Un trocito de una vida

(Toda una vida......me estaría contigo....no me importa ni donde, ni como ni cuando.........pero junto a ti........Bolero)

Todos tus sueños encerrados en un pedacito de tierra, en un huerto y un jardín, en tus aromas sutiles a cilantro y perejil – has visto, si es que me sale la vena poética con rima a las primeras de cambio – todo un mundo alrededor del cuál giran los sueños de antes de ayer, los de mañana, tal vez los de siempre.

Todas las mañanas una mirada cargada de cariño hacia los brotes tiernos de un aroma que hay que mimar, regar y cuidar para que las ilusiones no se desvanezcan en el pozo seco de la nostalgia; a saber que pensamientos presidirán tu mente cuando de mañana, regadera en mano, le pones agua al fruto de tantas ilusiones.

Me gustaría verte arrodillada con tu mandil de los días de siembra y poda, sombrero de franela – o de paja que es mas fresco - y tu pequeña azada en la mano, apartando las malas hierbas que en tu vida han sido y serán; me gustaría oír tus pensamientos, que a buen seguro estarán centrados en la vida que creas a tu alrededor, porque hay vida a tu alrededor y más tarde o más temprano dará los frutos que tanto deseas ver plasmados en tu devenir cotidiano.

Es curioso como pueden caber tantos sueños perdidos, en tan pequeño lugar, es curioso observar como los ojos resplandecen cuando las pequeñas cosas con las que soñamos de niños o adolescentes se pueden plasmar en algún lugar que nos pertenezca, es importante saber que uno persigue sus sueños aunque tenga la duda de que se lleguen a realizar alguna vez.

En alguna parte habrá una pequeña casa de piedra, rodeada de naturaleza, con ventanales a un pequeño huerto y plagada de aromas sutiles que te envuelvan, una casa que esté aguardándote para acoger tus pensamientos y tus dudas y tus silencios, mientras ves la vida crecer a tu alrededor y mientras la tuya transcurre de forma plácida y sencilla, porque así quieres y lo deseas.

Entretanto te pliegas a lo que te va dictando la vida, mirando de reojo a tu alrededor para que nadie husmee en tus callados silencios y pensando quién sabe qué y en quién; laboras tus tareas del día a día, pero con la mirada perdida en otros rincones que sí son los tuyos, porque los llevas planeando mucho tiempo y sabes que son los rincones que podrían hacerte feliz.

Seguro que en tus sueños, de esos que uno tiene cuando los ojos están abiertos pero el alma está en otra parte, mirarás por tu ventana para ver crecer el fruto de tus desvelos, mientras recuerdas algún pasado y te imaginas algún futuro y sonreirás sin darte cuenta, al pensar en todos los que no creyeron que serías capaz de conseguir tus sueños y tal vez se te escapará alguna lágrima recordando a quién podría compartir esos momentos contigo, pero que no está, vete tú a saber porqué.

Se encenderán los fogones y la estancia se inundará de olores especiales mientras ese arroz con curry se te antoja delicioso al paladar y un vaso de vino a medio tomar te espera entre fogón y fogón, mientras canturreas alguna de las canciones que te acompañan siempre y pondrás tus ojos en el huerto que tienes al frente, vigilando que nada ni nadie perturbe su tranquilo discurrir, mientras decides que harás después.

Alguien te diría alguna vez que una vida tan tranquila no está hecha para ti, pero tú estás segura de que es la vida que te gustaría disfrutar, sola o en compañía de esos que tú quieres y que pocos saben, por eso sonríes a veces, porque se te antoja le mejor manera de pasar el tiempo que resta por pasar; que forma mejor de pasar el tiempo de la vida, si no es disfrutando de un sueño y contemplando el paisaje, que desde la ventana de uno siempre pensó en contemplar.

Pienso en ti, al pensar en esas noches plagadas de sonidos conocidos y placenteros, arrullada por el calor de ese rincón que preparaste con mimo y la música que te gusta escuchar cuando cierras los ojos del día y te preparas para abrir los dormidos ojos de tus noches, cuando piensas en las gentes que quieres, en los aromas que te acompañaron durante el día, en los ojos que amaste alguna vez, en el murmullo de algunas palabras olvidadas en tus oídos y en las manos que una tarde acariciaron las tuyas.

No deja de ser una hermosa imagen la tuya – te perdonaremos ese cigarrillo a medio consumir – mientras saboreas con deleite ese momento tan tuyo y de nadie más, porque has decidido que así es como mejor se está; es posible que sea el instante en que tus pensamientos vuelen a otro lugar, a otros aromas, a otros momentos vividos o por vivir, esos que uno guarda solo para si y que pasea por su mente cuando está a gusto consigo mismo.

Todos tus sueños caben en ese trocito de algo que hay a tu alrededor – y mira que son muchos y sin embargo caben todos – mientras los míos se desparraman por tantas palabras puestas en algún que otro papel, pero siempre presididos por esa imagen que guarda mi retina o que mi imaginación ayuda a pintar en mi corazón.

No son los mismos paisajes, pero parecidos son, los tuyos y los míos, a pesar de tanto y a pesar de muchos, no son los mismos sueños pero podrían serlo – porqué no – y sin embargo se parecen como dos gotas de agua; por eso me atrevo a escribir de los tuyos, porque es un trocito de parte de una vida, de la tuya, pero que podría serlo de la mía.

Nadie o pocos saben, que este es un trocito de una vida, la tuya, un retazo de todo lo que esperas ver cumplido, un pequeño paseo por el fruto de tus sueños, una manera de decirte a ti misma que puedes querer cuando quieres hacerlo, de que existe el amor cuando los sueños se hacen realidad - y tú pones mucho amor en tus sueños - cuando por las mañanas te asomas a esa ventana y ves salir el sol y te dejas acariciar por él.

Espero y deseo que algún día pueda contarle a alguien ese sueño tuyo, espero que algún día alguien me haga llegar una de tus sonrisas, presidida por un huerto, una hoja de cilantro, un beso abandonado en un trozo de papel y una frase escondida que me diga ¡He conseguido ser feliz!

Entonces y sólo entonces yo te contestaré ¡Y yo también!

Jose (Nuberu)

1