Hay noches que no se pueden olvidar

 

Esta noche te eché de menos y eso es algo que nunca me creería, de veras, si  un tiempo atrás me hubieran dicho que echaría de menos algo, a alguien, me hubiera reído en sus propias narices; es cierto, es como te lo relato, esa noche te eché de menos y no sabes cuanto.

Las flores  de los parterres, las macetas engalanadas de navidad, las arboledas de mis calles, esa música cansina de los villancicos, la mar calmada y silenciosa y el recuerdo de tu voz en la noche, es algo que se me quedará grabado en el rincón donde guardo los recuerdos que me atormentan o que me hacen soñar con algo como tú.

No te lo creerás, pero esta noche fuiste un poco mía, y mira que yo no tengo nada mío, pero el susurro de esa voz cansina y melancólica resonando en mis oídos, el murmullo de este mar mío acariciándome los oídos y el pasar de las gentes mientras oía tu voz soñolienta en mi corazón me hizo pensar – mejor diría soñar – que existe la pequeña posibilidad de que un día lejano, tal vez un día que no existirá nunca, seas algo mío, o quizás mejor, que un día yo sea algo tuyo.

No sé si algún día retornará a mis sentidos la sensación que esta noche sentí, no sé si algún día podré llegar a soñar lo que esta noche extraña y solitaria llegué a sentir en mis poros, en los poros de la piel donde guarda uno lo que siente en sus interiores, pero me quedo con los sentidos que esta noche me acompañaron cuando tú, durante unos breves instantes, me acompañaste.

Seguro que cuando leas esto te escapará un comentario medio sarcástico -  si lo sé, pero tu estabas allí y yo estaba aquí – pero a pesar de todo ese sarcasmo, no podrás arrebatarme ese momento – ya sé que te molesta cantidubi, pero tendrás que aguantarte – porque forma parte de esos momentos de la vida de alguien, que uno recordará toda una vida y mira que hay vidas que duran toda una vida. 

Y es que hay noches que no se pueden olvidar, noches y amaneceres que se quedan grabados en la memoria de las memorias que uno lleva a sus espaldas, noches que se parecen a los días que uno quisiera vivir, noches que son como hermanas gemelas de las madrugadas que uno quisiera vivir a tu lado, mejor dicho, que uno quisiera despertar a tu lado.

No te enfades, no te irrites, ya sé que no te gusta que te diga estas cosas, y menos a estas horas de la madrugada, cuando los sueños no acompañan porque los pasados sueños no te dejan dormir y los futuros sueños no se sabe donde están; pero ya me conoces, mis dedos no resisten la tentación de decirte esas cosas que el tiempo que te toca vivir y el tiempo que  mi me tocó vivir, no me permiten decirte.

Pero pasarán estos tiempos presentes y seguro que también pasarán esos tiempos que aún quedan por llegar para ti y para mí; entonces leerás estas letras, porque las encontrarás en alguno de los rincones donde se guardan las letras que alguien te escribió, te escribe, te escribirá – porque estoy seguro que siempre habrá alguien que algo te escribirá -  y habrá  algo en estas letras mías que te recordará que existió una noche como esta.

Yo no sé si olvidarás esta noche, pero lo que sí sé es que yo -  por mucho que te pese -  no la olvidaré nunca, porque esta noche te vi sonreír como hacía mucho tiempo que no te veía sonreír así y porque hacía muchas noches que estos labios míos no sonrían así, porque los tuyos casi me sonreían a mi.

Hay noches que no se pueden olvidar porque uno busca lo que no podrá encontrar nunca, si lo que busca está lejos de lo que quiere y eso es lo que me pasa a mí; que te busco cerca pero no me doy cuenta de que estás lejos; pero te diría una cosa, por muy lejos que tú estés, sé que algún día, en algún lugar, en cualquier hora tardía, en algún oscuro rincón de tu vida, te encontraré y entonces sabré que hay noches que merece la pena esperar.

Tengo la ligera impresión de que esta noche he estado mas cerca de ti de lo que tú quisieras que estuviera ningún día de tu vida pasada y futura y eso me consuela de muchas cosas, de muchas esperas, de muchos sueños frustrados por tu destino y el mío, así que guardaré esta noche en el rincón de mi corazón donde guardo aquello que quiero, o que algún día quise o de lo que en mi futuro algún día podré llegar a querer.

Lo que sí me gustaría decirte es que hay noches que no se pueden olvidar y esta noche que está a punto de concluir para ti y para mí, es una de esas noches que perdurarán por muchos minutos que pasen en tu vida y en la mía, por muchos amantes que hayas tenido o tengas en tus futuros, por muchas lágrimas que hayas vertido o que yo vertiera en el pasado o verteré en el futuro que me toque a partir de esta noche, en mis futuras noches  o  en las tuyas.

Hay noches que por mucho que pase el tiempo no se pueden olvidar y me gustaría decirte, en estos breves trazos pintados al hilo de la madrugada, que esta es una de esas noches, porque detrás de las bambalinas de tu agitada vida, he presentido esa sonrisa que hace que uno se enamore de ti.

Jose ( Nuberu)

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