No dejes nada detrás
Alguien te dijo “no dejes nada detrás de ti” pero todo el mundo tiene una vida - la que va dejando atrás a medida que va viviendo - algunas cosas de las sucedidas son malas, pero otras vivencias forman parte del entrañable mundo que le rodea o le rodeó y eso, si es bueno ¿porque se deben de olvidar, porque se deben de dejar detrás…digo yo?
Cada uno va dejando tras de si parte de la vida que vive, otra parte nos acompañará siempre - así que no te empeñes en borrar lo que no se puede borrar – y de ellas nos vamos surtiendo cuando el ánimo flaquea y empezamos a pensar eso de que “esta vida es una mierda” Esas, las cosas buenas que nos sucedieron, son las que nos ayudan a seguir, porque entiendo que alguna vez pienses en abandonar – a mi también me pasa, no creas - que no merece la pena seguir.
Te habrán dicho muchas cosas, que en esto pasa como con las medicinas, cuando tienes una dolencia todo el mundo tiene un remedio, pero la única forma de curar ciertas heridas es poniendo empeño en pensar que cicatrizan, el tiempo siempre se encarga de ello, es cierto que unas lo hacen antes que otras, que algunas no acaban de cicatrizar del todo, pero cicatrizan ¡Si lo sabré yo!
Llegados a este punto casi se me escapa un consejo, pero yo no estoy para dar consejos – bastante tengo con lo mío – y sería decirte que dejes atrás lo que dejes, nunca dejes de mirar hacia delante, porque por ahí va el camino que te queda y si no miras bien donde pisas, podrías arrepentirte de seguir la vereda de la vida.
Yo creo – no me llames optimista, que no me conoces bien – que en alguna parte de este estúpido mundo, hay alguien esperándonos y que solamente por eso merece la pena intentarlo, porque a lo mejor y con un poco de la suerte que nos falta a menudo, nos encontramos con que aquello que nos espera, es lo que nosotros llevamos esperando tanto tiempo.
De todas formas, digan lo que te digan, siempre se dejan atrás sucesos, amores, sentimientos, dudas, miedos que algún día nos recordarán que fuimos algo, que estuvimos allí, que sentimos o padecimos; digan lo que digan siempre se queda atrás una parte de nosotros – buena o mala, pero nuestra - y es inevitable porque no podemos cargar con todo el peso de los sucesos vividos.
Lo importante es dejar detrás de nosotros lo mejor que podemos dar, dejar cariño, amor, entrega, generosidad, amistad, satisfacciones sin cuento, dolor – que de todo se deja atrás – sufrimientos que nos hicieron mejores o peores pero que alguno dejaremos por ahí; dejar atrás una parte de nosotros mismos, pero no dejarlo todo, que algo nos hará falta alguna vez.
Yo creo que lo poco o mucho que tengas en el futuro – no hablo de dinero claro, que ya sabes que me da yuyu – será fruto de parte de tu pasado, así que deja algo detrás y si puede ser que sea bueno, lo malo ya llegará que siempre hay quién se empeña en joder, aunque sólo sea por ver el dolor en ojo ajeno.
Ya puestos y en pleno discurso del absurdo yo te pediría algo, te pediría que no me dejaras atrás a mi – eso si que dolerá, seguro que dolerá – si puedes y quieres y tienes a bien y no te molesta mucho, lleva una parte de mi contigo, ocupo poco y como menos, además soy muy discreto yo, así que no te daré mucha lata y siempre me puedes sacar del zurrón cuando las cosas vayan mal.
Deja detrás de ti el dolor que te causaron, la tristeza que te obligó a llorar, el mal que le hicieron a quienes quisiste y te quisieron; en cambio llévate el amor que sentiste aquella vez, aquél beso que te dieron por sorpresa, aquella sonrisa que te iluminó el alma, esa canción que siempre te hace llorar porque te recuerda que sentiste y viviste, esa flor marchita y seca que alguien te regaló porque te quería, llévate los suspiros que aún te quedan, las caricias que te sobraron la última vez.
Algún día, cuando en algún recodo aparezca lo que seguro que aparecerá, podrás ofrecer mucho de lo que te sobra y seguro que recibirás mucho de lo que te falta y cuando te apoyes en ese abrazo y sonrías a esa sonrisa que te sonríe, recordarás todo lo que dejaste detrás de ti, pero percibirás todo lo que te espera delante de tus ojos.
Lo malo es que cuando te sientes por primera vez a pensar en todo lo sucedido y en todo lo que te puede suceder, meterás la mano en tu zurrón y encontrarás un bulto extraño y no sabrás que hacer con él – debería de decir conmigo, pero no me atrevo – pero no te preocupes siempre habrá un pequeño resquicio en algún cansado árbol de esta vida, en el que me podrás depositar, yo te prometo no protestar mucho. ¡Eso sí, al menos déjame un beso con el que te pueda recordar!
Jose ( Nuberu)