás no lo sé ni me importa -  libres de ir o venir, hacer o deshacer, amar o no, sufrir o vivir felices, lo importante es tirar del carro que nos tocó como buenamente sepamos – no te niego que a mi me gustaría poner el mío al lado de esa carreta tuya tan hermosamente engalanada – y seguir la senda que nos dicte el poco sentido común que nos pueda quedar, que a mi no me queda ninguno.

Siempre se comienza algo, cuando algo se acaba, siempre hay nuevos lugares que mirar cuando los viejos paisajes se nos hacen inhóspitos, siempre hay una esperanza que sustituye a otra que se nos fue, siempre hay una nueva mirada que nos hace latir el corazón como la primera vez que latió por alguien; el caso es saber adivinarlo a tiempo y no hacernos los locos.

Y si nos atenaza la cobardía de lo desconocido, ponerle valor al asunto y entregarnos el bello ejercicio de probar a perder lo que no tenemos – mi viejo amigo lo llamaba tirarse a la piscina sin mirar – y en caso de podernos la prudencia, pensar que quizás sea el último pasaje para el último tren, eso ayuda mucho.

De todos modos tú lo tienes más fácil que yo, al fin y al cabo eres mas hermosa, más joven, mas inteligente y más jovial, o sea lo tienes todo para triunfar en el proceloso mundo de las gentes asimismo llamadas maduras y de ideas claras – aunque por lo que sé no las tienen tan claras -  pero en definitiva tú tienes todas las papeletas para tener cola en lo que se refiere al cupo de admiradores.

Así que me hace gracia que me pidas que te ayude a comenzar, encima sin especificar lo que quieres comenzar y para mas INRI sabiendo que lo que en realidad me gustaría a mi sería comenzar algo a tu lado -  sin arrimarme mucho que ya sé que no agrada la idea del pegamento – a mi, uno de los admiradores que tienes en la cola del paro y que se daría con un canto en los dientes por adivinar una palabra de cariño que se pareciera un poco a un ¡Ven que me gustas!

¿Sabes lo que te digo? Que te las apañes sola, que ya eres mayorcita para saber lo que quieres y necesitas, que si tan claras tienes las cosas en los asuntos que tienen que ver con los sentimientos y los amoríos y demás, tienes el suficiente criterio para saber lo que te conviene y lo que no.

Yo me limitaré a echar la instancia en tu buzón de los pretendidos pretendientes y esperar que por una vez en la vida la suerte me sonría y salga el número que poseo; la verdad es que para esto de los asuntos del corazón nunca he sido afortunado, pero si suena esa flauta, sé que seré la envidia de más de uno.

De todas formas te advierto que salga el número que salga, mis ojos siempre te mirarán como te han mirado hasta ahora, al fin y al cabo una mujer como tú no se la tropieza uno todos los días y si sale el número que deseo que salga – o sea el mío, para que vamos a disimular -  sabré que me ha tocado el gordo de la más hermosa de las loterías, o sea, la lotería del corazón.

Jose ( Nuberu )

 

 

 

 

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