Las grietas de tus dudas
El olvido no es victoria sobre el mal, ni sobre nada y sí es la forma velada de jubilarse de la historia. Para eso está la memoria,
que se abre de par en par en busca de algún lugar que devuelva lo perdido.
No
olvida quien finge olvido, sino quien puede olvidar. (Oído
por ahí )
Ya no te queda ni un gramo de dulzura, lo has escondido entre las oscuras grietas de tus dudas y ni siquiera las sonrisas que pululaban antaño entre tus labios, hacen que tus ojos vuelvan a ser los de antes; ahora eres dueña de tus olvidos y cautiva de tu falta de emociones.
Tus sueños
ni siquiera tienen que ver con tu pasado, ni con tu futuro, simplemente son sueños
de andar por casa, como si la goteras que se han instalado en tu corazón
hubieran dejado tantas heridas sin cicatrizar que ya nada inunde tu alma con un
pequeño retazo de esperanza; se te han perdido los susurros que acariciaban tus
oídos con extrañas palabras – y digo extrañas, porque no estabas
acostumbrada a escuchar tales palabras – no hay viajes iniciáticos que te
transporten a mundos imaginarios, ya no hay vacíos que ocultar, ni rellanos
donde sentarse a fumar un cigarrillo, con la mirada perdida en alguna telaraña.
Son días
anodinos y ausentes de todo atisbo de alguna esperanza, tardes sentada sin hacer
nada que merezca la pena, noches en vela porque los ojos no tienen ilusiones en
que fijarse cuando se cierran y en alguna parte de tu vida, un recuerdo que no
se deja abandonar, porque en el fondo vives de ese recuerdo; es cierto que ha
pasado mucho tiempo y más que pasará, pero eso a ti ya no te importa, porque
no te importa casi nada.
Se
vislumbra en tu semblante cierta dejadez, perlada de lágrimas resecas, esas lágrimas
que antaño derramabas por cualquier cosa que te tocara el alma y que ahora ni
siquiera rozan la mejilla que te besaron tantas veces y aunque no quieras
reconocerlo, sigues pensando que hubiera merecido la pena a poco que te lo
hubieras propuesto.
Yo me
pregunto adonde irán las ilusiones cuando se pierde el futuro entre la maraña
de las cosas y sólo el pasado visita nuestro aposento para dejarse contemplar y
en esas estás, escondida entre esas grietas, oscuras grietas las de tus dudas,
que no te dan ninguna respuesta que te sirva, aunque al fin y al cabo tú no
buscas respuestas, por muchas preguntas que te hagas.
Antaño,
todo parecía fácil y cómodo, en otros tiempos circulabas por ahí con la
arrogancia que da la seguridad y con el desparpajo que proporciona la belleza
– y de eso, tú tenías mucho patrimonio – sin embargo ahora que te queda,
donde están aquellos momentos que vivías como si no existieran los momentos, a
quién, si no a ti misma, dedicas las ojeras de tu insomnio, quién será el
futuro dueño de tanta soledad; son preguntas que me hago mientras te atisbo en
la oscuridad.
Ya no
existen planes, porque no hay planes que trazar en ningún mapa y el tiempo pasa
volando, como ese leve suspiro que a ratos se te escapa de los labios, porque se
rebela ante tu muda indiferencia y cuando te das cuenta, han pasado tantas
horas, que parecen años que no puedes atrapar y es que ahora todo se te va de
las manos sin que puedas retenerlo, incluso se te escapan los momentos, antes
incluso de que puedas llegar a tenerlos.
Las
estaciones se suceden unas a otras sin rumbo fijo, las horas nunca se detienen a
tu lado, porque no hay sonrisas para ellas, los minutos parecen siglos de los de
antes y definitivamente te dejas atrás todo lo que antes rondaba a tu lado,
simplemente porque no dejas ni siquiera una pequeña rendija desde donde decirte
algo que te reconcilie con esas amargas dudas que te acompañan a todas partes.
Y
olvidar, olvidarás muchas cosas, otras se quedarán en la memoria, pero tú no
vives de recuerdos así que no sé porqué te digo esto, al fin y al cabo eres
selectiva con tus momentos – quién no lo es -
y tú ya tienes los tuyos a buen recaudo; alguna grieta quedará sin
tapar y entonces puede que alguna lágrima se te escape sin tú quererlo, es lo
normal no te preocupes, a todos nos pasa, tarde o temprano.
Dicen que
el Universo existe, porque alguien lo puso ahí, dicen que los sentimientos
pululan porque la vida está hecha de sentimientos – unos mejores, otros
peores – dicen que cuando uno quiere olvidar, olvida, pero tú y yo sabemos
que siempre vuelven los recuerdos y en muchas ocasiones, cargados de nostalgias
que no se pueden recuperar.
Sólo te
digo que si alguna vez te da por regalar alguno de tus pensamientos, me gustaría
que uno al menos, fuera para mi, me haría ilusión tener algo tuyo que me
hiciera volver a recordarte como un día te recordé; con una sonrisa en el
rostro y una palabra amable en los labios; eso si, teniendo todos los permisos
de tu agitada vida y sin grietas que amenacen tus miedos, que de esos cada cuál
tiene los suyos y no es cosa de ampliar el catálogo con los de los demás.
Como dice
la frase que alguna noche encontré en alguna pared y que unos labios recitaron;
no olvida quien finge olvido, si no quien puede olvidar y tú deberías poder
olvidar muchas cosas, lo que pasa que me huelo que no quieres, por lo que pueda
pasar, así que mejor me olvido yo de que he escrito esto y me limito a mirarte,
eso si, desde la distancia y en silencio para no molestar tus pensamientos, que
deben de ser muchos.
Jose
( Nuberu )