Heme aquí

(J.M.I)

 

 

 

Heme aquí, con los ojos puestos en tu aposento

ausente de tus noches y tus acalorados días

pero contigo en las entrañas de mi pensamiento,

cuán larga se me hace la hora acostumbrada

en que de tu voz y tus ausentes caricias disfrutaba,

cuanta pena atenaza nuestros corazones heridos

ante la ausencia de todas aquellas palabras

que en aquellas noches nos tenían hechizados,

heme aquí moribundo de ti y de tus besos

henchido de gozo antaño, porque me estabas esperando,

y sin embargo ahora, triste y algo apesadumbrado

vagando por los confines de tu silencioso aposento

buscando tu mirada, esa que disfrutaba antaño,

heme aquí, gentil doncella, mi bella dama,

con los ojos puestos en tu oscura alcoba,

enmascarando mi pena detrás de esta humilde rima

mientras en mi dedos, de una rosa, clavada llevo una espina

y entre mis papeles escrito está aquél te quiero

que mis labios mil y una veces te murmuraran,

heme aquí, rayando el alba, entre la fronda verde

esperando en vano que un suspiro se te escape

y recogerlo en silencio, llevándolo conmigo atrapado,

para mezclarlo con una perdida lágrima de mis mejillas

y disfrutar así, de todas esas noches que te he robado,

heme aquí prisionero de la ausencia que mi corazón porfía

engalanado por mil versos salidos de esta boca mía

y empeñado en escribir entre tus muros un  te quiero,

para que tus ojos contemplaran este mi desvarío

y el clarear del alba mi cómplice fuera y mi testigo.

 

 

 

 

 

 

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