Somos
( Somos un sueño imposible que busca
la noche……..para olvidarse del mundo del tiempo y de todo……..Mario
Clavel)
En torno a esta canción se
respira lo que en realidad sois, tal para cual, el uno y el otro, algo más que
dos; un sueño imposible porque la posibilidad no existe, dos amantes en la
noche, perdidos buscando al otro – que resulta que no es el que está al lado
– dos quimeras a punto de perecer por cobardía, dos sentimientos que no
acaban de encontrar su sitio.
Un pasado que no acaba de
irse y un futuro que no acaba de presentarse porque nadie lo invitó, dos almas
que no acaban de encontrar su lugar de origen en el revuelto mundo de los
sentimientos, dos viajes sin destino y sin billete de vuelta, dos pasiones
encontradas al azar, que juegan contra todos los pronósticos, dos novelas a
punto de finalizar sin un final feliz, incluso sin ningún final.
Parece la doliente estrofa
de aquella canción de aquellos años “Somos
en nuestra quimera doliente y querida………dos hojas que el viento juntó en
el otoño…….” siguiendo el rastro de
las primeras palabras, para poder descifrar el misterio de las últimas palabras
que os halláis dicho, en cualquier olvidado rincón de los que juntos
inventabais.
Y guardáis en secreto
todos los secretos que no queréis compartir – yo sé que hay algún secreto
entre los dos – mientras el debate de la duda os corroe y la indecisión os
ata sin ataduras, pero os ata; no sabéis si sois dos amantes frustrados o dos
vivencias sin destino conocido, tal vez porque no sabéis la letra de la canción
“ Somos dos seres en uno…..que amando se
mueren………..para guardar en secreto lo mucho que quieren…..” y
es que queréis mucho, pero sin especificar.
Tenéis casi todas las
posibilidades para que la vida os engulla, cada uno por su lado, sin llegar a
saber nunca si tenías alguna posibilidad, porque el reto era grande y las ganas
no faltaban, pero tampoco sobraban, y además había más gente de por medio y
ya sabe que tres son multitud, cuatro una marea de opiniones y si seguimos
sumando llegaremos a ninguna parte y es que cuando se pide opinión, uno corre
el riesgo de que se la den.
Os encamináis hacia un
futuro incierto, porque es posible que no haya ningún futuro y es que
el amor es un libro que escribe derecho con renglones torcidos, la misma
frase de ese Dios al que todos ruegan, pero que a nadie concede lo pedido, un
racimo de flores sin jarrón que las cobije, un verso inacabado, una conversación
tan larga como cualquier noche y tan corta como cualquier frase, el fruto de un
sueño aún en pañales sin haber nacido.
Mientras el mundo de cada
cuál se debate a vuestro alrededor, vosotros hacéis como que no miráis, habláis
como quién no quiere la cosa y sentís el pálpito de lo absurdo de la vida que
circula por ahí, mientras os abandonáis al infortunio de los que no quieren soñar
porque duele, vaya si duele; es cierto que algo hay o que algo queda de lo que
hubo y no puede ser, es cierto que la voluntad no falta y los esfuerzos merecen
la pena a veces, pero también es cierto que lo que sabéis lo sabéis bien,
aunque alguna frase oculte el verdadero significado.
“Somos un sueño imposible
que busca la noche…………..” Antes
la noche amparaba mil proyectos, muchos sueños en el aire, muchas palabras de
amor, muchas confidencias a media voz; sin embargo ahora sólo ampara los
silencios compartidos por los dos, para que las palabras no hagan daño y los te
quiero no se esfuercen por volver – que son fáciles de convencer y a poco que
te descuides vuelven - ahora la
noche sólo encierra lo que cada uno piense de su propia soledad.
Y es que sois atípicos
hasta para quereros, sois raros hasta decir basta, sois dos seres extraños
entre tanta mediocridad amatoria, dos especimenes sin clasificar, porque nada
hay más absurdo que quererse haciéndose daño, nada más volátil que esas
frases a medio decir, nada más caótico que buscarse para acabar despidiéndose,
sin ningún adiós.
En la crónica que algún día
escribiréis – que bonito sería que la escribierais juntos, pero me da que no
– figurarán todas las palabras que no dijisteis mientras os decías tantas
cosas, quedarán reflejadas todas las frases que estuvieron a punto de ser
pronunciadas y se quedaron en meros silencios y quedarán juntos, pero no
revueltos, todos aquellos te quiero de las madrugadas, que alguna vez os
pertenecieron por derecho.
Que hermoso bolero puede
quedar sin escribir por vuestra culpa, que hermoso poema se quedará en el
tintero por falta de dedicatoria, que hermosos momentos no se vivirán por no
haber vivido “Somos en nuestra quimera
doliente y querida……….dos hojas que el viento juntó en el otoño………….”
que hermoso, como esos fugaces momentos,
podría haber sido el final de una historia que no tuvo principio, porque apenas
os distéis cuenta que os estaba sucediendo.
Consuela saber, al menos,
que quedan esas canciones de antaño, que alguien escribió para vosotros y para
todos nosotros, canciones que parecían adivinar lo que fuera a acontecer, música
para los sordos de corazón, partituras repletas de palabras, que otros dejaron
escritas para facilitarnos la labor, pero todo parecido con la realidad, es pura
fantasía.
Admirable es que lo sigáis
intentando, poniendo esfuerzo en cada momento, afán en cada frase, cariño en
cada palabra que no queréis pronunciar, admirable es que no haya heridas
considerables, ni rencores a la vista, ni pasados que no pasen por los dos y es
que seguro que os queréis, porque podéis hacerlo a poco que os lo propongáis
y si el azar, y algunas otras cosas, os dejan tranquilos en vuestros argumentos.
No sabéis como me gustaría
cambiar algunas estrofas, dotarlas de un mínimo de esperanza, adornarlas con
hermosas y tiernas palabras de amor, cambiar las tornas de la historia – de
vuestra historia - cambiar el
rostro del futuro, para hacerlo llegar a buen fin “somos
dos gotas de llanto en una canción……….nada más que esto somos…..nada más……..”
y olvidar este sonsonete que le deja a uno
sin ganas de sonreír.
Pero me da que no puedo,
porque no soy compositor, ni tampoco inventor de historias, tan sólo sé lo que
me cuentan y puedo contar, aunque lo intento,
pero sé que merece la pena y estoy seguro que es un delito desperdiciar
tanto amor, como el que cabe en esta canción, que se parece a la vuestra, como
ninguna otra.
Jose (Nuberu)